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Ni billetes ni recibos: el trueque crece en las redes

Las transacciones sin dinero se trasladaron de la plaza o del club de barrio al social media, especialmente a Facebook. Ropa, celulares, libros o juguetes, entre los productos más vendidos.

La virtualidad invade todos los ámbitos de la vida, incluso, la antiquísima práctica del trueque. El intercambio de bienes y servicios sin la intermediación del dinero se trasladó de la plaza o el club de barrio a las redes sociales, especialmente a Facebook. Ropa, celulares, libros, juguetes, calzado, pero también cursos online, diseños editoriales o web y hasta semillas... Todo está al alcance de un clic y sin abrir la billetera. El trueque online es instantáneo, no tiene límites geográficos y abarca una gran variedad de rubros, sin perder su sentido comunitario.
Micol Araceli Pérez, de 30 años, dueña, junto con sus hermanos, de una zapatería familiar de Isidro Casanova, lo comprueba habitualmente. En diciembre pasado le robaron el celular en Morón y, en vez de comprar uno nuevo en un local, intercambió tres pares de zapatos de mujer directos de fábrica por un Samsung Galaxy 4 mini "usado pero impecable", según aclara. Toda la operación le llevó tan solo un par de horas, y no hubo ningún billete ni comprobante de por medio.
Si bien tiene un local comercial, Pérez descubrió una nueva forma de usar Facebook, primero para la venta minorista, y luego, para el trueque. Su perfil en la red social parece una mezcla de tienda multirubro y club de trueque. En muchas de sus publicaciones, aclara: "No vendo, solo cambio". Una frase que reitera ante las consultas por ofertas de zapatos, ropa o juguetes.

Ciento de ferias online

Basta con empezar a deletrear la palabra "trueque" en el buscador de Facebook para que aparezcan decenas de grupos, algunos abiertos al público, otros que requieren admisión, ordenados geográficamente, por tipo de productos, y por género. También, además de grupos, hay páginas dedicadas enteramente al trueque, aunque en menor cantidad.
"Internet es una herramienta que todo el mundo usa y que la tiene a mano en cualquier lado, por lo que es fácil llegar a la información. Esto permite que el trueque llegue a más personas", explica Laura Gambale, fundadora de la Comunidad del Trueque, un espacio de Intercambio online con unos 1000 miembros activos y casi 9.000 seguidores en Facebook. "En algunos casos no hace falta estar físicamente en el mismo lugar. Hay gente que troca servicios, como diseño gráfico por ejemplo, desde Uruguay, Chile o España", agrega.
En la Comunidad se trocan objetos usados (muebles, electrodomésticos, autos), servicios profesionales (ilustraciones, asesoramiento profesional para emprendedores, talleres de oficios, clases de música, de idiomas, de gastronomía), ofertas de hospedaje, y una gran variedad de prendas de diseño y manualidades (crochet, pintura, bordado). Según sus propios registros, desde su creación, en 2013, ya se concretaron más de mil operaciones.
Pero más allá de la facilidad y la comodidad sinigual que ofrece, el trueque por Internet conserva para muchos el significado ideológico y hasta filosófico tradicional. "Trocar hace que no estés limitado por el dinero, podés dar algo y generar un lazo de ida y vuelta. Es una puerta de entrada a una colaboración, a un vínculo distinto del que propone el dinero", asevera Gambale. "Genera lazos colaborativos, con un sentido de comunidad", completa.

Hasta servicios trocados

Anahí Flores es escritora y uno de los miembros más activos de la Comunidad que fundó Gambale. Allí, ofrece poemas o consultoría literaria para distintas marcas o personas, por "el placer de intercambiar sin la intervención del dinero". Sobre sus trueques más habituales, explica: "Hago intercambio con marcas de té, de cuadernos artesanales, para una chica que hace origamis, para otra que hace repostería, de todo un poco". En uno de sus últimos intercambios, le dio un taller online a otro miembro del grupo que quería escribir cuentos infantiles, y a cambio recibió una serie de ilustraciones para sus poemas. El universo de bienes y servicios trocados en Facebook incluye no solo bienes terminados o servicios profesionales, también insumos para pequeñas empresas. Daniela De Antueno es la creadora de Go Vegan, un delivery de bandejas de comida vegana en Córdoba capital, que usa el trueque como forma de hacerse de materia prima o de tierra y semillas que usará para su huerta propia. Actualmente, desde su página de Facebook, oferta zapallos de su propia cosecha a cambio de otras verduras o frutas. En poco tiempo, ya consiguió al menos una interesada, que los contactó desde Saldán, localidad ubicada a unos 20 kilómetros de Córdoba, y que, a su vez, usará los zapallos para hacer y vender locro vegano. "Siempre que podemos hacemos trueque. Tenemos muchos amigos que elaboran diferentes productos. Ahora estamos por trocar una bandeja de nuggets por aceitunas cosechadas en La Rioja", explica De Antueno, revelando hasta qué punto el trueque online desdibuja las distancias. "También hemos trocado cajas de pastas caseras por cerveza artesanal, y así, una lista larguísima", agrega.
Según los propios troqueros, el único riesgo que se corre en estos intercambios en donde no median contratos ni recibos ni sello de calidad alguno, es el que se deriva de lo que también describen como su mayor ventaja del trueque, su pilar esencial: la confianza entre las partes.
"No es nada catastrófico", asegura sin embargo Gambale. "Lo que puede pasar es que te propongan un trueque y no respondan, o lo dilaten mucho", explica. Para prevenir estas situaciones, está pensando en implementar en la Comunidad del Trueque un "contrato de respeto", al estilo de un manual de buenos modales para el troquero, y un ranking de reputación de cada miembro, elementos que, nuevamente, estarán basados en la confianza. "Se trata simplemente de tener respeto y buenos modales", enfatiza, y aconseja a quien quiera iniciarse en esta actividad a hacerlo con responsabilidad. "Si se compromete a intercambiar algo que ofertó, que lo concrete, y si por algún motivo no puede, sencillamente que avise", recomienda.
De Antueno, por su parte, tampoco ve mayores problemas en trocar por Facebook. "Por suerte nunca tuvimos malas experiencias", asegura. "Quizás la única desventaja es que tenés que confiar en desconocidos… Pero tampoco es tan malo, ¡lo cierto es que me hice un montón de amigos así!".
Nadia Nasanovsky

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