Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

"El 80% de las startups no llega a los cinco años"

El especialista enfatiza en la necesidad de generar apoyo para al sector que contiene al 80% del empleo en la Argentina. El 55% de las pymes locales son propiedad de empresarios que tienen entre 18 y 40 años.

En el país, dos de cada tres firmas son fundadas por jóvenes y el 55% de las pymes locales son propiedad de empresarios que tienen entre 18 y 40 años, según el Ministerio de Trabajo de la Nación, alcanzando a unas 335.500 compañías. Juan Pablo Diab, presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) Joven, habla sobre la importancia de incentivar a los emprendedores.

- ¿Cuál es la participación de los jóvenes en las pymes?
En la Argentina, dos de cada tres empresas son fundadas por jóvenes y el 80% las dirigen personas de hasta 45 años. Nueve de cada 10 firmas son pymes y es el principal tomador de empleo. Debemos protegerlas. Hay una iniciativa del Gobierno con la ley de Primer Empleo Joven para fomentar la entrada de este segmento en la mano de obra formal.

- ¿Qué medidas tomar para generar empleo genuino?
Generar mercado. La coyuntura se produce por un achicamiento de éste por la inflación y la entrada de productos importados con precios distintos a los locales. El corrimiento de las tasas de servicio contrajo el consumo y ahí está el problema. Al reactivar el mercado, se generará más desarrollo y una mayor mano de obra. Hay que trabajar sobre la producción con una política exterior controlada. Las leyes de sustitución de importaciones que se han aplicado otrora buscaban, no de modo perfecto, cierto control y equilibrar la balanza para promover más mano de obra, que se traduce en consumo. Habría que ver cómo se trabaja para que no se produzca un menoscabo en la industria nacional. En algunos meses, hubo caídas fuertes en el consumo. Esperamos las medidas que se tomen para el segundo semestre, ya que creemos que habrá algún plan para contrarrestar esta primera parte que no ha sido muy favorable. Las expectativas están puestas en 2017.

- ¿En qué proyectos trabaja la entidad?
CAME Joven se enfoca en generar trabajo a través del autoempleo en lugar de promover la mano de obra ocupada. Por supuesto, hay situaciones más o menos favorables para lograrlo pero contamos con herramientas para profesionalizar el sector emprendedor. Asimismo, hacemos una encuesta que nos da un panorama de las principales problemáticas para emprender y la burocracia administrativa lidera las respuestas, con las desfavorables condiciones tributarias y la imposibilidad de acceso al financiamiento. Al comenzar un emprendimiento hay que saber que el Estado es un socio que va a tomar su parte y, si se buscara una flexibilización, se podría acompañar la incubación de un proyecto. Además, lanzamos la guía del emprendedor, un manual con herramientas que tienen que ver con el armado del plan de negocios y aspectos contables.

- ¿Hay educación en los emprendedores sobre cómo llevar adelante un negocio?
La intención de profesionalizar a los entrepeneurs es porque antes veíamos en los eventos Emprender que despertábamos la chispa emprendedora pero dejábamos huérfanos a los asistentes. Vimos la necesidad de decirles cuál es el segundo paso, ya que a veces sucede que las herramientas están pero no saben cuáles se necesitan, y ahí es donde CAME Joven busca informar. Tenemos la intención de que se equivoquen lo menos posible, porque los errores son buenos para aprender pero a veces se pagan caro. La colaboración que damos sirve para startups y para cualquier proyecto en desarrollo.

- ¿Cómo se comportan los emprendedores en esta coyuntura?
Lo bueno de los jóvenes es que, por su inconsciencia, se tiran a la pileta más allá del contexto. La iniciativa emprendedora en la Argentina es muy alta: estamos séptimos en el mundo a nivel de entrepeneurs, aunque también tenemos una tasa de mortandad muy alta, lo que muestra un problema en el medio del proceso por un crecimiento no ordenado. El 80% de los start ups no llega a los cinco años, una vez que pasan esa etapa se puede decir que ya están consolidados.
Florencia Lippo