La ley primera que se luce en Instagram

Hace cuatro años, las hermanas tucumanas Candelaria y Sofía Bulacio fundaron una compañía dedicada a la fabricación de carteras y accesorios de cuero. El foco está centrado en la venta mayorista a través de la web. 

Candela Bulacio, cofundadora de Chenna.

Candela Bulacio, cofundadora de Chenna.

La historia emprendedora de las hermanas Candelaria y Sofía Bulacio, cofundadoras de Chenna, una firma dedicada a la fabricación de accesorios realizados en cuero y centrada en la venta mayorista a través de la web, comenzó a escribirse hace unos cuatro años. Por entonces, estas dos jóvenes tucumanas, hoy de 31 y 33 años respectivamente, residían en Córdoba. Habían elegido la provincia mediterránea para cursar allí sus estudios universitarios y fue ahí donde comenzaron a dar sus primeros pasos profesionales. Candelaria, que es administradora y financista, se desempeñaba en una entidad bancaria de origen internacional mientras que Sofía, licenciada en Comercio Exterior, lo hacía en una compañía dedicada a exportaciones. Todo marchaba bien. Pero buscaban algo más.

Candela Bulacio, de Chenna.

“Nos pusimos a hablar acerca de qué podíamos hacer y qué podía llegar a funcionar porque teníamos ganas de largarnos solas”, confiesa Candelaria en un mano a mano con Pyme. Y, de a poco, haciendo un camino de introspección y analizando sus propios gustos, las hermanas encontraron su nicho. “Somos de utilizar muchas carteras y zapatos de cuero. En ese momento, se usaba mucho el animal print y el color. Pero a nosotras nos parecía que no había algo que fuera clásico y canchero para vestir en el día a día y también para usar de noche”, recuerda la menor de las hermanas. Así, se propusieron empezar haciendo 10 carteras “y después veamos qué onda”. 

Con esa idea en mente, Candelaria y Sofía empezaron a investigar el mercado, cómo se trabajaba el cuero y dónde se compraba. “De diseño fuimos aprendiendo en este camino”, confiesa. A medida que se fueron interiorizando, encontraron que podía haber productos que fueran clásicos y cancheros a la vez. “Como con colores platinos, y metalizados, que no los veíamos en las casas de las primeras marcas; colores bien vivos pero clásicos”.

Manos a la obra

Para comenzar a desarrollar las primeras 10 unidades, las hermanas desembolsaron $ 2500 cada una. Y así, el negocio comenzó a crecer. Durante los primeros momentos, Candelaria dejó su trabajo en la entidad bancaria para abocarse, de lleno, al emprendimiento. “Mi hermana seguía trabajando en relación de dependencia y, como yo de acá aún no cobraba nada, porque todo se reinvertía, me compartía parte de su sueldo en mis gastos fijos y para vivir porque las dos vivíamos solas en distintos departamentos”. 

Así subsistieron el primer año, en Córdoba.  A los dos años del emprendimiento, aproximadamente, comenzaron a tener un volumen más grande de trabajo, lo que implicó la necesidad de salir a la búsqueda de más proveedores. “Los talleres que podíamos llegar a encontrar estaban con mucha masa de trabajo, así que empecé a venir más a Buenos Aires y comencé a buscar más cueros y proveedores acá”, recuerda Candelaria. Llegó el momento en que la emprendedora notó que estaba viniendo a la ciudad de la furia casi todos los meses. Y ahí decidió que ya no justificaba seguir en Córdoba. Su hermana Sofía, sin embargo, continúa residiendo allá, de modo que las emprendoras dirigen la empresa a distancia. “Pero trabajamos todo el tiempo online, a través de Skype, WhatsApp y es como estar al lado todo el día”, comparte la emprendedora. 

Sofía Bulacio, de Chenna.

De hecho, la idea, al principio, era montar un local y tener presencia en zonas destacadas. Pero, con el paso del tiempo, posaron sus ojos sobre el mercado online. “Todo lo que incluya que la clienta no llegue a nosotras sino que nosotras llegáramos a las clientas” fue el must . Esta acción, asegura Candelaria, motivada por Facebook e Instagram, comenzó a impulsar el negocio. “En ese sentido, estamos casi abandonando totalmente lo que era fijo, porque teníamos showrooms, cierro uno grande que tenemos en Recoleta y ponemos uno chico para alguna mayorista que quiera visitar”. Sin ir más lejos, Chenna recibió ya varias propuestas de franquicias para el interior del país pero las hermanas Bulacio prefieren, de momento, seguir apostando a la venta mayorista (ver recuadro Producción al por mayor). 

De momento, los productos bajo la marca Chenna se comercializan en locales multimarca ubicados en las provincias de Tucumán, Córdoba, Buenos Aires, Salta, San Luis, La Pampa, Tierra del Fuego, Mendoza, La Rioja y Santa Fe, entre otras.

Entre otros proyectos, las hermanas se encuentran tratando de llegar al sur y litoral, plazas en las que les gustaría ingresar, así como también analizan comenzar a exportar. “Buscamos afianzar la marca y que sea más reconocida online”. 

Producir al por mayor

El foco del negocio de Chenna, una firma nacida hace cuatro años que se dedica a la fabricación de carteras, zapatos y accesorios realizados en cuero, está centrado en la venta mayorista. “Hacemos venta mayorista con nuestra propia marca a locales multimarca”, sostiene Candelaria Bulacio, cofundadora de Chenna. Normalmente, les ingresan entre 10 y 15 pedidos mayoristas mensuales. “Pero en total, el año pasado, en todo el país, llegamos a tener 52 mayoristas a los que les habíamos vendidos durante el año”, agrega Bulacio. La mayor cantidad se encuentra en la provincia de Tucumán, aunque también sus productos se encuentran en otros puntos de venta del país.

Hermanas y socias

Sin empleados en relación de dependencia, las hermanas Candelaria y Sofía (foto, arriba) Bulacio, nacidas en Yerba Buena, Tucumán, se dividen las tareas en la gestión diario de su empresa, Chenna, fabricante de carteras, mochilas, sobres, billeteras, camperas, botas y sandalias, que factura $ 1 millón al año. Candelaria, basada en Buenos Aires, se hace cargo de la gestión de redes sociales y del análisis financiero mientras que su hermana, quien reside en Córdoba, se encuentra enfocada en el área de Producción, manejo de compras y proveedores. “Fuimos aprendiendo, nos fuimos interiorizando y capacitando. Sofía hizo cursos de diseño y yo, de redes sociales, por ejemplo”, agrega Candelaria, quien comparte que, desde muy pequeña, fue muy unida a su hermana y que crecieron con el tema emprendedor adentro.  

Comentarios3
Micaela Teran
Micaela Teran 13/04/2017 02:51:30

Todo lo q hacen es increíble, todo de una excelente calidad. Tengo mis carteras, billetera, tarjetero yvmi campera. Solo faltan mis botas, mi próxima compra!!!! Adicta a Chenna...

Micaela Teran
Micaela Teran 13/04/2017 02:46:13

Todo lo q hacen es increíble, todo de una excelente calidad. Tengo mis carteras, billetera y tarjetero. Solo me faltan mis botas, mi próxima compra!!! Adicta a Chenna..

Maria Courel
Maria Courel 13/04/2017 12:58:54

La verdad que unas idolas lo que hicieron! Las arteras son divinas y de muy buena calidad !! Las felicitó chicas ! Soy fan de la marca !