Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Malas noticias para los minoristas

Las cantidades vendidas por los comercios minoristas cayeron por sexto mes consecutivo, al registrar un retroceso anual de 9,8% en junio. Qué están haciendo los vendedores y cómo prevén revertir la situación.

Malas noticias para los minoristas

La llegada del segundo semestre prometía renovar el aire de los comerciantes minoristas, que pasaron una primera mitad de año con ventas caídas cerca del 9,8% respecto al año pasado, y padecieron junio como el peor mes para el consumo, con la consecuente reducción de facturación.

Según datos elaborador por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las bajas anuales más pronunciadas en el mes ocurrieron en Electrodomésticos y artículos electrónicos (-19,2%), Bijouterie (-14,7%), Materiales para la construcción (-13,6%), Ferreterías (-13,2%) y Golosinas (-12,5%). Asimismo, las ventas minoristas -medidas en cantidades- registraron en la primera mitad de 2016 un declive interanual de 6,4%.

Para Daniel Vardé, socio Líder de Retail de Deloitte, esta caída puede explicarse por numerosos factores. Por ejemplo, que la gente está relegando consumo, acudiendo a tiendas de proximidad y solo comprando lo imprescindible, aprovechando al máximo los descuentos. "Los consumidores temen excederse en los gastos, producto de cierta incertidumbre que hay en el mercado laboral y, por sobre todas las cosas, porque todavía no cobraron los reajustes de paritarias, que ante los incrementos de tarifas han repercutido negativamente en el poder de compra", explica Vardé.

Además, el especialista en consumo masivo comenta que el programa "Ahora 12" ayudó de manera notoria a contener la caída, pero ya no alcanza como política para empujar el consumo. La gente está enfrentando problemas financieros y evita, en lo posible, endeudarse, para no continuar acumulando obligaciones con altos costos que se vuelven difíciles de pagar. "Los comercios -dice Vardé- fueron más austeros con las políticas de descuentos ya que prácticamente se quedaron sin resto para absorberlos".

Por su parte, Ernesto Kiszkurno, gerente del Mercado de Telcos, Retail y Consumo Masivo de Pragma Consultores, comenta que las empresas están esperanzadas en que se revierta la situación para el segundo semestre. "Es un buen período para que las pymes aprovechen para analizar los costos y mirar desde otra perspectiva la dinámica del negocio, la forma de operar y buscar espacios para mejorar la eficiencia operativa para hacer más con lo mismo o incluso con menos", dice.
 

Kiszkurno hace referencia, por ejemplo, a la digitalización del stock y de las ventas. "Podría ser una forma de ayudar a ahorrar tiempo que puede dedicarse al análisis de rentabilidad o al desarrollo de nuevos puntos de ventas o nuevos servicios. Hoy existen muchas pymes que aún no han puesto su oferta de productos y servicios en Internet y que esto les resta posibilidades de ventas y una mayor estabilidad al negocio", advierte.

Precios acomodados

"El rubro juguetero está con precios muy acomodados por debajo de la inflación, lo que nos permite estar mejor que rubros de competencia indirecta que suben fuertemente los precios sin importarles el bolsillo del consumidor", cuenta Darío Mermelstein, presidente de la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (Aadeja). Además, comenta que, en general, el comercio se retrajo en casi todos los sectores, debido en parte a la baja de los niveles de consumo, que no pudieron balancearse con el menú de ofertas presentado a los consumidores en casi todos los rubros. "El sector juguetero no es una excepción: el impacto fue algo menor que en otros sectores. Ahora esperamos que la temporada del Día del Niño, una de las dos fechas en las que se comercializa casi el 70 o 75 % de los estimados para el año, confirme esta tendencia", resume Mermelstein.

Dentro del sector, Ezequiel Torello se destaca como uno de los emprendedores con mayor futuro. Su marca de bicicletas para niños Gio contó con una inversión inicial de $ 250.000 de ahorro personal, préstamos familiares y un subsidio de la provincia en 2012. Hoy tiene ocho empleados, y terceriza parte del proceso de la elaboración de la bicicleta, hecha de madera y sin pedales.
"Las fechas fuertes son Navidad y Día del Niño, y en mi caso, como son bicicletas de primera infancia, después del día del Niño las ventas se mantienen. Pero hay que tener en cuenta que son juguetes de más de $ 1.000, y la gente lo piensa antes de invertir. También hay que tener en cuenta que la venta tiene que ser por diferentes canales, como el online", dice Torello.

