Hasta las elecciones de octubre habrá varios turnos electorales, elecciones a gobernador en la mitad de las provincias, primarias abiertas en el mes de agosto y la primer vuelta de mes de octubre junto con las elecciones a gobernador restantes .
En Marzo empezó la carrera electoral, un tiempo muchas veces pensado por la oposición para frenar el clima victorioso del oficialismo, imaginando claras victorias de la UCR en Catamarca y del PJ Federal en Chubut ya que el siguiente turno en que podrían tener alguna posibilidad de detener al tren Cristinista es en Julio en las elecciones generales de la Provincia de Santa Fe y quizás, si Macri se decide y pone fecha, en la Capital. Esto teniendo en cuenta que en abril, mayo y junio la disputa electoral es en provincias proclives al gobierno nacional. Sin embargo, marzo no le sirvió a la oposición para generar un clima social de que es posible vencer o por lo menos limar a Cristina. Por el contrario, la UCR sufrió no uno, sino dos golpes electorales. Primero el de Catamarca y luego el de Río Negro, provincia que, de no mediar una intervención partidaria, el candidato a gobernador será un aliado de la Casa Rosada.
En Chubut se esperaba una victoria que marcara diferencias entre el Modelo Chubut y el Nacional, pero eso no ocurrió. Es más, el resultado final quedo en duda. Si en marzo la oposición restó expectativas, ¿acaso el oficialismo sumo? Aún no lo sabemos.
Lo que sí sabemos es que, al día de hoy, las probabilidades de que la perfomance electoral de Cristina se ubique algo por debajo de la del 2007 dando chances a que algún opositor obtenga más de treinta puntos de voto para forzar una segunda vuelta es la hipótesis más optimista que podemos encontrar para la oposición. Hipótesis que hoy no es muy fácil alentar.
Está claro que todo puede cambiar hasta el día de la elección. Falta inclusive la aceptación a la candidatura presidencial de la actual presidenta, pero no entendemos por qué los opositores para ser optimistas necesitan más pensar en la debilidad ajena que en la propia fortaleza.
¿Logrará la oposición construir un candidato de más de treinta puntos de voto? Es una misión harto difícil, que depende de una inteligencia política superior.
Tienen varias oportunidades para intentarlo, pero si lo que piensan es buscar las respuestas en las encuestas electorales se van a equivocar. Creemos que es muy difícil que las verdaderas tendencias electorales se expresen hasta después del 14 de Agosto, día de las primarias abiertas y obligatorias.. Allí, ante el caudal de votos de cada uno de los candidatos y partidos la población renuente a votar oficialista podrá tener claro cual es el opositor mejor posicionado y decidir si en Octubre votará a favor del candidato de su preferencia o buscará al opositor más fuerte buscando polarizar con el oficialismo. Pero los candidatos y las alianzas no pueden esperar a agosto. En junio deben estar inscriptos ante la Justicia Electoral los candidatos y las alianzas políticas, así que la oposición no tiene más alternativa que tomar riesgos o resguardarse en lo más seguro.
¿Qué harán finalmente Macri y Pino Solanas?¿Ser candidatos a presidente con el riesgo de no llegar a la segunda vuelta o intentar la Jefatura de Gobierno de la Capital? Si se salen de la carrera presidencial entonces habría menos candidatos pero la polarización no se resuelve por que haya menos candidatos sino por la emergencia de liderazgos. Hoy el candidato demás de treinta puntos sigue sin aparecer. ¿Lo habrá?