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"Lo mejor del cluster es colaborar y competir en algún negocio"

Una comunidad de tecnólogos empuja el desarrollo de la industria del software en el interior del país. Se agruparon con el temor de que las multinacionales ahogaran sus avances, pero hoy conviven y compiten a la par. Experiencias y consejos para otros sectores.

Córdoba puede dar cátedra. A comienzos del terer milenio, los empresarios tecnológicos se propusieron complementar esfuerzos para desarrollar y ofrecer soluciones tecnológicas de nivel internacional. Hoy mantienen un alto nivel de rivalidad, pero también cooperan para mejorar la competitividad del sector, establecer acuerdos y alianzas estratégicas.
Diego Casali, presidente del Córdoba Technology Cluster, cuenta que le hacen frente a las grandes compañías y se sientan a la mesa con los hacedores de políticas públicas. El CEO y fundador de Dicsys anota consejos para otros empresarios y rubros.

- CTC está celebrando 15 años de vida. ¿Qué balance hace?
El espacio del cluster ha permitido un crecimiento en las empresas que lo integran y una mayor asociatividad. El acercamiento de las empresas a la institución y las actividades que desarrollamos permitieron gestar un ecosistema tecnológico, un espacio de crecimiento y de trabajo en conjunto. Si bien nuestro core es tecnológico, tenemos compañías de infraestructura, de telecomunicaciones, de hardware, consultoras, diseñadores, abogados que han crecido y forman parte de la cadena de valor IT.

- ¿Hay indicadores que les muestren que han seguido el derrotero correcto?
Hemos tenido una evolución importante: el cluster empezó constituido por 10 empresas con cerca de 500 empleados. Hoy estamos en casi 180 empresas asociadas, con 8.000 empleados vinculados, que facturan aproximadamente $ 5.000 millones en el mercado interno y exportan servicios por u$s 120 millones. Sin duda, el crecimiento de estas empresas y de la industria en Córdoba debe en parte al clúster.

- ¿Cómo lidian con el desafío de cooperar, sabiendo que, a la vez, compiten entre sí?
Entre nosotros se da mucho, y por eso promovemos la asociatividad con networking, actividades de conocimiento y de comercialización. Queremos que cada uno potencie lo que hace, sepa comunicarlo y a su vez conozca lo que hace el otro. Esa sola tarea, el intercambio de ideas, permite experiencias muy buenas. En nuestro clúster hay empresas que hacen software a medida y otras que venden productos de software para distintas industrias y clientes. No todas compiten; de hecho, hay más posibilidades de asociarse por la variedad de servicios y productos que una competencia directa. Así, pueden ofrecer soluciones integrales a clientes.

- ¿Qué experiencia tienen en la articulación público-privada?
En Córdoba, hace casi 10 años, funciona la Mesa Sectorial TIC, un espacio que integran las universidades, nuestro cluster, las multinacionales y distintos estratos de gobierno. Allí trabajamos con planes anuales o bianuales con objetivos, metas e indicadores. Eso es muy bueno nos lleva a tener muchas acciones conjuntas. Entre todos estamos tratando la formación de recursos humanos, un gran problema de nuestra industria.

- ¿Han asesorado a otras industrias?
En Córdoba, creo que somos el cluster más viejo. Han surgido otros, como en la industria láctea, en el petróleo y la minería, la agricultura o la salud. Muchos han sido empujados por el Ministerio de Industria, que nos toma como referentes de esos casos. Hemos participado en los genes de formación de esos clusters, transmitiendo pros y contras, mostrando en qué nos equivocamos, qué funciona y qué no, para que su camino de aprendizaje sea más rápido. También viajamos por el país apoyando otros polos tecnológicos.

- ¿Qué condiciones se necesitan para pensar en un clúster?
Los orígenes pueden ser diversos. En Córdoba, nacimos por la llegada e instalación de varias empresas multinacionales. Algunos lo vieron como una amenaza y otros como una gran oportunidad. En nuestro caso, luego buscamos crecer y madurar.

- ¿Qué consejos podría dar a pymes de sectores concentrados o que no logran tener la incidencia deseada?
Lo más rico de trabajar dentro de un cluster es la asociatividad, ese colaborar entre empresas, y que empresas pymes o micropymes puedan participar o competir en algún proyecto o negocio con otra más grande. Nuestro ideal es que la cadena de valor, para alguna solución, se forme con empresas chiquitas, medianas y grandes.

- Entonces, ¿cuál es el mayor valor de asociarse?
Te permite conocer a los distintos actores y, ante una oportunidad de negocio, saber qué puerta golpear o qué teléfono marcar. Ese es el mayor valor que puede tomar un cluster. A su vez, el cluster te permite definir políticas con los actores públicos, como el gobierno o las universidades, y que efectivamente tomen notas de lo que vos estás demandando.