De invertir $ 200 a facturar millones

Con una inversión inicial de $ 200, Maricel Amaya fundó en 1999 una empresa que produce y vende objetos de diseño. Hoy, factura $ 12 millones anuales. El modelo de franquicias, un punto de inflexión que trajo aparejado el crecimiento exponencial de la marca.  

Maricel Amaya, de Acabajo.

Maricel Amaya, de Acabajo.

El deseo de combinar arte y decoración en objetos cotidianos para el hogar fue lo que impulsó a Maricel Amaya a fundar en 1999 Acabajo, una firma que promueve el diseño nacional y continúa su expansión por la Argentina. En aquel momento, el proyecto arrancó con un capital inicial de solo $ 200, ya que originalmente estaba destinado a cubrir la demanda de utensilios para sushi en una escala pequeña. “Amo este plato. Comencé haciendo vajilla para él, cuando todavía no estaba tan de moda acá”, afirma su dueña y creadora, mientras recuerda el boom registrado en sus ventas por esos años: “Apenas empezamos, vendíamos a supermercados y grandes comercios. Luego, en 2000, nos empezamos a enfocar en otros artículos”.  

De acuerdo a ella, los primeros pasos del emprendimiento no fueron fáciles. “Encontramos limitaciones relacionadas a la elaboración. Veníamos de una década donde no se había invertido en los procesos productivos, por tratarse de una época en la que el producto nacional había perdido competitividad en relación a los bienes importados y los precios. Fue difícil encontrar fábricas que creyeran en el posible éxito de una apuesta local”, comenta. No obstante, con el transcurso del tiempo, la situación se fue acomodando y, lo que para muchos significó una complicación, para Amaya representó una oportunidad: las trabas a las importaciones dispuestas por el gobierno anterior fueron un factor que contribuyó en el desarrollo de la compañía. “Las restricciones a las compras en el exterior fomentaron el consumo de artículos nacionales”, cuenta la socia fundadora. Sin embargo, reconoce que así como se vieron beneficiados por la medida, también los perjudicó: “Tuvimos inconvenientes con materias primas que requeríamos para la realización de algunos productos, por lo que sufrimos faltantes al no contar con los materiales necesarios, dado que aquí no se hacían y tampoco se podían traer desde afuera”. 

En 2000, ya habiendo comercializado ítems de la marca al por mayor, abrió el primer local ubicado en el corazón del barrio de Recoleta. Luego, entre 2003 y 2007, inauguró otros dos. “Los puntos de venta minorista se encontraban en lugares estratégicos de Capital Federal y funcionaban muy bien. A la gente les encantaban y las ventas eran las esperadas. En paralelo, vendíamos nuestra vajilla y artículos de librería y baño a mayoristas. Los diseños gustaban cada vez más y la cartera de clientes al por mayor iba en ascenso. Al tener tiempos de producción de entre 6 y 8 meses, es mucha la antelación con la que trabajamos. Sabíamos que, para expandirnos, era necesario delegar el canal minorista”, se remonta a los inicios de la pyme Amaya, quien es licenciada en Diseño de Interiores, estudió  Historia del Arte Universal en Roma, Italia, y pasó por diversas áreas de producto de varias organizaciones nacionales. 

Franquicias aquí y allá

En 2010, la emprendedora decidió darle un giro al negocio, a través de un programa de franquicias que tenía como finalidad ganar presencia en distintos sitios del país. “Gracias a la ayuda de Franchising Company, implementamos un exitoso plan y ese mismo año vendimos la primera. En 2011, tras las primeras tiendas, nos abocamos al diseño, la producción, la comercialización y la distribución”, explica quien está al frente de Acabajo, mientras adjudica este progreso a la variedad de cada una de las colecciones que brinda la propuesta. “El franquiciado cuenta con una vasta oferta para toda clase de público. Tenemos más de 800 opciones para todos los targets”, señala. Entre ellas, las más demandadas son las que siguen el concepto de línea. “Percibimos que lo que más se vende es lo vinculado a la emotividad y la alegría”, dice al respecto.  

Maricel Amaya, que posee aproximadamente 1.000 clientes activos, prevé cerrar 2017 con una facturación cercana a $ 15 millones. 

