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Una llamada que sigue en espera

La cámara que agrupa a las pequeñas y medianas firmas proveedoras de la industria telco reclama diálogo con los big players de un mercado que factura $ 103.000 millones por año.

Sin señal. Un recorrido por las rutas argentinas basta para percibir la carencia de inversiones en la industria de las telecomunicaciones, cuando el celular alerta "solo llamada de emergencia". Los usuarios no son los únicos perjudicados, sino, también, sus proveedores sufren la falta de un programa integral de inversiones que ponga a punto todo el sistema.
Según Pablo Perelmuter, presidente de la Cámara Argentina de Pymes y Proveedoras de las Telecomunicaciones (Cappitel) y empresario del sector, "la cámara se formó hace tres años a partir de cierto maltrato que sufría un grupo de pequeñas y medianas empresas del sector que son proveedoras de una telco y una desmejora en las actualizaciones de los presupuestos versus la inflación, que mientras oscilaba en torno al 30% ellos otorgaban subas del 10% con hasta 15 meses de diferencia".
Cappitel agrupa a 30 empresas, que tienen entre seis y 120 empleados y, en su mayoría, operan con clientes de la talla de Telefónica, Telecom y Telmex, que juntas facturaron $ 103.000 millones en el país el año pasado, según cifras de la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina.

En carne propia

Eugenio Hadges, CEO del Grupo NH, y Mito Solovey, cofundador de Elinpar, son referentes de dos de las pymes que operan en el sector. Para este último, "la inflación es un componente corrosivo para la salud de la pequeña empresa que, en los últimos tres años, fue muy negativo". Solovey creó Elinpar de la mano de otro ingeniero, Roberto Zubieta, en 1987. En los inicios, asesoraban a los directivos de las grandes firmas sobre cómo evolucionaba el sector. "Participamos en el segmento de la inversión y el sector se ha planchado en los últimos años, salvo algunos proyectos puntuales", precisa el fundador de la firma con 25 empleados.
"Las telcos ganan con su propia ineficiencia porque, si se corta la llamada, te vuelven a cobrar la próxima. Pero nosotros, si hacemos mal la torre, tenemos que reconstruirla con nuestros costos. El Estado tiene que tener un rol más fuerte, que parece que lo empieza a tener", sostiene Hadges, a cargo de 120 empleados en su fábrica de torres (ver recuadro).
Las telcos llegaron a representar el 97% de sus ingresos hasta la crisis de 2001 y, a pesar de que posteriormente sumó nuevos segmentos, tales como energía, las primeras nunca representaron menos del 50% de la facturación.
Solamente en el AMBA, Grupo NH tiene un mercado de 3.000 torres por cada empresa de telefonía móvil, con un costo por unidad que oscila entre los u$s 150.000 y los u$s 250.000, según la altura.
Para Perelmuter, "el principal problema de las pymes, salvo los negocios que pueden surgir a partir de la nueva Ley Digital, es el nivel de concentración de la industria". El presidente de la cámara asegura que se podría desarrollar más software local, e incluso exigirle a las telcos que exporten el mismo a sus otras filiales, así como también reparar placas en laboratorios locales.

Una voz en el teléfono

"El despliegue de la red 4G inicia resulta otro proceso gracias al que las pequeñas y medianas compañías pueden verse beneficiadas", asegura Hadges. "La implementación del 4G generará un repunte en las solicitudes o contractos a pymes, pero habrá sobre todo lo que se denomina colocalizaciones, es decir, se aumentarán baterías, energía y eventualmente se harán cambios de antenas", concluye el presidente de Cappitel.