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El bitcoin amplía su universo

La moneda virtual se afianza en la Argentina y algunas pymes ya encuentran en su crecimiento una oportunidad de negocio. Tres casos de éxito local que inspiran a miran hacia afuera.

El bitcoin, la moneda virtual creada en 2009, ya tiene su circuito en la Argentina con múltiples usuarios que realizan cada vez más transacciones con ella. Apalancada en la tendencia regional, la comunidad emprendedora local encuentra en la criptomoneda un nicho por explotar. 

Tal es el caso de Matías Caputi, ingeniero en Sistemas que fundó en 2014 Bitcoffee, el primer bar porteño que acepta pagos con dinero virtual. A este lo antecedió un proyecto que no prosperó: una app para restaurantes que permitía llamar al mozo, ver el menú  y pedir la cuenta desde el celular en el idioma que uno quisiera. Si bien el proyecto no encontró su demanda, la experiencia reveló otra necesidad insatisfecha. “Bitcoffee, un espacio donde la cafetería y la tecnología convergen de manera amigable”, explica Caputi. En otras palabras, un café que ofrece una carta online, una buena conexión a Internet y una buena cantidad de enchufes en cada mesa.

El emprendedor debió enfrentar una limitación propia del segmento bitcoin: el bajo grado de conocimiento que existe por parte de la sociedad de cómo funciona la moneda. “Costó explicar la dinámica. Ahora, que tuvo más difusión, la gente se anima a comprar y le está dando una utilidad distinta a la del atesoramiento”, indica. Con el tiempo, creció también el número de operaciones. “Antes se hacían una o dos por mes. Hoy, son entre cuatro y cinco por semana”, detalla el socio fundador, que planea hacer de Bitcoffee una franquicia local e internacional. “Los clientes bitcoin no son muchos, pero son fieles y tienen un perfil alto con respecto al manejo de las nuevas tecnologías”, añade.  

Por su parte, en 2016, BitPagos fue seleccionada entre las seis mejores start-ups en la competencia TechCrunch Disrupt, un evento que reunió en Nueva York, Estados Unidos, a los mejores proyectos tecnológicos del mundo. Ahora acaba de cerrar una ronda de inversión por u$s 1,9 millones, liderada por el fondo chino Huiyin Blockchain Venture.

La creación argentina apuesta a impulsar el acceso a la economía digital en países emergentes, a través de servicios financieros para usuarios y comercios. Para ello, desarrollaron dos productos. Por un lado, Ripio, que ofrece la posibilidad de solicitar una línea de crédito en pesos y pagar en cuotas, en los sitios de e-commerce y negocios tradicionales que procesen pagos en bitcoins, sin la necesidad de una tarjeta de crédito o cuenta bancaria. Por otro lado, BitBookings, una plataforma de pagos internacionales para la industria turística. Hoy, Ripio tiene más de 30.000 usuarios en la Argentina y la región. Asimismo, más de 600 hoteles y agencias de viajes procesan sus pagos con BitBookings en la región.

Sebastián Serrano, CEO y cofundador de BitPagos, junto a Luciana Gruszeczka, coincide con Caputi en que el mayor desafío sigue siendo acercar al público al bitcoin. “Significa mover los cimientos de un paradigma muy establecido. Las cosas se están dando de una manera similar a lo que pasó con Internet a principios de los ’90: un cambio inevitable, pero que va ocurriendo en etapas”, dice. La clave reside en entender a la moneda “como un vehículo para mejorar nuestras finanzas con mayor rapidez, practicidad y seguridad, y no como una tecnología compleja”. 

En tanto, SatoshiTango es una plataforma que permite comprar y vender bitcoins con pesos argentinos y dólares estadounidenses desde cualquier parte del mundo. Sus servicios incluyen la posibilidad de pagar facturas y utilizar una tarjeta de débito Visa internacional, tanto física como virtual. “Si, por ejemplo, tenés bitcoins y querés hacer una compra en Amazon, que no opera con la criptomoneda, simplemente nos solicitás la tarjeta y recibirás todos los códigos necesarios para efectuar la acción”, detalla Matías Bari, quien le dio forma al proyecto con sus socios, Mariano Craiem (CTO) y Nicolás Loter (COO). “Un 25 de diciembre empezamos a armar una página que fuera fácil de usar. Seis meses después, en mayo de 2014, lanzamos el sitio”, dice.

En cuanto al crecimiento que registró la pyme desde su origen, Bari expresa que el volumen de actividad aumenta a una tasa de 400% anual. “Es un número mucho más grande de lo que soñamos y somos conscientes que es algo difícil de sostener. Sabemos que tenemos que seguir trabajando para ofrecer más y mejores servicios”, afirma. Para él, se trata de cultivar la tenacidad. “Canalizar la frustración es muy importante. La perseverancia es lo único que mantiene a una start-up viva. De otra forma, te quedás en el camino porque te cruzás con problemas todo el tiempo”, resume.

En el país y la región

De acuerdo a los emprendedores consultados, el bitcoin está dando grandes pasos en el país, así como en el resto de la región. Los tres coinciden en que se trata de un “gran momento” para la criptomoneda. “América latina es el lugar para apostar por este tipo de proyectos, donde hay poca gente bancarizada y los países se caracterizan por tener economías marcadas por constantes vaivenes y volatilidad”, dice Matías Bari, de SatoshiTango. Matías Caputi, de Bitcoffee, añade: “La Argentina es la puerta de entrada a este tipo de avances. Generalmente, si funcionan bien en este mercado, se pueden replicar en los países vecinos”. Y Sebastián Serrano, de BitPagos, concluye: “Cada vez más gente se interesa por la moneda, nuevos rubros la aceptan y surgen nuevas formas de usar esta tecnología”.