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"Las decisiones de corto plazo no dan certezas al que tiene que invertir o emplear"

El consultor describe un panorama laboral inestable para la primera etapa del año con un trasfondo de optimismo para algunos sectores. Su opinión sobre los proyectos de ley que buscan trabar los despidos y promover el empleo joven.

Mientras el Congreso evalúa diversos proyectos para cuidar el empleo, con la creciente preocupación por el enfriamiento de la economía, Matías Ghidini sugiere poner paños fríos al debate. Ve "un panorama laboral inestable" desde el inicio del año y "un trasfondo de optimismo" para algunos sectores de la economía, pese a los miles de puestos de trabajo que se perdieron desde diciembre de 2015. El consultor pone el acento en lo que viene y las necesidades del mercado.

- ¿Qué señales le hace pensar que hay "cauteloso optimismo"?
El mercado laboral es amplio. En el segmento más selecto -formal, profesional y privado- no hay una ola masiva de despidos. En ese segmento hay sectores complicados, como las automotrices, las empresas del oil & gas o las de la construcción. En general, las empresas miran con un prudente optimismo de lo que viene para adelante.

- ¿En el segundo semestre va a cambiar la situación, o se trata solo de un eslógan del Gobierno?
Hay empresas, como sucede en el Agro, que hoy un mejor panorama hacia adelante. Es probable que necesiten incorporar gente, pero no todavía. Seguramente se reactivarán las búsquedas en el segundo semestre o el último cuatrimestre, es decir, cuando tengan la demanda encima.

- ¿Considera que hay sectores con posibilidades de crecer?
El único sector que va crear empleo es el de las Tecnologías de la Información. Cada vez son más las firmas del sector, y la tecnología ocupa más lugar en la dinámica empresarial, cambiando incluso el modelo de negocios. Hay algunos sectores con más oportunidades, como los laboratorios, los servicios financieros y bancos, y en todo el resto hay situaciones de nicho o con búsquedas para perfiles escasos.

- ¿Y qué ve a nivel de las pymes?
Muchas pymes están en proceso de profesionalización, y eso hace que el recambio de empleados sea imprescindible. En líneas generales, no son pocas las pymes donde hace un par de año encararon un proceso de profesionalización, de sucesión familiar y de llegada de profesionales. El panorama en la pyme es, en líneas generales, de un sector donde hay oportunidades para aquellos que quieran sumarse.

- ¿Qué opinión le merecen los proyectos de ley que dificultan los despidos, o que promueven el empleo joven?
Creo que las decisiones de corto plazo no le dan certezas a quien tiene que invertir o emplear. Hay que pensar qué modelo productivo queremos para el país y qué profesionales necesitamos para ese modelo. Hay que pensar en eso más que en una ley de doble indemnización, porque el largo plazo no pasa por ahí.

- ¿El Gobierno hace lo necesario para desincentivar los despidos?
Ningún gobierno ha encarado el empleo de manera estratégica. Hay que plantear qué modelo queremos, qué profesionales necesitamos y cómo los vamos a conseguir. Necesitamos más ingenieros graduados. Necesitamos herramientas para tener soluciones de fondo. Tal vez estamos incorporando gente que el mercado no demanda.

- ¿Hay incentivos suficientes para salir a emplear gente?
El Estado, las empresas y las universidades tienen que trabajar en línea. Podés promover determinadas carreras, dar subvenciones a los estudiantes, más facilidades para los profesionales de esas carreras, e incluso revisar o aggiornar el contenido académico. Definitivamente hay que encauzar o direccionar lo que es la formación universitaria y terciaria, recuperando las escuelas técnicas. Hay que enfocar más a la formación de profesionales que el país necesita. Pasa que lo que el país necesita va cambiando cada cinco años. En el medio, la gente se va acomodando a lo que puede estudiar.