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Tirar la red y pescar un gran pez para posicionarse

Junto con otros tres jóvenes emprendedores, fundó una compañía dedicada a brindar soluciones de tecnología publicitaria, hace ocho años. El segundo cliente, Telecom, fue el puntapié que permitió a la empresa expandirse y ganar cuentas. Hoy, emplea a 50 personas.

Tirar la red y pescar un gran pez para posicionarse

Corrían los agitados días de 2008: la economía de los Estados Unidos de América atravesaba jornadas complejas, golpeada por el impacto de la crisis sub-prime, y, de este lado del mundo, el aumento generalizado de precios comenzaba a preocupar en tanto el entonces Gobierno argentino se enfrentaba al sector rural. Con este marco de fondo, cuatro jóvenes inquietos que, entonces, ostentaban entre 24 y 26 años, entendieron que era el momento de hacer. Dos de ellos, especialistas en producción publicitaria. Los otros, amantes de la ingeniería electrónica. El resultado: Dinalight, una empresa dedicada a la tecnología publicitaria que este año espera facturar cerca de $ 100 millones y emplea a 50 personas.

Se conocieron a través de un vínculo en común. A partir de entonces, entendieron que era el momento de unir fuerzas, visiones y activos. "Llevé la impronta publicitaria más vinculada a la producción y los socios del otro lado aportaron sus conocimientos para a aplicar la tecnología led, que entonces recién empezaba a verse para lo que tenía que ver publicidad", comenta Juan Matías Soliño, director de Desarrollo de Negocios y socio fundador de Dinalight.

El emprendimiento comenzó a moldearse como tantos otros, no en un garage, sino en un espacio prestado: la casa de la abuela de uno de los socios. Así, y tras la inversión de ahorros propios, empezaron a dar forma a un plan de negocios y a delinear los primeros pasos.

El disparador del crecimiento fue, quizá, no el primero, sino el segundo cliente: nada menos que un gigante de las telecomunicaciones que les permitió, a partir de ahí, proyectarse. "Recuerdo la factura 002, que fue Telecom, un cliente que llegó a nosotros gracias a una fuerte inversión en comunicación. Fue para un proyecto en un edificio en General Paz y Panamericana. Tenían una tecnología antigua y nos contrataron para hacer el cambio", asegura.

Poco antes, los socios habíamos recurrido a una agencia para gestionar la marca, Google Adwords y hasta acciones en una revista del medio.

"Era muy poco capital pero buscábamos invertir en comunicación. Teníamos claro que, si no nos conocían, era imposible que nos compraran. Nos enfocamos en generar una marca. Por lo tanto, el 70% del capital fue destinado a la marca y el 30% a investigación y desarrollo", agrega el emprendedor.

El proyecto de trabajo con Telecom les llevó 90 días. Y, como quien dice, una cosa llevó a la otra: aquel primer gran trabajo les permitió posicionarse con fuerza en el mercado para salir a la caza de otros clientes, entre otros empresas como Fibertel, Farmacity, La Virginia, Aon, Cencosud, Hilton Buenos Aires, Metlife, ICBC, OCA, Ver, Taverniti y Yagmour, entre otras.

"El salto fue exponencial desde el año uno hasta la actualidad. Cada año, duplicábamos o triplicábamos la facturación y la cantidad de personal", rememora.

Con el paso del tiempo, y a medida que el emprendimiento fue tomando nuevas dimensiones, los socios decidieron expandirse. Hoy, las oficinas están ubicadas en un galón de 1.200 metros cuadrados, que alquilan en el barrio porteño de Goghlan.

"Las unidades de negocio se multiplicaron. Nuestro core principal es la tecnología led pero también tenemos otras divisiones", comenta. Por caso, la firma ofrece servicios de impresión en gran formato y trabajos en vialidad.

Más proyectos

A mediano, Soliño, junto con sus socios Tomás Varin y Hernán de la Campa, sigue sumando nuevos proyectos. "Seguimos trabajando en nuestro core, en pantallas de led y cartelería led, haciendo fuerza en nuevos productos y seguimos apostando en la compra maquinaria en impresión digital en gran formato. Estamos incursionando en iluminación vial, industrial, estamos aumentando el portfolio de productos en iluminación", comenta. Asimismo, las fronteras no parecen ser un límite para la expansión. Es que, aún sin ninguna plaza en particular confirmada, Soliño, quien es licenciado en Marketing, admite que ya se encuentra analizando en llevar la línea de vialidad a otros países de América latina. "Estamos analizando mercados. Somos personas muy inquietas. Nos aburrimos rápido. Cuando un negocio empieza a caminar, lo dejamos en manos de otra persona que lo gerencie y nos volcamos a desarrollar algo nuevo", concluye el emprendedor.

La empresa

- Año de fundación: 2008.
- Rubro: tecnología publicitaria.
- Facturación estimada 2016: $ 100 millones.
- Cantidad de empleados: 50.
- Socios: Juan Matías Soliño, Tomás Varin y Hernán de la Campa.
- Primer gran cliente: Telecom.