Historia de Garage - Viandas De la olla

De ingeniera en IT a una chef sustentable

Menús de estación, siguiendo los criterios de las 3R (reducir, reutilizar y reciclar), es la clave de Viandas de la Olla, el emprendimiento de Andrea Jatar. Hace 150 platos personalizados por semana y planea facturar $ 1 millón anual.

Tras trabajar más de 20 años como ingeniera en Sistemas, Andrea Jatar decidió dedicarse a lo que más le gusta: la buena cocina. Por eso, en 2013 fundó Viandas de la Olla, donde prepara platos saludables con productos de estación, y aprovechando al máximo los recursos, para evitar el desperdicio.
"Nos dedicamos a la gastronomía planificada y sustentable a través del e-commerce", dice la emprendedora. "Cada menú se concibe bajo la premisa de cuidar al medioambiente y a nuestros clientes, sin olvidarnos de los proveedores y de los demás actores de la cadena de valor", agrega.
Siguiendo las pautas de organización y gestión que incorporó a lo largo de su carrera como ingeniera, Jatar planifica cada menú teniendo en cuenta la estacionalidad y disponibilidad de los alimentos, para minimizar el impacto ambiental que implica su transporte y conservación.
"Elegimos las frutas y verduras más frescos y de estación para garantizar que a los consumidores les lleguen con más nutrientes y mejores sabores, y compramos solo lo que se necesita para cocinar los pedidos de la semana. Reducimos los residuos orgánicos que, a su vez, reciclamos y compostamos para la huerta", explica la emprendedora.
La cocina de Viandas de la Olla está inspirada en las raíces familiares de su fundadora, con recetas originarias de El Líbano, Grecia, Italia, el norte de Africa e India. "Los pedidos se hacen online o por teléfono y ofrecemos packs de cuatro a 12 porciones en dos líneas: una elaborada con productos orgánicos y otra que además tiene ingredientes tradicionales, carnes de pastura y pescados. Ambas son adaptables a dietas sin gluten, sin sal o reducidas en calorías, y hay menús especiales para escolares", apunta.
Jatar invirtió $ 40.000 (propios) para poner en marcha el negocio, en el que la acompañan su marido, sus dos hijos y una empleada gastronómica. En 2013 participó del programa Desarrollo Emprendedor del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde obtuvo capacitación y una red de contactos que le sirvieron para apuntalar su plan de negocios.Cocina organizadaEl alineamiento con el cuidado del medioambiente llevó a Viandas de la Olla a planificar cuidadosamente la producción y distribución de sus productos. "Cocinamos los lunes y martes los pedidos que nos llegan hasta el sábado anterior. Los miércoles hacemos las entregas en el horario convenido con los clientes y los jueves y viernes nos dedicamos a la gestión y las compras", apunta Jatar. Actualmente, producen unas 150 viandas semanales y proyectan facturar $ 1 millón anuales.
Aunque también comercializa viandas en envases descartables, se promueve el uso de contenedores reutilizables, que el cliente devuelve limpio luego de consumir. "El tema de reutilizar todo lo que se pueda no es menor, ya que cada persona genera más de un kilo y medio de residuos por día, de los cuales cerca de un cuarto corresponde a plásticos y otro tanto a aluminio y papel". Salvo este último, que se degrada en aproximadamente un año, el resto de la basura inorgánica tarda décadas y siglos en desintegrarse.
"Nuestros clientes son generalmente personas solas o que viven en pareja, se preocupan por su salud y les gusta comer platos que no tienen tiempo o no saben cocinar. Pero también hay familias que encargan viandas para que sus chicos coman saludable en la escuela. Todas las porciones vienen sin conservantes y listas para freezar. "Buscamos ofrecer una buena opción a quienes les gusta comer rico y sano sin complicarse", afirma.

María Gabriela EnsinckFicha- Fundación: 2013.
- Actividad: preparación de viandas personalizadas con productos orgánicos y naturales.
- Facturación 2015 (estimada): $ 1 millón.
- Inversión inicial: $ 40.000.