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Buscando el tono para lograr un buen negocio

Darío y Donald Soich son los primeros fabricantes en serie de micrófonos para bajos y guitarras eléctricas. Con line-up desarrollado, trabajan con lutieres y llevan su capacidad creativa a otros países.

Corría 2001, y mientras el país vivía momentos angustiantes, a la par que muchos perdían sus ahorros, sus trabajos y sus esperanzas, Darío Soich hallaba entre sus manos un micrófono de guitarra con su bobina cortada. Como en varias fábricas del país, también en el taller donde tomaba clases de luthería tenía inmovilizadas dos máquinas que tranquilamente podrían haber solucionado ese inconveniente que privaba al músico de improvisar yeites y patterns con su Fender Telecaster.


Aquel hecho marcó el inicio de un proyecto: Darío le propuso a Donald, su papá, rebobinar ese micrófono y darle "nueva vida" al instrumento. Tenían un antiguo carrete de alambre de cobre adecuado para ese modelo y, después de algunas adaptaciones en la máquina, repararon el micrófono. Desde su taller en Florida, padre e hijo consolidaron una firma bautizada DS Pickups, dedicada al diseño y la fabricación de micrófonos para guitarras, bajos y otros instrumentos eléctricos en serie, algo inédito en el país.

Ya abastecen a decenas de locales en todo el país, facturando más $ 1 millón en 2015 y con intenciones de expandirse a otros mercados de la región.


Darío, músico, lutier y antropólogo, y Donald, ingeniero electrónico, son los responsables de diseñar cada uno de los modelos disponibles. Dedicaron sus primeros años al desarrollo y la investigación, armaron una modesta línea de productos y se lanzaron a la comercialización a través de corredores y casas de instrumentos.

Ahora tienen un line-up con más de 70 variedades de micrófonos que utilizan Lito Nebbia, Richard Coleman, Botafogo y Las Pastillas del Abuelo, entre otros solistas y grupos. Con los artistas suelen trabajan a demanda, y para el público general producen micrófonos que llegan a los principales canales de venta, donde los músicos se acercan cuando se apaga la vida de sus instrumentos de cuerdas, o cuando están en la búsqueda de nuevos sonidos.


Desde Florida, donde trabajan con cuatro empleados, todos músicos y lutieres, Darío recibe a Pyme dispuesto a repasar los casi 15 años del emprendimiento. "Al principio desarrollamos productos con poca inserción comercial hasta tener una decena de micrófonos para bajos y guitarras. Recién ahí salimos a ofrecerlos a locales musicales", evoca Darío, aclarando que tanto su padre como él continuaron con sus respectivos trabajos hasta consolidar la empresa.


Asociados a la Cámara Argentina de Fabricantes de Instrumentos Musicales (Cafim), DS Pickups vivió un despegue en 2006 gracias al volumen de ventas y al prestigio que de a poco fue logrando en el mercado argentino. "Nos ganamos la confianza de los músicos", resume Soich. En 2015 participaron de ferias internacionales, con apoyo de la Fundación Exportar y de la Cancillería. En enero del año pasado se presentaron en la feria internacional de Anaheim, organizada por la asociación de comerciantes de música de los Estados Unidos.

Allí se vincularon con potenciales clientes y conocieron las últimas tendencias. Y luego de viajar en septiembre a ExpoMusic, en San Pablo, acordaron trabajar en alianza con una fábrica de palas de guitarra. "En febrero o marzo iniciamos la ruta exportadora, algo totalmente nuevo para nosotros", subraya. Padre e hijo abrieron el frente externo mientras compiten puertas adentro contra los productos importados, principalmente los de origen estadounidense.


Para 2016, los Soich planean asociarse con un grupo de lutieres que ya tomaron la decisión de producir a escala. "Empezaremos a trabajar con fabricantes que hacían cinco o seis instrumentos para pasar a más de 100 unidades por año. Esto implica un crecimiento en las unidades que esperamos vender, con la particularidad de que estos mics saldrán ya instalados. Que se comercialicen instrumentos de calidad con nuestros productos es muy interesante", asegura Darío, entusiasmado con un negocio que, al menos, suena bien.
 

Ficha

- Fundación: 2001
- Rubro: Fabricación de micrófonos para instrumentos eléctricos
- Facturación 2015: $ 1,25 millón
- Empleados: cuatro

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