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Cuadrangular desde América del Sur

Una cooperativa con base en Chaco y Formosa produce bates de béisbol a base de una madera autóctona. La mira está en los Estados Unidos, un mercado que en el que se venden 8 millones de unidades al año.

Hasta hace poco, el Nordeste Argentino escondía entre sus matas y selvas un tesoro capaz de transformar las actuales condiciones de un negocio que en los Estados Unidos mueve cerca de u$s 234 millones al año. Hay que tocar madera para creerlo, porque en estas latitudes crece un árbol que podría revolucionar el béisbol, segundo deporte en popularidad entre los norteamericanos, aunque primero en ventas de tickets y audiencia televisiva.
El cordobés Luis Cabrera es la cara visible de una cooperativa con base en Pirané, Formosa, y Tres Isletas, en el Chaco, que produce desde 2010 bates de béisbol con guayaibí, una madera autóctona más densa, flexible y durable que el fresno y el maple, con los que se hacen los palos de este deporte. Southbat ("el bate del sur") es la marca que abastece a la selección y a los teams locales.
El béisbol, en todas sus categorías, demanda cada año 12 millones de bates, dado el desgaste y quiebre. Con posiciones tomadas en Brasil, Chile, Bolivia, Aruba, Puerto Rico e Italia, Southbat comenzará una audaz campaña en los Estados Unidos y Canadá, donde anualmente se consumen cerca de 7,8 millones de bates. El negocio, eminentemente exportador, podría alcanzar u$s 1,5 millón en 2016.
Cabrera lidera la Cooperativa de Trabajo Valorar, que en 2010 inició operaciones en un aserradero de Formosa, tras evaluar con un estudio de mercado la viabilidad del negocio. Desde entonces, los 18 socios depositaron más de $ 10 millones para montar la empresa, con fábrica incluida, investigación, adquisición de maquinarias y viajes de promoción por los Estados Unidos y otros destinos. "Comenzamos con un fideicomiso para resguardar la inversión; luego empezamos a viajar, a contactar clientes, y continuamos con la investigación y mejora del producto", cuenta Cabrera.
El primer año de Southbat no fue fácil. Las primeras visitas a territorio norteamericano resultaron dolorosas. "No nos fue bien, porque los bates no tenían el balance adecuado", recuerda Cabrera. Pero lograron mejorar y en 2011 dieron el salto a la producción masiva, que en la actualidad llega a los 2.000 bates por mes. En 2012 sumaron a un agente comercial en los Estados Unidos, y en 2014 decidieron abrirse de la empresa a la que habían otorgado la exclusividad de la comercialización. En enero de este año, lanzaron Ryve para distribuir artículos deportivos en venta directa o comercialización multinivel. Quieren conformar una red de agentes comerciales que acerquen el bate a padres, coaches, pequeños comerciantes y propietarios de batting cages -o jaulas de entrenamiento-.
Para este año, la compañía quiere aumentar la producción, al menos, hasta 3.000 bates al mes. Cada bate tiene un costo de u$s 24 al salir de fábrica. Los distribuidores extranjeros los reciben a u$s 33, y en el país, el consumidor final puede conseguirlos en tiendas por $ 800. En la Argentina venden cerca de 200 bates por mes. ¿Por qué puede resultar un negocio millonario? Cabrera responde: "Visitando clubes, nos damos cuenta de que el jugador que prueba el bate, lo elige. Los nuestros son más durables, y al romperse, no estallan en mil pedazos, como ocurre con los tradicionales". De allí que el lema de Soutbath sea "El secreto está en la madera".
E.M.C.

Ficha técnica

- Año de fundación: 2010
- Facturación estimada para 2016: u$s 1,5 millón
- Producción estimada para 2016: 36.000 bates

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