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El reto de emprender en la Argentina

Más del 60% de las economías en el mundo mejoraron sus regulaciones para facilitar la generación de negocios. Pero este escenario, aún, no se replica en el país. Seis emprendedores locales revelan sus expectativas para este año y analizan qué se necesita para que la situación cambie.

El reto de emprender en la Argentina

Comenzar un nuevo negocio debería resultar este año más sencillo que nunca en el mundo, aunque no tanto para los que quieran emprender en la Argentina. Según un informe del Banco Mundial, más del 60% de las economías mejoraron una serie de regulaciones que impactan de lleno en las empresas, lo que facilitó a los empresarios el abrir y operar negocios.

Pero este escenario no se dio en la tierra del 2x4. De junio de 2014 a junio del año pasado, el país retrocedió cuatro lugares en el ranking global publicado en el informe, del puesto 117 al 121, detrás de los vecinos Brasil (puesto 116), Uruguay (puesto 92) y Chile (puesto 48).

El informe Doing Business 2016 es la 13° edición de la serie de reportes anuales del Banco que analizan las regulaciones que impulsan la actividad empresarial y aquellas que la constriñen en 189 economías del mundo. Toma en cuenta a las regulaciones que afectan 11 aspectos del ciclo de vida de un negocio: sus comienzos, los permisos de construcción, el acceso a la electricidad, el registrar una propiedad, el acceso al crédito, la protección de los inversores minoritarios, el pago de impuestos, el comercio a través de las fronteras, el cumplimiento de los contratos, la salida de la insolvencia y las regulaciones del mercado laboral.

En 2003, se necesitaba un promedio de 51 días para abrir una empresa en el mundo. El año pasado ese plazo se redujo más de la mitad, a 20 días, de acuerdo con el Banco Mundial. La reducción en los tiempos, sumado a las reformas regulatorias llevadas adelante por distintos gobiernos en el último año para facilitar la tarea de los empresarios, llevan al organismo a pronosticar que 2016 será un mejor año para hacer negocios a nivel global.

"Para las 189 economías que medimos, notamos mejoras en casi todas las regiones, todos los países", sostiene Adrián González, economista senior del Banco Mundial y miembro del equipo que redacta el informe. "En promedio, si uno compara la situación actual con la de hace un año o cinco, hay una tendencia hacia más eficiencia. Se requiere menos tiempo, menos procedimientos, hay costos más bajos y, en algunos indicadores, hemos visto fortalecimiento de la ley, reglas de juego más claras, mayores niveles de transparencia", añade el especialista.

Desde el Banco explican que se trata de alentar a que los gobiernos implementen reglas de juego claras para quienes quieran abrir y operar una empresa. Doing Business 2016 destaca que los países que mejores resultados obtuvieron, "no son aquellos con poca regulación, sino los que tienen buenas reglas, que permiten que el funcionamiento de los negocios sea eficiente y transparente, a la vez que protegen el interés público".

"Entre más fácil sea para una empresa trabajar formalmente, cumplir con la ley, esto va a influir en que se reduzca la informalidad", explica González. "Las empresas formales tienen mayores facilidades para obtener crédito y cuando es así, tienden a crecer más, lo que tiene consecuencias positivas en la reducción del empleo y, potencialmente, un impacto importante en el crecimiento de un país, con aumento de los ingresos y reducción de la pobreza", agregó.

Los países de ingresos medios y bajos son los que más esfuerzos han hecho por mejorar el clima de negocios. Según el informe, más del 70% de las reformas regulatorias registradas fueron efectuadas en países en vías en desarrollo. De un total de 45 naciones que llevaron adelante reformas en sus regulaciones, 33 son economías en desarrollo. Los países del África Subsahariana fueron las estrellas de este año, ya que dieron cuenta del 30% de las mejoras regulatorias registradas globalmente. Además, en esta región se encuentran 5 de las 10 economías que más mejoraron a nivel mundial.

La Argentina, entre los rezagados

En contraste con la destacada performance de las economías africanas, los países de América latina y el Caribe fueron de los que llevaron adelante la menor proporción de reformas a nivel mundial. En la región, México es el que mejor ubicado quedó en el ranking (puesto 38), seguido por Perú (50) y Colombia (54), mientras que los últimos de la tabla son Venezuela (186), Haití (182) y Bolivia (157).

"Es como si tuviéramos dos Américas latinas", explica González. Y agrega: "México, Colombia, Chile y Perú (por un lado), que llevan años de estar reformando, y otra serie de países que se van rezagando año a año: la Argentina, Bolivia, Venezuela, que se acercan más hacia el otro extremo".

