Era periodista pero le dio un vuelco a su carrera y vende juguetes sexuales por catálogo

Gnecchi comenzó su emprendimiento con una inversión de $100.000 y en 2018 abrió su local en Palermo. Para garantizar la privacidad, atiende con cita previa.

Hacer de una boutique erótica, un negocio

La venta de juguetes sexuales por catálogo y el mundo de los sex shops han sido, desde tiempos inmemoriales, dos actividades sobre las que pesaban muchos prejuicios. Más lejos del goce y más cerca de la censura, los mitos y tabúes estaban a la orden del día. Pero gracias al avance de las sociedades, y a emprendedores que se proponen cumplir con sus metas, eso se ha ido modificando.

Tras haberse graduado como licenciada en Periodismo, Francesca Gnecchi creó su agencia de comunicación cuando tenía 25 años. Diez años más tarde, descubrió que su carrera necesitaba dar un giro y que ella quería explorar otros rincones. Allí encontró una oportunidad de negocio. "Que una mujer emprenda en un mercado de hombres como el de este segmento busca que hablemos más sobre sexualidad", asegura Gnecchi, diplomada en Sexualidad Humana y fundadora de Erotique Pink.

Nacida en 2017 como una plataforma de e-commerce, Erotique Pink fue transformándose hasta lo que es hoy: una boutique erótica que ofrece productos de sexualidad (juguetes, lencería, accesorios) y llevar luz sobre temas de los que no muchos hablan, a través de capacitaciones.

Gnecchi comenzó su emprendimiento con una inversión de $100.000 y en 2018 abrió su local en Palermo. Para garantizar la privacidad, atiende con cita previa.

El portfolio de Erotique Pink está organizado en tres divisiones: juguetes sexuales, salud sexual y las Erotique Talks, talleres teórico-prácticos. El área de los juguetes sexuales está más orientada al placer y la exploración. Ofrecen productos, tanto para mujeres como para hombres, en su mayoría importados de Japón y Alemania. "Hacemos una curaduría de lo que vendemos, seleccionamos personalmente cada uno de los productos. No buscamos tener mucha cantidad de sextoys ni una gran variedad de precios: optamos por las marcas en las que confiamos", detalla.

"Brindamos dos talleres mensuales sobre diversas temáticas: nuevos vínculos en la pareja (poliamor-parejas abiertas, los códigos del mundo swinger), la sexualidad después del embarazo, BDSM (bondage, sado, juego de roles), cómo hablar de sexualidad con los hijos, sexo tántrico, entre otros", dice.

Si bien los talleres surgieron como una forma de responder a la demanda social sobre el tema y los pedidos de algunos de sus clientes, hoy las Erotique Talks representan el 50% de la facturación: en 2018 participaron del ciclo más de 200 personas y se brindaron 10 talleres. Para este año espera duplicar la cantidad de encuentros y les sumaron las experiencias. "Los asistentes no solo participan de los talleres sino que después, de acuerdo a la temática abordada, se realizan degustaciones de vinos, cenas afrodisíacas, show de música jazz o fiestas eróticas", enumera Gnecchi.

Acompañar al cliente, también, en cuestiones de salud

Como en el caso de los talleres, en el área de salud sexual, Erotique Pink, el emprendimiento fundado por Francesca Gnecchi en 2017 tras realizar una inversión inicial de $ 100.000, cuenta con el apoyo de sexólogos que asesoran y acompañan a los clientes o los derivan a otros profesionales de la salud en casos puntuales.

"Es muy frecuente que compartan con nuestro equipo un problema determinado o que acudan en busca de un producto sobre el que leyeron y creen que los puede ayudar. En esos casos, les brindamos orientación y, además, les ofrecemos el contacto de un profesional para que los ayude", concluye Gnecchi.

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