El bicletero cuenta que con su producto ya participó en dos ocasiones en la Feria Puro Diseño y Argentina para Armar, que le brindaron la posibilidad de hacer su marca conocida. "Hay que insistir permanentemente con la venta online -repite el empresario-, ver las nuevas herramientas, participar de las redes, porque es la venta del futuro. Ahora agregué una carpas a mí catálogo, pero siempre pensé que hay que invertir en un solo producto, y allí hacerse fuerte. Así, cuando aparezca la competencia y quiera hacer lo mismo, por lo menos que le cueste lo mismo que a mí".

Si de ladrillos se trata...

Ezequiel Bottaro, socio Gerente de Bottaro SRL, cuenta con 30 empleados en su empresa del rubro de la construcción, Comenta que en los últimos meses disminuyó el trabajo, ya que no hay obras nuevas ni inversiones anunciadas. "Hay negociaciones, pero nada en firme. Esperamos que en la segunda mitad se reactive".

Su otro foco, cuenta, son las construcciones con metal plegado, pero también se frenaron por la suba del dólar. "Los trabajos que tengo son los que vienen del 2015, obras que fueron adjudicadas pero no son por inversión, sino que las empresas las hacen por necesidad de mantener la seguridad en sus oficinas o movimientos de máquinas", relata a Pyme.
 

Bottaro afirma que el año pasado, en el mismo mes, ya tenían gran parte de los proyectos que iban a desarrollarse en el 2016. Ahora no puede decir lo mismo. "Además, nosotros no podemos vender en cuotas con las empresas que trabajo; por lo general, siempre pedimos un anticipo porque se requiere de mucho dinero para comprar los materiales, y se hacen certificaciones de avances de obra y se paga cada 30 días. No podemos elaborar mucha estrategia, porque nuestro producto está tabulado por un precio que rige el mercado. Nos queda salir a ver a los clientes y tratar de ser competentes, porque además, no es tan fácil que te compren", señala. "Los clientes siempre trabajan con el mismo proveedor, y es muy difícil que lo cambien", concluye.

Un testimonio vivo

Según CAME, otro de los rubros que más se vieron afectados en junio fue el de bazar, reflejando una caída del 12,1% respecto a junio del 2015. Uno de los más emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires es el Bazar La Luna, que fue fundado por Esteban Cuevas en 1926, y aún se mantiene con la decoración original, por lo que el Museo de la Ciudad le otorgó la mención de "Testimonio vivo de la memoria ciudadana". Hoy cuenta con tres empleados.
 

Marcelo Pipkin, socio Gerente de Bazar La Luna, cuenta que perciben la recesión desde el año pasado. "Ahora se agudizó un poco más por el miedo de la gente a gastar. Los vendedores comentan que se venden menos. Por ahora no operamos con tarjeta de crédito, pero lo estamos pensando para poder subir las ventas. Nosotros tenemos clientes de todos los sectores económicos, y aunque el bazar no es un gasto representativo, se necesita sí o sí", comenta.

Por su parte, Maximiliano del Santo, presidente de Sanyo Jafep (una empresa del rubro pinturería conformada por capitales argentinos y españoles, con 70 colaboradores), reconoce una baja de la demanda a nivel industrial, aunque percibe en los últimos meses una estabilización. "Nuestro rubro va de la mano del de la construcción y, con los créditos de Primera Vivienda que se relanzaron parece que se va a reactivar la industria. A nosotros nos parece un signo de que a fin de año mejorarán las ventas. Hay que tener en cuenta que los nuestros son productos que se venden más en septiembre y octubre", evalúa del Santo. Pronto ve una reactivación del negocio.

Para expandir las fronteras, el empresario de la pintura recomienda ingresar al e-commerce. "Nuestra empresa tiene más de 50 años en el mercado, pero tenemos que estar en las redes sociales, en el comercio online, invertir en plataformas, porque de esa manera ayudamos al vendedor y al distribuidor. Las empresas tenemos que pensar cómo va estar nuestro negocio en diez años, y posicionarnos en cómo está el comercio internacional. Hay que recordar que las nuevas generaciones están comprando en estas plataformas", alerta.

Dentro de la venta online, Rubén Belluomo, gerente Comercial de Infor, empresa de soluciones empresariales de software, sostiene que hasta que se reactive la economía y se estabilice la situación deben tomarse más medidas para mantener la eficiencia, aprovechando todas las oportunidades de ventas y fidelizando a los clientes existentes. "Para sobrevivir -opina- las empresas deben construir relaciones profundas con sus clientes, ofreciendo servicios superiores e innovadores".

Belluomo sugiere mantener a los clientes satisfechos, y para eso se requiere contar con información de ellos en todo momento y lugar. "Cada interacción presenta oportunidades de mejorar el negocio, sea incrementando ingresos, generando un nuevo cliente, o aumentando el grado de satisfacción de los clientes existentes", precisa.