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Diseños con elentramado de pueblos

Lo que empezó como un hobby se convirtió en un negocio, que luego adquirió una dimensión social. A través de su marca, Valeria Nicali apostó a un trabajo en conjunto con diferentes comunidades para poner en valor su cultura y procesos.

Diseños con elentramado de pueblos

Comenzó casi como un juego. "Como toda mujer, era fanática de las carteras", rememora Valeria Nicali, diseñadora gráfica de 30 años, sobre los inicios de su marca homónima, que hoy comercializa sus productos en unos 45 locales multimarca. "Recuerdo haber ido a una tienda y una cartera como que me desafió. La podía pagar, pero, me dije, ‘esto lo puedo hacer’. Le pedí a mi madre que desempolvara la máquina de coser, busqué las telas y arranqué". Tenía 16 años por aquel entonces.

Un año más tarde, tuvo su primer contacto con la rafia plástica -material que se convertiría en elemento distintivo de sus diseños. "En ese momento, era un poco más disruptiva tal vez. Doce años atrás, nadie veía a la rafia en un uso que no fuera las bolsas de hacer las compras. El guiño era algo inmediato", continúa. De este modo transitaron sus años universitarios. Con el foco en los estudios, el "hobby" fue adquiriendo más fuerza. Un dato curioso: las primeras carteras de rafia, cuando tenía 18 años, las vendió a $ 6. "Y yo ganaba bien. Tenía una rentabilidad amplia", comenta. Hoy en día, esa misma cartera cuesta $ 180.

Respecto de cómo se inspira para dar vida a sus diseños, Nicali dice: "Creo que la inspiración es un poco lo que te toma por sorpresa y otro poco el hecho de estar atenta a algunas cosas que pasan a tu alrededor". Y fue esta atención a su entorno, sumado al entusiasmo en la tarea, lo que la llevó a conectar arte con mensaje, dándole a la marca "una identidad, una impronta".

"Nosotros tenemos una línea de rafia, que es la más estándar y permanente. Después, cada colección es un mundo nuevo, pero la marca se ve detrás. Eso también fue algo que se fue construyendo en el tiempo", reflexiona.

Pronto, sin embargo, los diseños de Valeria Nicali dejaron de trasmitir solo el mensaje identitario de la marca, para incluir la voz de diversas comunidades. Amerindia fue la primera colección en hacerlo. Lanzada en 2013, en ella, "la idea era hablar sobre pueblos originarios, pero desde una mirada más icónica".

Conectar con lo social

En un viaje que realizó a los Estados Unidos, habiendo ganado una beca para emprendedores, tuvo la oportunidad de rever la estrategia, misión y valores de la marca. "En un proceso que me llevó un tiempo, entendí que lo que me motivaba era transmitir cosas a través de los productos. De alguna manera, al principio fue con la rafia, fue como decir ‘resignifiquemos este material, contemos otra cosa sobre esto’. Con el correr del tiempo, eso fue como un hilo conductor y se fue exacerbando, al también yo poder identificarlo y encausarlo", cuenta. Casi de forma orgánica, entonces, la incipiente empresa comenzó a compartir una meta social con la económica.

La segunda colección en este recorrido llevó el nombre de Austral. Esta, en lugar de hablar de un pueblo, "hablaba sobre la Patagonia, poniendo en valor algunas especies en peligro de extinción". Paralelamente, y con el fin de que la compra sea una experiencia, Nicali realizó una acción con Temático, una casa de blends de té de Villa La Angostura, a través de la cual, con la compra de los productos de esta colección, el cliente se llevaba un blend de té con sabor austral.

El próximo paso en la evolución de la marca la llevó al noreste del país. Causalidad o casualidad, habiendo tomado la decisión de basar su próxima línea en una región más calidad, Misiones, Nicali visitó una feria en la Biblioteca Nacional de Emprendedores, en donde conoció a un grupo de artesanas guaraníes de dicha provincia. "A las dos semanas estábamos en el monte de Misiones haciendo un trabajo con ellas, en sus casas. Fue una experiencia bastante fuerte, que estuvo muy buena. A partir de ahí, marcó también un camino del hacer a partir de poder unirnos con algún otro grupo, poner en valor lo que están haciendo y contarlo desde otro lugar", detalla.

Incentivada con este tipo de procesos, Nicali decidió pasar sus siguientes vacaciones en la Patagonia, en busca de grupos con los que trabajar en conjunto. Fue en Junín de los Andes que llegó a una comunidad de artesanas que tejen en talar y, de esta conjunción, nació Araucana, su colección Invierno 2015.

Procesos en valor

Tanto en este caso (en el que el producto era un tejido del telar) como en el anterior (en que se enviaban canastas), se lanzó una línea de productos relacionada con la cultura o el proceso por el cual estas comunidades elaboran sus artesanías y una llamada "fusión", en que se buscó la integración de estas con la marca. Así lo explica la diseñadora: "Sumamos lo que le pedimos a ellos a un producto nuestro, con una impronta tal vez más urbana. Uno muchas veces tiene re vista la Yica de las wichís pero no tienen idea de todo lo que hay detrás. También es desafiante poder transmitir esa parte de la historia que no está contada".
En el verano pasado, la colección llevó el nombre de Chauer, y fue trabajada con una comunidad wichí de Chaco y Formosa, a través de Fundación Gran Chaco y Matriarca. El objetivo no varió, y en esta ocasión se trató de resignificar "todo el proceso que hace una mujer en medio del Impenetrable para conseguir las fibras, cómo se procesan".

En todos los casos, la logística de trabajo se repite. Tras encontrar la comunidad y la materialidad con la que se trabajará, y de definir con ellos si la colaboración es viable, los miembros de la comunidad "ponen un precio y ese precio se paga". Del mismo modo, se compran todas las piezas, se hagan o no, estén bien o mal hechas.

¿Qué sigue ahora? "Para esta nueva colección, volvemos a hacer un consolidado de todas. Van a tener alteraciones, pero vuelven los conceptos" contesta Nicali. Y completa: "La idea, ahora, es trabajar con los productos fusión de cada colección, y, a partir de la estética de cada una y sus improntas, hacer todo el desarrollo para abajo de las estampas que acompañan a estos productos. La idea es hacer un recorrido por estas tres experiencias que hicimos con cada grupo y presentar algo nuevo en cada caso. Así que lo más probable es que tengamos las mismas materialidades pero con otras morfología, con cosas distintas".
 

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