"Helados en rollito”: el postre furor en el mundo llegó al país

Dos emprendedores viajaron a Tailandia y descubrieron un dulce que es furor en distintos países.  Importaron la idea y ya tienen 1500 clientes mensuales.

Cream Roll fabrica en la Argentina helados tailandeses.

Cream Roll fabrica en la Argentina helados tailandeses.

Conocidos como I-tim Pad en Tailandia, los “helados en rollito” surgieron en el sudeste asiático, pero rápidamente se expandieron por el resto del mundo. “Los llaman también helados fritos (fried ice creams), porque se hacen sobre una plancha a -30° C. Se realizan en el momento y son personalizados para cada cliente. Ya se establecieron en las principales ciudades capitales, como Nueva York y Miami (los Estados Unidos), París (Francia) y Londres (Inglaterra)”, señala al respecto Matías Lonardi, cofundador de Cream Roll, quien descubrió la tendencia en un viaje por Tailandia, con su amigo Matías White, y juntos la importaron a la Argentina. “En las vacaciones de este año, con mi amigo y actual socio, conocimos estos helados, ya que en las calles abundan carritos que, en apenas unos minutos, ofrecen sus helados a la plancha”, afirma Lonardi.

Como a muchos otros extranjeros que se topan con esta novedad, a Lonardi y White también les llamó la atención ver cómo, a partir de un líquido y un Kit Kat, se lograba un helado en forma de rollito. Inmediatamente, los socios pensaron en replicar la experiencia en la Argentina, ya que, según ellos, “no existía nada similar a nivel local”: “Siendo un país donde el consumo per cápita de helado crece, entendimos que existía un mercado del cual podíamos formar parte con un concepto innovador”.

En el presente, sus productos se comercializan en eventos deportivos, sociales y corporativos, y en ferias gastronómicas. Asimismo, la empresa se halla próxima a abrir un local propio en Palermo (CABA), mientras los dueños analizan sumar como canal de venta a shoppings con alto tránsito de gente. Constantemente reciben, además, solicitudes de franquicias desde distintas provincias, lo que no descartan incorporar también en el corto plazo.

Retos que debieron superar

En relación a cuáles fueron las trabas que debieron enfrentar a la hora de montar el negocio, Lonardi menciona a la producción de las maquinarias necesarias para este tipo de helados. “Son un engranaje clave. Nos llevó tiempo conseguirlas, ya que no existen en el mercado argentino. Hablamos con fabricantes locales, pero no tuvimos suerte, y terminamos importándolas”, especifica. 

“Encontrar la receta perfecta” también supuso complicaciones. Es que hallar la clave para que el helado soporte la temperatura de -30° C y pueda salir en forma de rollito sin que se quiebre no es tarea sencilla. “La preparación básica original que llevan todos nuestros productos nos tomó más de un mes de pruebas y conversaciones con maestros heladeros italianos. Sus sugerencias de recetas tradicionales no nos daban resultado”, indica el socio fundador.

Los socios fundadores de Cream Roll.

En cuanto a posibles obstáculos futuros, desde la pyme, consideran que mantener la diferenciación ante competidores emergentes y continuar creciendo con buenos recursos humanos, para cuidar la calidad y la impronta, son los mayores retos de cara a lo que se viene. “Se trata de mantener márgenes de rentabilidad teniendo en cuenta la carga impositiva y los costos asociados a la infraestructura y el personal”, añaden.

Su impacto en el público

Sin embargo, emprender con un concepto distinto e inusual tuvo sus beneficios: los creadores de Cream Roll no tuvieron que realizar mayores esfuerzos para instalarlo en los consumidores y el mercado. “La aceptación del público nos sorprendió. Tanto el sabor como la presentación tuvieron una excelente respuesta por parte de niños y adultos, lo que reafirmó  nuestras creencias iniciales de que era un experiencia que se podía replicar en el país”, comenta al respecto Lonardi. 

Al ser un producto que demora aproximadamente dos minutos en llegar a las manos del cliente, se generan colas de consumidores, la cual sirve como herramienta para atrapar a aquellos que deambulan cerca, aseguran desde la firma. Para dar a conocer la marca, los socios se volcaron también a la realización de acciones con influencers en Instagram, la presencia en ferias y torneos de polo y equitación, el contacto con organizadores de eventos y caterings, que los ayudaron a lograr visibilidad con particulares y empresas.

A modo de conclusión, los entrepreneurs evalúan lo que significó 2017 para la pyme y sus planes para el año entrante: “Cerramos un primer año positivo. Logramos establecernos como marca y equipo, además de haber superado nuestras expectativas. Como proyectos para 2018, tenemos pensado levantar una ronda de inversión para comenzar un proceso de apertura de locales al público y generar así una mayor presencia. También, estamos analizando la presencia móvil vía Food trucks en los principales paradores de la costa argentina y Punta del Este durante el verano”.

Cómo se elaboran

¿Cómo es el proceso de preparación y en qué se diferencia del método clásico? Según explican los emprendedores de Cream Roll, la elaboración es diferente, desde la concepción de la mezcla base, que utiliza diferentes materias primas, hasta el enfriamiento, que culmina con la creación del producto.

“Se tira una mezcla a base de crema (esa es nuestra receta) sobre una placa que se encuentra a  -30° C. Luego, se le agrega lo que el cliente desee (Oreos, Ferrero Rocher, Bon o Bon, Kit Kat o frutas, entre otros), lo que termina agregándole el sabor final. Con dos espátulas, se pica y mueve la preparación para que la misma se airee y el helado tome consistencia mientras se enfría. Al cabo de alrededor de dos minutos, ya con la preparación a aproximadamente -20° C, con las espátulas y algo de técnica manual, se logra la forma de rollitos. Para finalizar la experiencia, el cliente elige toppings (como salsas, mini lentejitas de chocolates, galletitas y Nutella) para personalizar el helado”, describieron.

El peso de la industria

Aunque compiten con importantes jugadores, cada vez más surgen nuevas tendencias que ganan terreno y se diferencian de las propuestas clásicas a las que el público suele estar acostumbrado. Desde Cream Roll, analizan estos cambios: “El consumidor es más exigente a la hora de definir su compra. Se pondera la buena atención, que el producto sea rico, que el ambiente sea agradable y se genere una buena experiencia. Para estar siempre presentes en el mercado, tenemos en claro que tenemos que estar atentos al feedback de los clientes y seguir innovando”.

En cuanto a cómo trabaja la firma para romper con la estacionalidad, responden: “A diferencia de años anteriores, el consumo de helados es gradual durante los demás meses. En verano, sigue siendo notablemente mayor. Estamos pensando en productos complementarios que se adapten a nuestros helados para el invierno”.

Ficha técnica: 

Lanzamiento: 2017.

Inversión inicial: $ 220.000.

Facturación (e) 2017: $ 3.700.000.

Clientes mensuales: 1500.

Comentarios3
Carlos Benavides
Carlos Benavides 24/12/2017 04:27:07

https://www.youtube.com/watch?v=3wtE-npcuZM les recomiendo este video.. uds diran

henrietta fernando
henrietta fernando 04/12/2017 02:41:26

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Cristina Mengarelli
Cristina Mengarelli 03/12/2017 04:05:10

Hola, me pueden pasar sus datos? Como los ubico