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Un simulador queconduce a la innovación

Una pareja pampeana desarrolló un equipo de conducción con el que apunta a mejorar la rentabilidad de las autoescuelas y la educación vial. Con siete empleados, este año espera facturar $ 7 millones.

Pablo Damiani y Rocío Severino recorren el país en busca de negocios.

Pablo Damiani y Rocío Severino recorren el país en busca de negocios.

En la escuela de manejo en la que trabajaban Pablo Damiani y Rocío Severino se solían ver coches. Ahora enseñan a conducir a bordo de "naves". De La Pampa proviene este matrimonio que, abocado al desarrollo de nuevos negocios en una pequeña autoescuela, innovó y ofrece tecnología de punta y un servicio capaz de expandir la rentabilidad de estos negocios a través de Conducirte, un emprendimiento con el que esperan facturar $ 7 millones este año.

Damiani y Severino tuvieron la capacidad de mirar más lejos. Descubrieron que en España y Brasil, entre otros mercados, las autoescuelas utilizan simuladores para sumergir al alumno en la experiencia de conducción. Una vez ya entrenados, los llevan a la calle. Luego de establecer un plan de negocios, sondear inversores y acelerar su emprendimiento, la joven pareja presentó en 2014 su primer simulador y en 2015 selló su salida al mercado. Hoy, brindan servicios a varios municipios pampeanos y estaban concretando un negocio con la ciudad de Buenos Aires.

El incipiente negocio está orientado a los usuarios de la vía pública, sobre todo a conductores. Sus potenciales clientes provienen de los sectores público y privado. Las 350 escuelas de conductores que hay en el país, según sus cálculos, y las más de 1.850 direcciones de tránsito que otorgan licencias de conducir conforman el universo de un negocio por desarrollar.

Damiani resume el core del emprendimiento: "Brindamos herramientas de carácter tecnológico que mejoran la capacitación y la evaluación de los conductores. El producto más destacado es el simulador de conducción, que puede servir tanto para la educación en la escuela de manejo, o la toma del examen en la dirección de tránsito". Aunque no hay una reglamentación que valide las prácticas en simuladores, Damiani subraya que "muchas localidades del interior no cuentan con herramientas ni pistas para evaluar a los candidatos" y con una ordenanza pueden solucionar el vacío legal que existe al respecto.

Pero el emprendimiento va más allá: ofrece un nuevo modelo de encarar la educación de los conductores. "Un instructor puede manejar cuatro simuladores al mismo tiempo y llega a brindar 60% o 70% del curso en esta modalidad. Esto reduce costos y riesgos. Ayudamos a las autoescuelas a planificar la transición y les proponemos cómo hacerlo", destaca Damiani. Al momento, según cuenta, ya hay tres escuelas de conductores interesadas en adquirir sus productos.

La hoja de ruta

Los socios de Conducirte se asociaron a la firma española Arisoft, que desarrolló con el Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL) el software de manejo. Aquí, en la Argentina, el matrimonio se encargó del hardware y del modelo de negocio, adaptados al contexto local. "Estos equipos, generalmente, no bajan de los u$s 20.000 y pueden llegar hasta los 80.000 euros. Nosotros hicimos equipos acordes a la realidad de aquí y mejoramos el esquema de negocios, para que haya una mayor rentabilidad para las escuelas". En parte, Conducirte viene a llenar un hueco dejado por las empresas desarrolladoras de estos sistemas, que evitaron venir al país, ya que, al no existir legislación para incorporar estos equipos, el negocio no es atrayente. "Queremos desarrollarlo y hacer que estas máquinas sean accesibles al mercado nacional", concluye Damiani.

Los costos de un simulador de tres pantallas, butaca y mando con volante pueden llegar a $ 100.000, sin IVA. Conducirte ofrece los simuladores a $ 220.000 finales o en alquiler. Variando la cantidad de equipos, los meses y los servicios requeridos, rentan a $ 20.000 por mes. Además ofrecen capacitación para instructores, servicio técnico, actualizaciones de sistemas y un seguro.

El próximo desafío está en concretar un acuerdo con la dirección porteña de licencias . Quieren proveerles máquinas para realizar una prueba piloto con dos simuladores en Parque Roca. "Si tenemos éxito, pensamos en descentralizar y llevar las máquinas a las comunas porteñas", adelanta el fundador. Con esta visión, la pareja acelera y asegura que harán patente la autoescuela del futuro.

Ficha

- Año de fundación: 2014
- Empleados: 7
- Facturación estimada en 2016: $ 7 millones
- Inversiones proyectadas: u$s 200.000

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