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Consolidarse en tiempos de crisis

En momentos adversos, es fundamental no tomar decisiones aisladas o reactivas que puedan comprometer la propuesta de valor de la compañía.

Consolidarse en tiempos de crisis

Los cambios que viene atravesando el país en este último tiempo y las medidas que generan nuevas reglas de juego hacen que las pymes estén alertas ante un contexto que se muestra diferente y, en algunos casos, incierto.

Hoy en día, estas empresas son el foco de atención tanto a la hora de advertir sobre riesgos como también de generar propuestas. Más allá del contexto, es una excelente oportunidad para que las pymes y los emprendedores que están dando sus primeros pasos revisen la marcha de sus negocios.

En este sentido, es fundamental no tomar decisiones aisladas y reactivas. Muchas de estas decisiones parecen "alivianar" la situación actual, por ejemplo, bajando costos, pero terminan comprometiendo su futuro, porque afectan de manera directa la propuesta de valor, es decir, lo que hace que quienes compran, sigan comprando.

Puede ser también un buen momento para revisar el modelo de negocios de manera integral y generar nuevas oportunidades, como explorar un nuevo nicho del mercado o incluso generar nuevos productos.

Hay que tener en cuenta que la creatividad es un factor clave para superar cualquier momento de crisis. El mayor esfuerzo es no dejarse arrastrar por el miedo y el pesimismo, porque éstos terminan conduciendo a una profecía autocumplida. Recuperar ese entusiasmo inicial que llevó a fundar una empresa y aprender a medida que se interactúa con el mercado, puede ayudar no sólo a atravesar momentos complicados en mayor o menor medida, sino también a salir fortalecidos, especialmente en la estrategia de negocios.

En el caso de las empresas familiares, como la mayor parte de las veces el bienestar económico del grupo familiar está atado de manera directa al rendimiento de la empresa, es fundamental trabajar sobre la diferenciación entre ambos números. Independientemente de los resultados del negocio o de los salarios que perciban sus miembros, ésta no es una caja a la que se puede recurrir frente a momentos de crisis. Entender esto permitirá superar las tensiones que se generan cuando los ingresos se ven más ajustados o, cuando para mantener la salud, se requiere recortar gastos a nivel familiar, para no terminar enfrentados por necesidades contrapuestas.

Asesoría profesional

Es fundamental también buscar ayuda, aprender de otros, salir de la vorágine del día a día. Encerrarse no ayuda a tomar buenas decisiones. Se pierde la perspectiva. Sólo mirando la situación desde nuevos puntos de vista podrá encontrarse una solución superadora. Conocer e intercambiar con otros empresarios, con referentes del sector o contar con un espacio de formación y análisis de los problemas, es clave para enriquecer la toma de decisiones.

Tanto las pymes como los emprendedores pocas veces cuentan con un espacio sistemático de revisión del rumbo del negocio. Los espacios de trabajo con otras compañías para analizar la marcha de las empresas y discutir alternativas pueden operar como un directorio que agrega valor a la gestión. A nivel de los máximos responsables de la empresa, sobre todo en el caso de las familiares, requerirá un esfuerzo extra saber mantener la calma para llevar la situación adelante. Emprender y mantener vivo un negocio a lo largo del tiempo, exige perseverancia, esfuerzo y coraje. Todo el que emprende sabe que no se trata solo de ganar dinero. El desafío es que todos reconozcan su existencia, que la valoren, que agregue valor a cada uno de sus empleados, de sus clientes, de sus proveedores a lo largo de tiempo, recreando su propósito y formando líderes convencidos de que vale la pena.

En las empresas familiares, esta voluntad de trascendencia se hace muchas veces más fuerte, en tanto se convierte en el legado. Pero también es cierto que atravesar momentos de tensión internos o fruto de la coyuntura puede poner en primer plano las rivalidades internas y hacer que los reproches laborales se mezclen con reclamos familiares. A su vez, esto puede generar una vulnerabilidad extra que pone en jaque los liderazgos.

En estos casos, es fundamental el liderazgo y la experiencia emprendedora; el desafío es fortalecerlas. Es lo que hará que valga la pena haber atravesado la crisis. Como decía Albert Einstein, "es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia". Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

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