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El oasis emprendedor

En Israel el Estado jugó un rol clave en la promoción del Venture Capital local. Qué se puede aprender de esta estrategia.

Con una población de 8,2 millones de habitantes, un PBI per cápita de u$s 36.991 (medición a 2014) y una superficie de apenas 20.770 kilómetros cuadrados, Israel es un país que ha sabido destacarse en su apoyo al ecosistema emprendedor, como una especie de oasis en medio del desierto. De hecho, según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM, por sus siglas en inglés) , posee una tasa de actividad emprendedora (TEA) de 11,8%. Esto un ratio que mide las iniciativas empresariales de hasta 3,5 años en el mercado sobre la población de entre 18 y 64 años de un país. Se trata de un período decisivo para la mayoría de los emprendedores. A un nivel macro, además, es esperable un mayor dinamismo, innovación y creación de empleo futuro por parte de este grupo de emprendedores.

Promoción

En Israel, el Estado ocupa un rol que es fundamental en la promoción del venture capital, clave para el desarrollo del sector emprendedor. "El Programa Yozma es la evidencia de que los gobiernos pueden ayudar a estimular una industria de venture capital (VC), y al hacerlo, proporcionar a las empresas de alto crecimiento un mejor acceso al financiamiento. Hoy, Israel gasta una mayor proporción de VC, en proporción al Producto Interno Bruto, que cualquier país miembro de la OCDE", señala el reporte Entrepreneurial Finance 2015-2016, elaborado por el GEM.
El programa consistió en que el Estado contribuyera, en 1993, con un aporte de u$s 100 millones. Entonces, los inversores extranjeros estaban obligados a asociarse con un israelí local para acceder a los fondos del Estado. Por cada dólar que el Estado colocaba, se esperaba que los inversores aportaran u$s 1,5.
Yozma ayudó a establecer 10 fondos, cada uno capitalizado con más de u$s 20 millones. En 1998, el gobierno fue eliminando gradualmente su participación en el programa. Para el año 2000, el sector privado llevó el sector público a inversiones de capital riesgo.

Como resultado, el importe de los capitales obtenidos por VC fondos aumentaron de u$s 27 millones en 1992 a u$s 2.700 millones en 2000. "Esto ayudó a aumentar el número de start-ups, que pasaron de ser 300 en 1992 a los 2.500 por 2000. Entre 1997 y 2012, se invirtieron u$s 24.000 millones en el sector VC en Israel", agrega el estudio.

Desde entonces, el programa ha estimulado a los gobiernos de otros países a establecer fondos similares, incluyendo la India, Chile y Malasia. El Grupo Yozma también está buscando ayudar los gobiernos de Asia y Oceanía para ampliar sus sectores VC.

"El programa permitió a las instituciones financieras privadas a seleccionar las compañías en las cuales invertir, mientras que el Estado aseguró que el dinero se extendió a través de tantos fondos como sea posible para promover un mayor número de inversiones e impacto. Además, el programa alentó a empresas de capital riesgo israelíes a fomentar las relaciones con los inversores internacionales", sostiene el GEM.

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