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Plantar semillas para que florezcan negocios

Los parques industriales ofrecen ventajas comparativas para las pymes: exenciones impositivas, beneficios fiscales y crediticios, gastos amortizados y seguridad jurídica. Razones para desembarcar en estos predios y cómo evaluar si es una opción viable o no.

El titular de la Red de Parques, Martín Rapallini

El titular de la Red de Parques, Martín Rapallini

Capital humano especializado, cadenas de proveedores, sinergias posibles y competencias que se tornan cooperaciones. Todo eso, convierte a los parques industriales en una oportunidad de desarrollo para las empresas que se animan a desembarcar. Desde beneficios impositivos hasta amenities para empleados, clientes o proveedores, los enclaves productivos son una opción para tener en cuenta.

A fines del año pasado, la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos contabilizaba 373 parques industriales, con 7.700 empresas en funcionamiento y cerca de 240.000 puestos de trabajo asociados. El informe semestral de Newmark Grubb Bacre precisa que, en la provincia de Buenos Aires, hay 4.178 hectáreas de parques industriales. Es decir, casi la mitad de la superficie construida de estos clústeres están en la jurisdicción más poblada del país, mientras el resto se reparte en las otras 22 provincias de la Argentina.

El mismo reporte da cuenta de un crecimiento exponencial en el corredor Norte, que involucra al Gran Buenos Aires y la vera de la Ruta 9. Acapara el 70% de la demanda. La razón: su rápida salida a los puertos y las rutas de interconexión con el Mercosur. Sigue en interés el corredor Sur, con especial vinculación a los puertos de Buenos Aires y La Plata y, en menor medida, todavía en fase de desarrollo, el submercado Oeste, con mayor vacancia y buen potencial a futuro. Allí se esperan nuevos desarrollos en el mercado industrial bonaerense.

El valor de lo público-privado

Alejandro Winokur es socio y referente del mercado industrial de Newmark Grubb Bacre. Desde su óptica, los parques que mejor han funcionado son los desarrollos en los que convivieron capitales estatales y privados. También destaca los emprendimientos exclusivamente privados, con mayor tecnología y medidas de impacto ambiental. "La ubicación cercana a autopistas y puertos, la infraestructura y los incentivos fiscales son todas cosas positivas para una empresa pyme", comenta Winokur. "Además -agrega- algunos parques ofrecen salones para capacitar personal, charlas para empleados, comedor, guardería y otras facilidades". La seguridad y la custodia de mercaderías, apunta Winokur, es un tema cada vez más recurrente y por el que se opta por recalar en un predio cercado y vigilado las 24 horas.

Según cálculos de desarrolladores inmobiliarios, los costos por adquirir un terreno en un parque industrial varían entre los u$s 40 y los u$s 160 por metro cuadrado, dependiendo su ubicación, servicios y facilidades que se otorguen.

Los terrenos más económicos se ubican en la zona Oeste de la provincia, en predios cercanos al Acceso Oeste y las rutas nacionales 6 y 7. La construcción de un depósito Clase A (aptos para preservar productos industriales y ejecutar operaciones de distribución y transporte) puede variar entre los u$s 600 y los u$s 700 por metro cuadrado construido y entregado listo para usar. Para un proyecto de 1.500 metros cuadrados, con unos 300 metros de oficinas para el personal, hay que contar con una base de un millón de dólares.

La investigadora Lorena Tedesco, economista de la Universidad Nacional del Sur (con sede en Bahía Blanca), asegura que las pymes más dinámicas y competitivas surgen en espacios en los que existe un elevado grado de cooperación entre empresas y organismos. Los clústers, según explica, surgen con empresas e instituciones conexas ubicadas en una misma zona y unidas por rasgos comunes o complementarios de su actividad productiva.

La académica resalta en los beneficios que obtienen las pymes: mayor valor agregado en sus productos, un mayor poder de negociación, acceso a nuevos mercados, baja de costos, mejor calidad e incluso más incentivos para innovar e insertarse en la senda del desarrollo productivo.
Para otros estudiosos de este fenómeno de la economía, las empresas salen favorecidas al asociarse. Logran una fuerza que permite sobrevivir con mayor inmunidad a los efectos de la apertura comercial que trajo la globalización.

En conjunto, las pequeñas compañías logran reducir costos comunes y, a través de uniones transitorias, acceder y competir por nuevos clientes. En la medida que los clústers crecen y se hacen conocidas, este modelo de agrupación gana confianza entre los empresarios y eleva la vara, al punto de ser un incentivo a la investigación y el desarrollo empresarial y la integración con el sector académico.

Una compañía bien integrada y con socios estratégicos puede lograr estandarización, continuidad en el abastecimiento, contratos y convenios de compra-venta por adelantado, mejores servicios de logística y un mejor manejo administrativo, que hace a la salud financiera del negocio.

Con potencial de ahorro

El titular de la Red de Parques, Martín Rapallini, propone a los empresarios pymes imaginar los beneficios que obtendrían de insertarse en un polo industrial. "La pyme amplifica los beneficios: recibe seguridad a un costo relativamente bajo, algo que antes no tenía; puede comprar insumos a mejor precio si sus proveedores encuentran competencia dentro del predio; tienen conexión con autoridades, cosa hasta entonces impensable, y puede ofrecer fácilmente capacitación a los empleados", resume.

El responsable del Polo Industrial de Ezeiza también subraya los ahorros que se obtienen. Por fuera de la construcción, las empresas pagan expensas mensuales que pueden llegar hasta los $ 10.000. Además, el consumo de luz y gas puede verse reducido según la tarificación que obtiene el parque, y por insertarse dentro de estos enclaves tiene mejores condiciones para financiar bienes de capital. "Con todo esto, el empresario encuentra una mayor seguridad para hacer su inversión", remata el expresidente de Cerámicas Alberdi. Parque industrial, una opción a evaluar.
Ezequiel M. Chabay

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