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Los retos de las empresas nodrizas

Los círculos de innovación en los modelos de negocio son cada vez más virtuosos y comple-mentarios. Las multis ya no son una amenaza para emprendedores, sino socias colaborativas.

Los retos de las empresas nodrizas

En los últimos años fuimos testigos de una revolución en innovación y de avances tecnológicos, con reformulaciones en el modo de hacer los negocios y con desarrollos de productos y servicios que no dejan de asombrarnos, y que desafían nuestra capacidad de asimilación y adaptación. La aceleración en el desarrollo tecnológico estuvo impulsada por cambios y nuevas tendencias de comportamiento en la forma de desarrollar, innovar y gestionar los negocios. Esto implicó una evolución en la relación entre empresas y sectores, con complementariedades y sinergias en el desarrollo de tecnologías y competencias organizacionales. Podemos hacer una comparativa entre un antes y un después de la relación entre las multis y las pymes locales, que hasta el momento iban en mundos separados y paralelos.
Antes, las grandes empresas tenían la ventaja de poder competir en los mercados mundiales por su eficiencia y penetración, que les daba escalabilidad y capacidad operativa, frente a pymes con escasa disponibilidad de recursos y tecnologías, y si bien estas disponían de adecuadas capacidades de flexibilidad y rapidez operativa, adolecían de la competitividad necesaria que demandaban los mercados.
Históricamente, cada uno se amoldaba a su nicho. Sin embargo, ahora empieza a darse la complementariedad mutua, donde las grandes ven en las pequeñas un polo atractivo de innovación y experimentación derivada de su cultura organizacional de baja aversión al riesgo, lo que le permite adaptarse rápidamente a los cambios y entornos de incertidumbre que piden los negocios en la nueva economía.
Esto se da, particularmente, en materia de innovación y desarrollo, donde las realidades de jerarquización y control juegan un rol limitante en la experimentación y el error, dimensiones organizacionales clave de cara a cualquier proceso de cambio e innovación. Esta es la razón por la que a las grandes les cuesta generar ventajas competitivas de innovación y de sustentabilidad. Esta situación se agudiza en la cultura latinoamericana de castigo al error, tomándolo como fracaso y no como aprendizaje.

Las ventajas de las pequeñas

Sin embargo, las pymes tienen mejores ventajas comparativas generadas en los entornos de informalidad y autonomía, que representan la esencia de su modus operandi, y les da predisposición al aprendizaje y el error.
Empiezan a gestarse relaciones ganar-ganar de credibilidad y cooperación entre grandes y pequeñas: unas tienen rapidez y flexibilidad para operar e innovar, y otras tienen recursos para hacerlo. Es un acuerdo en el que uno "ofrece" un servicio y otro lo "compra". Es un servicio de de-sarrollo de redes por parte de las grandes empresas, en el que el aporte y la complementación son mutuos. Esto se tradujo en diferentes modalidades y estrategias: una es la generación de redes de complementariedad en innovación y desarrollo, en las que una gran empresa (firma nodriza) desarrolla una plataforma de empresas socias (con modalidad open innovation) que aportan creatividad y experimentación en el desarrollo de productos y tecnologías a cambio de la capacidad productiva y el acceso a los mercados que aporta la empresa nodriza. Un ejemplo es P&G, que creó redes de plataforma tecnológica inhouse que involucra una base de pymes proveedoras socias con capacidades de desarrollo tecnológico a través de la sinergia de esfuerzos de desarrollo e innovación entre sus miembros. Otro caso es el de 3M, que desarrolló una metodología de I+D basada en el trabajo conjunto con clientes y proveedores pyme con capacidades innovadoras (Lead User, por su denominación en inglés) a través de un proceso de aprendizaje progresivo en equipos de trabajo multidisciplinario, lo que le ha permitido potenciar su capacidad creativa. Otro ejemplo es la ayuda y soporte por iniciativa de empresas nodrizas para la formación de empresarios-emprendedores en sectores de base tecnológica, que les permite desarrollar sus emprendimientos y compartir su capacidad innovadora con poco riesgo.
Como se ve, ya sea a través de redes internas o sectoriales, la tendencia mundial marca la necesidad de generar ámbitos de conocimientos e innovación colaborativos que permiten lograr niveles de excelencia competitiva a nivel global. Los círculos de innovación y desarrollo en los modelos de negocio se hacen más virtuosos y complementarios dentro de un sector en el que las grandes empresas (en general multinacionales) ya no son una amenaza competitiva para emprendedores y empresarios pyme, sino por el contrario, son socias colaborativas clave para potenciar la competitividad sectorial en el nuevo orden de desafíos de negocio a nivel mundial.