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Hacer de la cosmética un aliado de negocio

Empezó como maquilladora, siguió como cosmetóloga y, finalmente, el año pasado, Mariana Wust lanzó su línea de productos para el cuidado de la piel. El detrás de escena del emprendimiento.

Desde hace 10 años, Mariana Wust, directora de Taty Wust, apuesta al inquietante mundo de la cosmética de la mano del desarrollo de productos así como, también, de servicios de belleza. Primero, empezó como maquilladora. Luego, fue cosmetóloga. Finalmente, tras una inversión inicial de $ 25.000, fundó su propia empresa, en la que hoy la acompañan un grupo de profesionales del cuidado de la piel.
Una de las claves a la hora de comandar un proyecto en el rubro cosmético es mantenerse actualizado sobre los avances de la medicina y tecnología en materia de salud y belleza. "Tras escuchar a mis clientas y entender lo que buscaban, investigué sobre los mejores ingredientes, combinaciones y fórmulas y desarrollé mi marca", destaca Wust.
"Desde chica, me gustó cuidarme la piel y maquillarme; cambiaba de shampoo cada dos por tres. Tras hacer un curso de maquillaje profesional, decidí dedicarme full time. Durante años, comercialicé otras marcas nacionales y siempre había algún producto que faltaba o no era exactamente lo que buscaba", comenta Wust. Así, la emprendedora se decidió a producir lo que estaba necesitando. "Tenemos muy buenos laboratorios en la Argentina. Había productos que no encontraba localmente, tal cual las necesidades que veía en mis clientas, así que me animé a producirlos", destaca Wust, quien en mediano plazo espera tener un local a la calle.
La inversión inicial para la primera línea fue de $ 70.000. A la hora de pensar en un emprendimiento como éste, lo fundamental es investigar, probar, viajar y comparar lo nuestro con lo que hay en otros países.
"Como primer paso, me puse en contacto con un laboratorio que conocía hace muchos años y les conté mi idea. Después de hacer números, probar diferentes fórmulas, elegir envases y etiquetas, nació la línea Taty Wust skin care", recuerda Wust, quien recomienda no descuidar cuestiones como costos, tiempos de entrega, formas de pago y la parte contable. "Es clave el tema del stock y la liquidez. Al principio, tenía que reponer stock y no llegaba con el pago, entonces atrasaba el pedido. Eso era inexperiencia. Después de hablar con mis proveedores, acordamos el tema pago de otra manera, que fue mucho más flexible para mí y me permitió organizarme mejor", recuerda.
Wust trabaja codo a codo con los laboratorios para elegir los productos: prueban algunas fórmulas y hay un ida y vuelta hasta lograr lo que buscan. "En cuanto a los envases y diseños, los hacemos con un equipo de creativos que se especializan en este rubro. A su vez, proponemos una tienda online a fin de tener mayor distribución geográfica", explica.

Crecimiento

La gente es cada vez más consciente de los recaudos y cuidados con la piel. "Todo se fue dando con muy buena aceptación. Tomamos decisiones como ampliar la línea cuando después de unos 4 meses agregué 4 productos más, hicimos publicidad y vimos cuál era el método más efectivo: por ahora, en redes sociales como Facebook e Instagram", comenta Wust, quien adelanta que en breve estará lanzando una nueva línea para mujeres de más de 35/40 años y unos kits de spa en casa.
El año quisiera cerrarlo con una facturación 50% mayor a la del año pasado. "Sin embargo, debido a la inflación, es difícil calcular con exactitud en cuanto a este punto. Prefiero medirlo en cantidad de productos vendidos, de esa manera también sería óptimo un 50% más que 2015", asegura.
A la hora de definir el valor de los productos, el diferencial es que son especialmente preparados y seleccionados y tienen activos muy puros (alta concentración). "Cuando vendemos un producto, preguntamos a la persona que lo va a usar o regalar su edad, tipo de piel, gustos y, en base a eso, le recomendamos la mejor". La primera línea, lanzada en 2015, apuntaba a un público de entre 18 y 40 años, ya que no podían abarcar todo. Actualmente, amplió su catálogo con productos para mujeres de mayor edad.