La marca, que posee aproximadamente 1.000 clientes activos, prevé cerrar 2017 con una facturación cercana a $ 15 millones, junto a la incorporación de nuevas franquicias. “Tenemos pautadas dos aperturas. Una para mediados del año, que va a tener como novedad una experiencia gourmet innovadora que nos entusiasma mucho, y otra en el interior del país para los últimos meses”, asegura la decoradora que en 2016 facturó $ 12 millones.  

En lo referente a las condiciones que deben cumplir los interesados en abrir una tienda, según Amaya, lo que se busca es que la persona “simplemente esté dispuesta a invertir en sus sueños”. “Si bien es ideal que gestione en persona el negocio, el modelo está pensado para que cualquiera, con o sin experiencia en el rubro, pueda llevar correctamente adelante el local”, expresa. 

Además, la empresa tiene un fuerte compromiso con la comunidad. Todos los meses, con donaciones propias, apoya la misión solidaria del Padre Mario Pantaleo, que capacita a personas de diferentes edades para generar más posibilidades laborales y ampliar la asistencia en el ámbito de la salud. 

Acabajo posee una línea especial para mascotas.

Esperanzas futuras

A pesar de transitar un contexto local con un consumo retraído, las proyecciones de Maricel Amaya para lo que resta del  año son optimistas. “Tenemos expectativas de crecimiento del sector para los próximos meses. Creemos en lo que hacemos y por eso seguimos invirtiendo dinero y energía en el proyecto. Somos un equipo sólido de personas que trabaja en pos de un bien común y estamos seguros de que superaremos la coyuntura, que nos hará más fuertes y experimentados de cara al futuro”, concluye la emprendedora con experiencia en el ámbito corporativo. 

Una distinción a la empresa

En el marco de la política de mejora de la competitividad industrial, el Plan Nacional de Diseño plantea como meta profesionalizar la industria, aumentar su calidad y sus grados de innovación. A fines de 2016, Acabajo llevó adelante una mudanza que no solo significó “una evolución y una mejora en la calidad de trabajo”, sino que también le permitió ser parte del Distrito de Diseño luego de la mención que recibió por parte del Ministerio de Desarrollo de la Nación como “empresa argentina de diseño, desde la creación del producto hasta la fabricación y la comercialización del mismo”. “La decisión de radicarnos en el barrio de Barracas surge a partir de esta nominación, lo que nos da un reconocimiento importante en el rubro y nos beneficia en ciertas cuestiones, como excepciones en el pago de algunos impuestos”, indica Amaya.

Ficha técnica:

Fundación: 1999.

Inversión inicial: $ 200.

Facturación 2016: $ 12 millones. 

Facturación (p) 2017:  $ 15 millones.

Empleados: 12.

Comentarios5
Júlia Lima
Júlia Lima 24/08/2017 04:12:03

LEIAM MEU POST https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10156478958441258&set=a.114463996257.119855.577436257&type=3&theater

Júlia Lima
Júlia Lima 24/08/2017 04:11:38

¡Ya no me aguanto esa bronca! Dicha empresa afirma "promover y difundir el diseño argentino", pero en realidad, está apropiándose ilegalmente del trabajo de una dibujante brasileña.

Júlia Lima
Júlia Lima 24/08/2017 04:11:09

He intentado contactarlos a través de abogados en dos ocasiones, pero los responsables de la tienda insisten en ignorarme. ¡Me enoja demasiado ver cómo esas personas vienen obteniendo ganancias durante todo ese tiempo a costas de mi trabajo!

Júlia Lima
Júlia Lima 24/08/2017 04:10:38

La "Línea Frida" existe en la red de tiendas Acabajo desde el 2015, y sus más de 30 productos se comercializan en más de 6 puntos de ventas en Argentina y en su tienda online.

Júlia Lima
Júlia Lima 24/08/2017 04:08:51

La red argentina de tiendas de decoración Acabajo Deco, viene comercializando una línea ENTERA de productos con mi dibujo de Frida sin mi autorización y sin abonar absolutamente nada por el uso de la imagen.