Etiqueta italiana en la tierra del 2x4

La familia Abal trajo la firma de indumentaria masculina Giorgio Redaelli al país, donde desarrolló, también, su línea de vestimenta y accesorios para hinchas de fútbol. Con tres locales en la Ciudad de Buenos Aires y 8 empleados, espera crecer 30% este año.

Emilio Abal, al frente de esta firma familiar.

Emilio Abal, al frente de esta firma familiar.

La familia Abal, compuesta por Ricardo y Verónica (padres), Daniela y Emilio (hijos), maneja la firma Giorgio Redaelli en el país y, más allá de los vaivenes económicos de la Argentina y del sector en particular, el clan se las ingenia para seguir desarrollando la marca localmente. Esta empresa familiar estuvo siempre vinculada con la industria textil, donde los ejes de ventas fueron las corbatas y los accesorios italianos.

En uno de sus viajes a Italia tuvieron su primer contacto con Giorgio Redaelli, un diseñador que posee su marca de ropa formal y, a partir de allí, nada fue igual para los Abal. La brand, que posee tres locales propios en la Ciudad de Buenos Aires, factura cerca de $ 9 millones por año, contando todos los locales y el sector mayorista. Para este año, la idea es crecer 30% en facturación.

Redaelli es un diseñador italiano que en la década del ‘90 era muy conocido en su país natal y en el exterior. "En uno de nuestros viajes buscando proveedores, conocimos su fábrica y nos empezó a vender. Comprábamos muy bien e incluso teníamos vendidos los embarques (en ese momento no eran tan grandes), antes de que llegaran al país", asegura Emilio Abal, director General de Giorgio Redaelli en la Argentina.

Cuando la crisis golpeó a Italia, sobre todo a las pymes familiares, Redaelli tuvo que achicarse. Ahí es donde Giorgio les ofrece la marca a los Abal para que la comercialicen en la Argentina e incluso en Sudamérica. La única condición era que le sigan comprando y manteniendo la calidad italiana.

"Más allá del contrato firmado, siempre mantuvimos los acuerdos de palabra. Incluso en la crisis de 2001, nos ofreció la mitad de su fábrica y que nos mudemos allá. En esa época fuimos uno de los pocos compradores argentinos textiles que no dejó deudas en Italia", dice Abal.

Los diseños y las telas son italianas, aunque la filial local decide las combinaciones y como armar lo que viene como tendencia. Allí es donde Daniela Abal se encarga del diseño y de todos los detalles, para que no quede nada librado al azar. "No queremos comprar las telas en otro lugar que no sea Italia, no porque no sean buenas en otros lugares, sino porque nos gusta tener exclusividad y una calidad superior", indica Abal.

"El caballito de batalla" de venta desde que abrieron es la camisa, donde actualmente venden un promedios de 150 entre los tres locales que posee la empresa (Monserrat, Puerto Madero y Microcentro).

La firma tiene presencia en el interior en varios puntos de venta en locales multimarcas, como Córdoba, Chaco, Mendoza, San Juan y Bahía Blanca. "Nos gusta tener uno por zona para darle exclusividad en modelos y diseños", comenta Abal, al frente de la empresa que vende sus productos también a las principales marcas del país, con las etiquetas de ellos.

Con foco en el deporte

Lo que le mueve la aguja en venta es la línea Redaelli Fútbol, que es vestimenta y accesorios para los hinchas de los equipos, como camisas, corbatas, gemelos, pañuelos, medias, chalinas y accesorios de ceremonia.

El primer acercamiento con el deporte fue en 2012, cuando le contaron de la idea a Racing Club para desarrollarles una línea formal para vender los productos en sus locales y en los de Giorgio Redaelli. El equipo de Avellaneda, además de eso, les propuso comenzar a vestir al plantel para afrontar las competencias internacionales y eventos que tuviese. "Vimos que sería ideal hacer un producto que los propios jugadores utilicen para poder comercializarlos. Al principio no fue fácil", dice Abal.

El proyecto gustó y en 2013 se sumó Vélez Sarsfield con el mismo acuerdo. A partir de allí recibieron llamados de otros equipos, pero prefirieron ser cautos. En 2014 la marca tuvo alguna presencia en vóley, polo y golf, y también vistió a la selección de básquet para el Mundial de España.

En 2015 se sumó River Plate, que venía de ganar la Copa Libertadores. Un año después, sumaron a San Lorenzo, cuando visitó al papa Francisco y a Rosario Central con la línea formal y en 2017 cerró un convenio con Boca Juniors. En la actualidad mantiene el vínculo con Racing, Vélez, River y Boca.

"Hacemos alianzas estratégicas con los clubes que nos permiten darnos a conocer. La gente nos pide productos que pueden utilizar fuera de la cancha, con los que puedan salir a tomar algo, de vacaciones o incluso para tiempo libre sin que sea deportivo", sostiene.

"Los desafíos para este año son estabilizar las ventas en los locales y que nos explote la tienda online. Poder armar un sistema de franquicias que sea rentable y llegar a más puntos con las camisas y corbatas, que es el fuerte de la marca, al margen de la línea de fútbol. La idea es poder otorgar licencias en el interior y en el exterior. Deberíamos poder estabilizar la venta propia antes de salir a armar algo más grande", finaliza Abal.

Giorgio Redaelli

Fundación: 2005

Empleados: 8

Inversión inicial: $ 1,5 millón

Facturación anual: cerca de $ 9 millones

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