Emprender para despertar emociones

Melina Napolitano fundó una firma dedicada a diseñar experiencias sensoriales. Ofrece workshops creativos y jornadas de capacitación y team building.

Emprender para despertar emociones

Quizás fue el aroma húmedo del incesante mar de la Costa Atlántica donde se crió. Quizás fueron las especias con las que la abuela Alba preparaba sus delicias, como el flan de vainilla y otros platos con ingredientes mágicos que perfumaban toda la casa. O tal vez las rosas, los jazmines y las gardenias que decoraban el jardín donde jugaba. Por qué no las tardes de lluvia copiosa, esas que dejan el inconfundible olor a tierra mojada. Ni hablar de las charlas con su papá, otorrinolaringólogo de profesión y amante incondicional del café, donde todo pasaba por el olfato. Los recuerdos vívidos de la infancia, que la acompañaron a lo largo de su vida, se han resignificado en la adultez. Tanto que la ayudaron para dar un golpe de timón en su carrera profesional.

Desde que tiene uso de razón, Melina Napolitano (32) ha tenido una predisposición natural –prefiere no llamarlo don- para identificar cada uno de todos los aromas que la rodean. Cursó la licenciatura en Relaciones Institucionales en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y desarrolló una extensa carrera en Comunicación y Marketing tanto en compañías privadas como en agencias. Sin embargo, había algo pendiente: debía hacer algo con su talento. Y siguió su nariz.

"Luego de ver una entrevista con el prestigioso perfumista Bernardo Conti, mamá me sugirió que buscara un lugar donde estudiar sobre lo que me apasionaba. Así llegué a la Asociación Argentina de Químicos Cosméticos (AAQC) en 2010. A partir de allí se abrieron muchas puertas", asegura la creativa olfativa detrás de Smell Me.

Habiéndose capacitado en perfumería, en 2014 ingresó en el Departamento de Marketing de Fragarome, una empresa de fragancias y sabores. Además de analizar las tendencias del mercado y participar en diversos proyectos de la firma, tuvo acceso al laboratorio donde se componen las distintas fragancias. Fue amor a primer aroma. Y el puntapié inicial de su emprendimiento.

Gracias a un modelo de negocio "diseñado a medida" y al apoyo incondicional de sus seres queridos, Smell Me comenzó con la venta de esencias, velas aromáticas y todo para perfumar los momentos cotidianos. Con el tiempo, lo clásico quedó relegado y fue transformándose en un concepto más innovador. Fue cuando desarrolló los talleres experimentales olfativos. "Smell Me es un proyecto que tiene como bandera despertar la creatividad sensorial a través de experiencias olfativas lúdicas e interactivas. Desde chicos nos enseñaron los colores, nos enseñan a leer música, pero nunca nadie nos enseñó a oler. En los distintos encuentros, como activaciones para marcas, lanzamientos de productos de beauty care y bebidas, se genera un código común y una dinámica de grupo entre los participantes, se apela a la emoción, a las sensaciones y, por sobre todo, a la expansión de la creatividad a través de la percepción olfativa", describe.

En función con la demanda, durante más de dos años, Napolitano ha organizado distintos talleres para un público heterogéneo. Pero hoy, su campo de acción se diversificó, surgieron nuevos segmentos donde aplicar lo sensorial-olfativo, espacios donde poder colaborar tanto en el ámbito privado como para el sector público, a nivel nacional, regional e internacional.

Junto al artista plástico Milo Lockett, Napolitano hizo distintas activaciones artístico-olfativas tanto en Resistencia como en el espacio que el artista plástico tiene en el barrio porteño de Palermo. Gracias a la convocatoria de Bodegas de Argentina, la cámara empresaria que nuclea a la mayoría de las principales bodegas de todo el país y a bodegas pequeñas y medianas, Napolitano ha desarrollado un taller de aromas en el marco del mes del Malbec, la cepa emblemática de la Argentina. Para el relanzamiento de marca de jabones Lux, llevó adelante una experiencia creativa.

Y la lista de actividades sigue al otro lado del Atlántico. "En 2018 la firma española Sensenet by Odournet me contrató para dar un workshop experimental creativo para una jornada de capacitación y team building en Rennes, al noroeste de Francia. En los próximos meses daré algunos talleres experimentales olfativos en el Centro Cívico del ayuntamiento de Barcelona", enumera.

Consultada sobre si piensa acotar su campo de acción a una actividad determinada, Napolitano Márquez lo niega. "Siempre aparecen nuevos segmentos donde aplicar lo sensorial-olfativo. Desde el diseño de dinámicas olfativas para lanzamientos de productos y acercar el consumidor a la marca hasta talleres experimentales. Todo eso forma parte de Smell Me". Una fuente inagotable de recursos. Algo que, en materia de negocios, siempre huele bien.

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