A pesar del aislamiento, esta pyme amplió su planta y triplicó la superficie

Fundada en 2009 por Santiago de Diego, Tau Delta se especializa en la elaboración de aderezos, especias y salsas. 

A pesar del aislamiento, esta pyme amplió su planta y triplicó la superficie

A pesar del contexto marcado por el coronavirus y de su consecuente impacto sobre la actividad económica, Tau Delta, una pyme especializada en la elaboración de aderezos, especias y salsas que emplea a 60 personas, no bajó los brazos. Esta empresa argentina, fundada en 2009 por Santiago de Diego tras una inversión inicial de u$s 50.000, obtuvo recientemente una nueva certificación vinculada a la gestión de seguridad y triplicó la superficie de su planta en Villa Rosa, en Pilar

“Tenemos que consolidar este crecimiento estructural y estar preparados para cuando el mercado se reactive”, comparte De Diego, licenciado en Comercio Internacional, con experiencia laboral en el campo de la economía, la logística y fue productor de frutas. 

Tau Delta, con una cartera de 15 productos, trabaja sobre dos grandes canales: para terceros, compuesto por hoteles, restaurantes y cafeterías, para el consumidor final, al que llega con marca propia con sus salsas para carnes, ensaladas y dips, y una línea de crocantes para diversas comidas. 

La compañía vende a través de tiendas de cercanía, así como en grandes cadenas de supermercados, como Coto, Jumbo, Carrefour, Walmart, Falabella, Toledo, y tiendas mayoristas. 

“Creo que nadie estaba preparado para la pandemia. Una gran parte de nuestro negocio atiende directamente al sector gastronómico, fundamentalmente compañías de comidas rápidas con productos exclusivos. Esa venta cayó a cero de un día para el otro y la cobranza también está sufriendo un golpe muy duro”, afirma De Diego. 

Sin embargo, y a pesar del impacto sobre las cobranzas, Tau Delta amplió su planta, llevándola de 1200 metros cuadrados a los actuales 3000, mejoró la capacidad instalada, desarrolló nuevas líneas de producción e incorporó nuevas tecnologías para ampliar sus líneas de procesos. 

Por otra parte, la certificación FSSC 22.000 v5.0, que acaba de adquirir, es una norma de inocuidad alimentaria para procesadores de alimentos y fabricantes de empaques, que le permite expandir sus ventas B2B y ganar mercado en la elaboración para terceros donde la compañía ya realiza productos para las cadenas de comidas rápidas. 

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