En Bolivia, con sello ‘argie’

Con una economía en expansión y nuevos centros comerciales, el Altiplano atrae a las marcas argentinas. Las ciudades con mayor potencial.

Más allá de los altibajos económicos que atraviesa el país, en el último año, las franquicias argentinas, incrementaron en un 10% su participación en el exterior, con un total de 156 marcas, según datos proporcionados por Estudio Canudas. Bolivia, con un crecimiento anual de su economía de un 6% (duplica a la media latinoamericana, que es del 3%), es uno de los destinos elegidos por las marcas argentinas que desean dar sus primeros pasos fuera del país.
Hoy, existen 31 negocios de marcas de origen albiceleste, que totalizan 76 locales emplazados, principalmente, en Santa Cruz de la Sierra, una ciudad con 3 millones de habitantes, que genera más del 50% del PBI boliviano.
Santa Cruz está viviendo una época de auge económico, con mucha construcción y consumo. Recientemente, abrió sus puertas el Ventura Mall y, adicionalmente, se están construyendo dos centros comerciales, explica Carlos Canudas Rivell, al frente de Estudio Canudas. Adicionalmente, explica que, en aquella ciudad, se está trabajando mucho en lo que se denomina patio de comidas: espacios para cuatro o cinco marcas, que comparten un local a la calle.

Por dónde empezar
El 68% de las etiquetas que se encuentran en Bolivia corresponden al rubro de Indumentaria, como Ricky Sarkany o Herencia Argentina. Le siguen (16%) firmas de belleza y estética, como Universo Garden Angels. Detrás (9%), los negocios especializados (capacitación y pinturerías) y Gastronomía (6%), como Havanna CBC.
En su mayoría, las marcas argentinas en Bolivia son operadas por multifranquicias, es decir, una sola empresa o inversor que abre locales en todas las ciudades. Las otras ciudades para seguir con la expansión son La Paz, Cochabamba y, un poco más atrás, Sucre. Pero hay que empezar por Santa Cruz, destaca Canudas.
La inversión y el tiempo requerido para iniciar operaciones en este mercado son variables. Dependen mucho del concepto: la indumentaria es más buscada, ya que la gastronomía es trabajada por ellos mismos. Los recursos necesarios para instalarse son más humanos que económicos, concluye el especialista.
L.M.