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Inflación y costos, los retos que marcan el año

Cuáles son los escenarios que se plantean para las empresas chicas este año, a 71 días de asumido el nuevo Gobierno. Qué hacer en inversión, empleo y propuestas comerciales.

Esperar para crecer, sin invertir demasiado. En el mejor de los casos, aprovechar para cosechar lo invertido. Recomendación: paciencia. Ese es el denominador común del escenario que los economistas prevén para las pymes de cara a un año que se plantea con interrogantes. Aunque hay acuerdo en que el primer semestre será difícil, aún subsisten dudas sobre lo que pasará en el segundo.
El combo para la primera parte del año parece duro. Desde el consumo, tras la devaluación y suba de precios, cuesta pensar que puedan aumentar las ventas. Las altas tasas de interés y la devaluación dificultan la inversión. Y las pymes quizá sean las últimas en percibir los beneficios de la mejora del tipo de cambio. Sin embargo, muchos son optimistas para la segunda mitad del año y creen que corregidas las variables macroeconómicas volverá el crédito, mejorará la oferta exportadora y, con ello, se generará un círculo virtuoso. Por supuesto, para ambos escenarios hay que estar preparados.
El director de la consultora W, Guillermo Oliveto, es cauto respecto a las posibilidades del mercado: "Prevemos que 2016 sea similar al año pasado en consumo y dinámica de los mercados: ni un año de boom, ni de contracción fuerte", opina. "El primer cuatrimestre será el más débil, porque todo el reacomodamiento de la economía se da en un contexto de precios nuevos versus sueldos viejos. Eso genera caída de consumo. Una vez que ingresen los nuevos sueldos por paritarias más el aguinaldo y una inflación más normalizada, el consumo repuntaría".
Marcos Cohen Arazi, de Ieral Pymes, dice: "2016 inició con reducciones leves en las ventas de pymes comerciales, en las que impactó un mayor nivel de inflación, y cierta incertidumbre respecto a los efectos de cambios en la política económica". "El crecimiento dependerá del tiempo que tome que los efectos recesivos de corto plazo de las medidas recientes se vean compensados por un clima económico de mayor confianza e inversiones, mayores exportaciones y recuperación de producciones locales que están muy deprimidas", agrega.
El economista Pablo Tigani, CEO de la consultora Hacer, ve un escenario más negativo para la primera mitad del año y de mayor incertidumbre para la segunda: "Se va a desalentar el consumo por los recortes en el sector público y por el parate de los salarios en las empresas privadas. Son entre cuatro y seis meses de caída del consumo. Si ajustan cantidad de personal, cae el salario y también el consumo", dice Tigani, quien advierte que muchas empresas van a trabajar a demanda durante 2016 por la alta tasa de interés y por no poder calcular el consumo.
Por otro lado, según IeralPyme, entre 2011 y 2015, las pymes industriales redujeron 15% su producción y 30% sus exportaciones. Con ese piso tan bajo, ¿Cambiará la tendencia? Y, aun pensando en un escenario de repunte, no todas las firmas estarán preparadas para subirse a la nueva ola.

Inversión y empleo

Según Tigani, las pymes tomaron el cambio de Gobierno de tres maneras diferentes: las que se prepararon durante 2015, las que están empezando ahora a ver escenarios y "las que no se enteran que la cosa cambió y ni quieren pensar en los problemas". "Las que lograron trabajar en un enfoque transdisciplinario están bien. Algunas evaluaron escenarios comparados en función de quien ganara las elecciones, compraron materiales que ajustan por dólar a $ 9,4, pagaron sus deudas en dólares previo al ajuste cambiario, hicieron lo que tenían que hacer: acumular stock antes de las elecciones, porque ahora tendrán que empezar a producir just in time", explica
"Hay un giro de 180 grados. El que conseguía crédito barato va a tener que trabajar con capital propio, van a tener que rever costos, ver cómo mantener competitividad…", agrega y asegura que el tiempo de invertir ya pasó, por las altas tasas de interés actuales y la dificultad de endeudarse en dólares tras la devaluación. Si bien el nuevo Gobierno sostuvo la línea de créditos para Pymes, según estimaciones del mercado esta línea alcanza apenas a una porción que va entre el 5% y el 15% de las firmas; más del 60% de las pymes financian sus inversiones con capital propio.
Vicente Donato, director de la Fundación Observatorio Pyme, cree que esta tendencia puede cambiar en el transcurso del año. "Si el Gobierno logra estabilizar la inflación en niveles razonables y que ese nivel de suba de precios se vea reflejado en la tasa de interés, va a haber una fuerte reconstitución de depósitos en pesos. Ese crecimiento de depósitos va a estimular el crédito", dice. En definitiva, el Gobierno debe lograr que la tasa de interés sea superior a la inflación e inferior al crecimiento del dólar para que la gente deposite sus ahorros y los bancos puedan prestarles a las pymes, especialmente las productivas. "Hay que expandir el crédito porque las empresas están racionadas en la posibilidad de financiar la inversión. Hay hasta u$s 3.000 millones frenados por falta de crédito", asegura.
Según los especialistas consultados, no habrá grandes cambios en el mercado laboral, al menos para las pymes. "Se mantendrá constante en la mayor parte y, a lo sumo, podría tener un incremento moderado en una pequeña porción del segmento. Además, la proporción de firmas que proyecta achicar su planta de personal se encuentra en niveles muy bajos en términos históricos, lo cual es una señal positiva", dice Cohen Arazi, quien aclara que desde 2012 el empleo se venía contrayendo en las pymes industriales y estaba estancado en sectores comerciales y de servicios. "Nunca es momento para echar gente, pero seguramente algunas empresas van a aprovechar para deshacerse de aquellos que que tenían conflictos con el jefe o que tenían tareas difusas", opina Tigani.

Estar atento para vender más

"Para tener en cuenta qué va a pasar este año hay que tener datos concretos: qué va a pasar con el dólar, inflación, paritarias, tarifas, importaciones, poder de compra de bolsillo, consumo, tasa de interés y hay que tener en cuenta qué recursos dispone el empresario en sí y cuáles son las variables decisoras", recomienda Javier González Pedraza, director de la consultora JGP y asociados.
"Hay que monitorear los costos de la empresa y los servicios. Las estrategias de venta dependerán mucho de cada negocio. Pero, como regla general, las promociones ya no tendrán tanto efecto porque la gente empezará a estar más selectiva", opina. Un ejemplo se habría observado en los precios de la costa argentina que, en el primer tramo de la temporada, estuvieron muy altos y luego se estabilizaron en valores más razonables. "Los descuentos no serán tan fuertes. La clave será la financiación, que se podrá hacer solo si hay variables estables", agrega.
La otra clave para aumentar las ventas es estar pendiente de los nuevos nichos que pueden surgir tras la devaluación y los cambios en los regímenes de importaciones y exportaciones. "Hay que mantener cierta apertura para identificar oportunidades de negocios y para orientar propuestas comerciales hacia los sectores más dinámicos o con mejores perspectivas", opina Cohen Arazi.
Donato se muestra optimista para quienes quieran encarar nuevos emprendimientos, especialmente los productivos. "No veo a la conducción actual con una postura liberalizadora extrema. Están preocupados por mirar la evolución de la economía y sabiendo que aun en un escenario de ajuste la idea es tratar de que impacte en lo productivo lo menos posible. Hay que darle sostenibilidad a la industria". En resumen, González Pedraza recomienda: "Puede ser un año en que, dependiendo del negocio, se pueda invertir e innovar tecnológicamente pero, en líneas generales, es un año para aguantar".

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