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Una techie que se anticipó al mercado

Las demandas de las grandes empresas por la digitalización de sus productos tuvo un pico este año y esta empresa de software supo estar lista para el desafío. Con desarrollos para Visa, Allianz y Lan, planea terminar el año con $ 40 millones de facturación.

Una techie que se anticipó al mercado

Este año, la digitalización estuvo en la mira de varios sectores de la economía. La razón es una: adaptar los servicios a los aparatos electrónicos es un arma clave para atrapar a nuevos clientes, o no perder a los que ya lo son. Los tres socios directores de Redbee -Jorge Lucero, Ezequiel Apfel y Martín Paoletta- supieron adelantarse a esta transformación y, a principios de 2011, se abrieron de sus respectivos trabajos para iniciar esta nueva empresa que desarrolla software para la industria. A solo cinco años de su creación, la firma emplea a 65 personas y los directivos estiman facturar este año unos $ 40 millones.

El primer paso lo dieron sobre terreno firme. Por un lado, los emprendedores encontraron una herramienta que ninguna firma tecnológica utilizaba en el país: Adobe Life Cycle, una plataforma que genera muchos PDFs en poco tiempo. "Somos los únicos en el mercado que sabemos manejarla y esto hizo que se nos abrieran las puertas en multinacionales", cuenta Apfel. Entre estas, las dos más destacadas son Visa y Allianz, la aseguradora de origen alemán. "A Visa le hicimos con esta plataforma todo el mecanismo de resúmenes de cuentas digitales que se envían a los clientes por mail", precisa Lucero, y completa: "El proceso es ahora 50 veces más rápido". Hicieron el mismo trabajo con la firma de seguros, solo que, en vez de resúmenes de cuentas, fueron las pólizas las que moldearon al formato digital.

Otro factor que influyó en el crecimiento de Redbee fue la experiencia de los socios en este nicho de la informática. Los entrepeneurs se conocieron en Global Logic, una firma de aplicaciones digitales, en donde trabajaron seis años. Decidieron dar un paso al costado en 2011, cuando surgió su primer proyecto con Allianz. "Nos conocíamos muy bien, pero además supimos complementar los perfiles técnicos con los de gestión y management", dice Afpel. Desde ese año, luego de una inversión inicial de $ 100.000, la pyme tuvo un ascenso escalonado. "Fuimos ganando share por dos motivos: porque todavía somos la única empresa que hace este tipo de desarrollo, y por la seguridad que les da a las compañías la marca Adobe", explica Lucero. Los directores no le dieron la espalda al sector público, y desarrollaron programas para la Anses y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Dar el salto

El avance que tuvo la empresa en el mercado interno fue un trampolín para aterrizar en el comercio internacional. El impulso fue aún mayor este año con la quita de algunas barreras a las exportaciones y la unificación cambiaria. "En 2016 vamos a terminar exportando el 20% de la facturación. Pero el objetivo para el 2017 es llevar la participación del comercio exterior a 35 o 40%.", destaca uno de los ejecutivos.

"Hoy nuestro principal foco es Estados Unidos, en donde tenemos negocios con Suterra, líder mundial de soluciones para el agro; y Chile, donde estamos trabajando con Lan", aclara Lucero, la cabeza financiera del negocio. El proyecta para Suterra tiene como fin desarrollar un software que permita monitorear unos aparatos que inyectan nutrientes a la tierra. Si bien la gestión se está haciendo en Estados Unidos, la app también aterrizará en Europa.

La oferta de servicios de informática y desarrollo tecnológico en el mundo es amplia y, sin embargo, estas multinacionales decidieron venir hasta la Argentina para encontrar un partner. Según los dueños de Redbee, el atractivo de las empresas nacionales está ligado a diferentes motivos.

En primer lugar, un aspecto clave es el near offshore. "Tenemos una franja horaria similar a la de ciertas regiones de Estados Unidos que facilita mucho la comunicación", dice uno de los socios, y concluye: "Hace cinco o seis años todos los desarrollos se hacían en la India por sus costos bajos, pero con la necesidad de mantener una comunicación fluida entre ambas partes, las doce horas que separan a los dos países juegan en contra". Por este motivo, el uso horario de la Argentina se presenta como una oportunidad para las empresas que ofrecen servicios.

Asimismo, Apfel resalta el diferencial que tienen los ingenieros en sistemas locales. "Tenemos un capital humano muy capacitado y, a su vez, los costos de llevar a cabo un proyecto de este estilo en Estados Unidos son más caros que hacerlo en la Argentina". Por lo cual, el país tiene un futuro prometedor en este rubro del sector terciario a nivel global.

En el mercado interno las oportunidades para Redbee también se multiplican debido a que existen sectores como el de banca y seguros que siguen atrasados en la transformación digital. "Las empresas necesitan innovar porque en ciertos rubros les puede costar caro; pueden perder el negocio", asegura Lucero. Y ante esta coyuntura, la empresa de la abeja roja está un paso adelante: hacen negocios en los países desarrollados, aprenden nuevas metodologías y las replican en el ámbito local. En este sentido, los socios no esconden que gran parte de las tendencias tecnológicas "se aprendieron afuera" y se extrapolaron a las necesidades de las empresas nacionales.

Para el 2017, los emprendedores están analizando dar el gran salto y volverse internacional. "Queremos instalar una oficina en Chile porque es un país que queda mucho por explotar en nuestro rubro", aseguran los directores.

La ficha

Inversión inicial: $ 100.000.
Empleados: 65.
Facturación anual: $ 40 millones.