La Blancherie, una boutique de lujo para bebés

Con una inversión inicial de u$s 10.000, Alexia Baralia fundó La Blancherie, una compañía con la que diseña cunas, mantas, accesorios y juguetes, y factura $ 3 millones al año. Las redes sociales son su vidriera. Los planes a mediano plazo.

Alexia Baralia, fundadora.

Alexia Baralia, fundadora.

Ganar la beca para participar en Casa FOA, la muestra de arquitectura, diseño Interior y paisajismo, fue una gran oportunidad para Alexia Baralia porque, además de tener la posibilidad de mostrar su talento, pudo definir el nicho en el que se iba a desarrollar como profesional. Cuatro años después de ese acontencimiento, la joven tiene un local en avenida Alvear y una marca de lujo de ropa y decoración para bebés. Cunas, mantas, accesorios y juguetes son tan algunos de los productos que diseña para su emprendimiento La Blancherie, el cual ya factura más de $ 3 millones al año.

Con 23 años, Baralia participó de Casa FOA para ambientar un dormitorio infantil. Esta exposición despertó en ella un gran interés por el diseño exclusivo para los más pequeños. "Cuando me contaron la temática para exponer, me puse a investigar este mundo y busqué marcas de bebé para que me acompañen. Nutrilon fue mi gran sponsor en ese stand", cuenta la diseñadora de interiores.

Tras esa experiencia, Baralia identificó que había un nicho que no estaba aprovechado en el mercado, el de ropa blanca y mobiliario para bebés, porque hasta el momento era todo muy standard. "Nuestro diferencial es ofrecer al cliente las colecciones de dormitorios completas: gamas de productos que resuelven la decoración del ambiente en su totalidad. Además, la marca produce en el país todos los productos. Estamos en cada detalle", destaca. Empezar a emprender este proyecto requirió una inversión inicial de u$s 10.000, que obtuvo a partir de préstamos familiares.

Desde muy chica Baralia sabía que su gran oficio era la decoración, pero jamás se imaginó que su rumbo iba a estar orientado al mundo de la maternidad. "Cada vez que viene un cliente me gusta conversar y conocerlo, saber su historia. Mi oficio tiene una conexión directa con los nacimientos, la vida y eso me encanta", dice.

En los comienzos, la emprendedora atendía a sus clientes con cita previa en un monoambiente. Luego, contrató a una asistente part time para que la ayudara. Pasó por un segundo showroom, hasta que finalmente, hace 11 meses, pudo alcanzar uno de sus sueños: armar su boutique, de 120 m2, en un primer piso, en Alvear y Callao. Hoy, para la marca trabajan unas 15 personas.

"La marca es un reflejo de lo que generan las redes sociales. Hoy, la seguridad es tan complicada que elijo tener un showroom. Mi vidriera es mi perfil de Instagram, no necesito estar en la calle. Además, la atención puertas adentro genera otra mística con los clientes. Se da una atención personalizada", dice.

La Blancherie vende muchos cuartos integrales. "Algunas veces, los clientes vienen con la intención de comprar blanquería o muebles, pero cuando llegan al lugar y ven todo armado, se tientan y dan un paso más. Con $ 10.000 uno puede comprar cosas lindas que hacen la diferencia y cambian mucho el cuarto del bebé", cuenta la fundadora.

Baralia destaca que en el mercado argentino no existe ninguna marca de lujo para infantes que ofrezca su servicio. "Trabajamos en busca de las líneas más puras, colores neutros, bordados, puntillas, arabescos, y apliques exclusivamente incorporados a cada uno de nuestros artículos", comenta.

Al consultarle por el perfil del cliente, Baralia responde: "Son personas que quieren algo muy cuidado para su bebé. Ya estamos viviendo los segundos embarazos de nuestras clientas".

La diseñadora revela que apunta a terminar de afianzar el negocio en la Argentina para luego expandir su marca al exterior. "Tenemos demanda, nos consultan mucho de otros países y ya mandamos algunos productos a España, México Y Uruguay. Las políticas del país no son fáciles para exportar, pero queremos evaluarlo para comenzar el año que viene", explica.

Una estrategia muy frecuente de marketing que utiliza la emprendedora es la de cobranding. Genera alianzas con empresas multinacionales para hacer distintos proyectos. El más frecuente es el de hacer campañas en redes sociales para traccionar entre los seguidores de ambas empresas para ganar difusión.

Por otro lado, Alexia cuenta que viaja mucho al exterior para inspirarse de los grandes diseñadores. Saca ideas decolores, ambientaciones, y productos de ciudades como París, Estocolmo o Nueva York. "Vengo de ver las vidrieras navideñas en Estados Unidos y me ayudó a pensar ideas porque estoy por arrancar una campaña de esta temática", agrega.

Según la fundadora de la Blancherie, un obstáculo constante es la economía argentina. "La subida del dólar fue una crisis muy importante porque tenemos insumos importados que se vieron afectados. Yo no quería subir el precio de mis productos al nivel del dólar. Resigné margen para que el producto siga siendo competitivo y accesible. Hago una ingeniería muy grande para ver cómo hacer para mantener los precios con los costos que siguen subiendo", enfatiza.

En el mediano plazo, la emprendedora quiere incrementar la cantidad de productos y seguir perfeccionándose. De todas formas ya cuenta con más de 400 modelos. "Nada me conforma, siempre quiero más", cierra.

La Blancherie

"Desde el principio, le dedicamos mucho tiempo a las redes sociales y siempre hicimos muy buenas alianzas con famosos, que tenían bebés. Es un producto muy premium y, en general, a las celebridades les interesa la marca. Ellos nos dieron mucha visibilidad. Además, como acciones de marketing, dos veces al año hacemos eventos porque lanzamos colección", comenta la diseñadora de interiores Alexia Baralia, fundadora de La Blancherie, una firma con la que factura unos $ 3 millones anuales y emplea a 15 personas.

Entre las celebrities con los que trabajó se encuentran Marley, Sabrina Garciarena, Emilia Attias, Jesica Cirio, Mariano Martínez y Celeste Cid.

El catálogo de productos que ofrece es amplio e incluye, entre otros, mantitas de apego, perchas, baberos, aromatizadores, contenedor de juguetes, cobertores para huevitos, cambiadores, cunas, cómodas, mesas de luz, catres, bibliotecas, espejos, vitrinas, sets de regalo, chichoneras, mantas, almohadones, sábanas, batas y toallas.

Fundación: 2014

Facturación 2018: $ 3 millones

Productos: 400

Inversión inicial: u$s 10.000

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