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Oportunidades hacia el año 2020

Con un sector empresario pujante, dispuesto a arriesgar e invertir, se puede generar empleo, innovar y brindar mejores servicios. Cómo facilitar el crecimiento de las firmas.

Oportunidades hacia el año 2020

En la Argentina, creemos que mejorar la distribución de la riqueza es un juego de suma cero: lo que reciben unos es a expensas de otros. Nos olvidamos que la mejor, por no decir la única, manera de que todos mejoremos es con crecimiento, con un sector empresario pujante, dispuesto a arriesgar e invertir. Solamente así se puede generar empleo, innovar y brindar más y mejores servicios. ¿Qué hacer, entonces, para facilitar el crecimiento de las compañías?

Veamos, primero, lo que no hay que hacer. No puede haber permisos otorgados discrecionalmente, ni beneficios fiscales "a los amigos". Las empresas deben poder participar en condiciones de igualdad dentro de cada sector.
De lo contrario, los que triunfan no son los mejores, sino aquellos con mejores conexiones políticas, o bien aquellos que pudieron aprovechar una reglamentación.

Tampoco debe haber normas que impidan el crecimiento, tales como créditos hasta cierto número de empleados o límite de ventas. Es inútil ayudar al pequeño a que crezca y luego quitarle esos beneficios una vez que creció.

Impedimentos

Las regulaciones respecto del personal requieren apuntar a normas de seguridad e higiene, a evitar discriminación, a inducir al progreso. Cuesta creer que haya tantas normas que impiden ingreso de tecnología o innovaciones, o que los salarios se pacten genéricamente por industria y no por lo que cada empresa en sí misma puede lograr.

Tampoco puede haber una carga impositiva mayor sobre inversiones que sobre gastos. Si se desea estimular la inversión, la misma debiera estar desgravada o, al menos, no tener cargas adicionales. Mantener impuestos a los activos, créditos fiscales imposibles de cobrar, impuestos sobre costos o inclusive piramidación de impuestos no tiene sentido. Las retenciones de impuestos deben poder ser utilizadas en el mismo ejercicio.

Podría seguir con una larga lista. Es cierto que el Estado tiene un gran déficit, pero asfixiar a los que pueden pagar los impuestos es extremadamente miope. Y las pruebas son evidentes: la Argentina ha crecido en los últimos años a un ritmo menor al que creció su población. Es decir, el PBI per cápita es ahora menor que hace 15 años (fuente: Banco Mundial).

A pesar de estas dificultades, el sector privado siempre ha logrado encontrar mecanismos para crecer, aunque a veces sea eludiendo regulaciones o apoyándose en una economía negra.

Lo anterior empalidece frente a la mayor dificultad que tienen las empresas: mantener el capital de trabajo. Son los fondos mínimamente necesarios para comprar mercadería a un proveedor hasta que pueda venderse, o pagar salarios y alquileres. Este capital de trabajo se va logrando de a centavitos con cada transacción y desaparece de a miles con un mal negocio. Si se pudiera facilitar capital de trabajo a las empresas sería muchísimo más fácil crecer y, sobretodo, más fácil iniciar una operación. Espero que la Argentina 2020 tenga un Estado que transite el camino de regulaciones prudentes que nivelen la cancha para todos los actores sociales. No debe competir y anular al sector privado. Por el contrario, debe darle alas para crecer.

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