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Cómo atraer a los millennials

La Generación Y tiene expectativas diferentes del trabajo. Es importante analizarlas con detenimiento para cumplir con el objetivo de captarlos y retenerlos.

Cómo atraer a los millennials

Sabemos que los millennials, comparados con generaciones anteriores tienen una expectativa diferente del trabajo. Es importante analizarlas con detenimiento para cumplir con el objetivo de captarlos y retenerlos.
Una pyme tiene las mismas necesidades de contar con colaboradores talentosos que cualquier empresa grande, con el agravante de no ser una marca reconocida o que los jóvenes talentos usen habitualmente (como Google, Nike o Quilmes). Partimos con cierta desventaja.
El desafío pasa por convertir esa debilidad en fortaleza. El primer paso en este proceso es la empatización, es decir, ponernos en los zapatos del otro, en este caso con el público joven que queremos atraer a nuestra organización.
Por millennials decimos que son todas aquellas personas nacidas a partir de 1980; sin embargo, es importante detallar que esta nueva manera de entender el trabajo también está influenciando a otras generaciones. En su libro It’s a Match: cómo ganar la guerra del talento, Carolina Borrachia explica que aún hoy las empresas, tanto las grandes como las pymes, les hablan a los candidatos desde un lugar superior, cuando debería hacerlo de igual a igual.
Borrachia explica que para mostrarse atractivas, les comunican sus datos de facturación, la cantidad de gente que emplean, sucursales, etcétera. Si empatizaran, les hablarían de los valores de la empresa, de por qué necesitan la mirada joven para seguir creciendo, transmitiéndoles lo importante que son considerados. Estos atributos que están al tope de factores determinantes de este público al elegir el lugar ideal para desempeñarse como profesionales.
Los millennials son nativos digitales, su vida se pasa por internet, y no la conciben (ni conocen) de otra manera. Es por esto que las pymes deben reclutarlos ahí, donde ellos están todos los días. Es el lugar ideal para ejecutar campañas, estrategias y mensajes que los conecte con el fin de atraerlos eficientemente. Esta generación está hambrienta de grandes desafíos, de poder hacer, de marcar la diferencia, de ser valorados sin importarles demasiado el tamaño de la empresa. Habrá entonces que: buscarlos en internet, plantearles retos, confiar en ellos y dejarlos hacer.
Otra parte del desafío, no menor, es qué hacer una vez que logramos atraer a los mejores talentos para cubrir puestos en nuestra organización.
Para ello tenemos que analizar cuáles son los factores que hacen que un empleado sea "feliz" mientras trabaja, se sienta contento y cómodo en su posición/ empresa. Y qué entiende un millennial por felicidad y comodidad al trabajar.
Quienes formamos parte de la industria de los RR.HH. estamos al tanto de los cambios que hubo, culturalmente, en los últimos años en cuanto a lo aspiracional.

Cambio de época

En el paradigma laboral anterior, ser parte de una organización exitosa hablaba bien de uno, no sólo porque representaba un buen pasar económico, sino porque lo meritorio era haber sido elegido por esa empresa. De ahí que las carreras eran de 10 años y más también. Esa era la felicidad laboral. Ya por eso uno se sentía parte de la compañía.
A cambio, sus miembros invertían gran parte de su tiempo y energía, algo que culturalmente estaba bien visto. Casi nadie se cuestionaba si era feliz, era más bien una obligación, un mandato. En los tiempos que corren, los millennials quieren pasarla bien, entrando así en un círculo virtuoso que comprende que esa felicidad se resuelve en mejor calidad de trabajo y baja ausencia. Así, hablan bien de su trabajo hacia afuera, mejorando también su imagen como empresa empleadora generando un mejor clima organizacional.
Desde la pyme, el reto estará en hacerlos sentir que son parte, que se piensa en ellos, darle los beneficios que necesitan y que se ajusten a la necesidad y requerimiento de cada uno (home office, horarios flexibles, etc.).
Entendiendo también que los colaboradores no son solamente seres racionales que valoran el sueldo y eventualmente un bono, sino que su motivación hará que estén comprometidos, ya que los entusiasma la idea de trabajar y divertirse, aún si para hacer eso tengan que (como en cualquier trabajo) realizar tareas que no les divierte ni entusiasma. El gran objetivo pasará, como empleadores, en entender (y no juzgar) las motivaciones, los requerimientos y aspiraciones de los millennials, asumiendo que esta generación se siente afín con emprender e innovar antes que por sólo ser parte de una empresa. Quienes empaticen con esta nueva manera de entender el trabajo que ellos tienen, podrán elegir para sus filas a los más talentosos.