El informe del Banco ofrece dos miradas complementarias sobre cada economía. Por un lado, la que compara su evolución con la del resto de los países (el ranking) y, por otro, la que toma en cuenta los cambios en una misma economía a lo largo del tiempo, en función de un punto de referencia que está dado por los países mejor posicionados en cada aspecto analizado.

Si bien en comparación con el año anterior, la Argentina no mostró cambios significativos, los resultados revelan que sí perdió terreno en relación con el resto de las economías. Entre las áreas en las que el país necesita mejores regulaciones, se encuentran: el pago de impuestos, el acceso al crédito, la salida de la insolvencia y los permisos de construcción.

Este diagnóstico coincide en gran medida con el relevamiento realizado a nivel local por Ieral Pyme, de la Fundación Mediterránea. En diálogo con El Cronista, Marcos Cohen Arazi, economista senior a cargo del proyecto, revela que los principales obstáculos señalados por los empresarios de menor envergadura a la hora de hacer negocios fueron la presión tributaria, los altos costos laborales, la inflación, la incertidumbre macroeconómica y la falta de financiamiento. En menor orden de relevancia, las firmas consultadas por Ieral Pyme también destacaron las dificultades derivadas de la legislación y por la competencia desleal.

"La macroeconomía altamente inestable ha sido un factor limitante (en la Argentina)", añade Cohen Arazi, y aboga por "reformas que reduzcan la complejidad del sistema legal para el desarrollo de la actividad económica a mediano y largo plazo".

Para evaluar las normas y procedimientos en materia del pago de impuestos, los investigadores del Banco Mundial toman como referencia un estudio de caso, con una empresa calibrada de acuerdo con el PBI de cada país, y evalúan, en las 189 economías, el tiempo que lleva preparar aplicar y pagar los impuestos de ley, el número de pagos diferentes y como es el trámite. La tasa total de impuestos, calculada sobre el porcentaje de utilidades de la empresa, en promedio para América latina y el Caribe es de 47,7%, lo que significa que la empresa destinaría casi la mitad de las ganancias a pagar impuestos. En la Argentina, sin embargo, los márgenes de utilidad no alcanzarían para pagar los impuestos, ya que esa cifra se eleva a 137,4%.

El acceso al crédito es otro de los principales obstáculos para los negocios en Argentina. Si bien el país arrojó buenos resultados en términos de la cantidad de información crediticia disponible, necesaria para la decisión de dar o pedir un préstamo, logró solo 2 puntos de un total de 12 en un índice que evalúa si las pymes tienen flexibilidad en el tipo de activos que pueden usar como garantías. "Lo que se quiere es que en la ley se permita el uso de diferentes tipos de garantías, que exista un registro nacional donde se puedan anotar y que permita una descripción general de las mismas", explicó González. Las falencias en este punto, subraya el informe, no facilitan el acceso al crédito a los empresarios.

Por otra parte, el documento también hace hincapié en la importancia de los mecanismos que se ponen en marcha en situaciones de insolvencia, por considerarlos clave a la hora de distribuir eficientemente los recursos de una economía.

La Argentina, asimismo, también mostró un deterioro en este aspecto. La tasa de recuperación, que mide cuánto recuperan los acreedores ante la bancarrota de una empresa, se redujo de 28,6 a 24,5 centavos por dólar en el último año, mientras que el promedio para la región es de 31,2.
Sin embargo, según explica González, esto no se debió a ningún cambio en el país, sino al aumento de las tasas de interés por la Reserva Federal de los Estados Unidos.

Un largo camino

Por último, aunque las normas que regulan los permisos para construir en el país registraron leves mejoras en el último año y también en términos comparativos (resultaron mejor posicionadas en el ranking), todavía tienen un largo camino por recorrer.

De acuerdo con Doing Business 2016, para iniciar una obra en la Argentina, hace falta realizar un promedio de 21 procedimientos, mientras que el promedio para la región es de 14, y todo el proceso toma unos 341 días, casi el doble que el promedio para América latina, de 178.

Cohen Arazi, por su parte, remarca la importancia de que la Argentina avance en la dirección marcada por las economías con mejores prácticas en estas áreas. "Es un requisito acercarse a los parámetros con los que se desenvuelven las empresas en el resto del mundo, si no las firmas locales se encuentran en desventaja competitiva", explica Arazi. Sin embargo, el economista de Ieral Pyme sostiene que, a pesar de que hay un cambio de expectativas favorable, no se modificaría sustancialmente la actividad en este año.

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