A partir del 1º de julio de 2012 rige la resolución de la Unidad de Información Financiera (93/12), dictada en el marco de la prevención del lavado de activos y de la financiación del terrorismo, aplicable a la Asociación del Fútbol Argentino y a los clubes que participen de los torneos de Primera División y B Nacional.

Se debe informar sobre (1) las transferencias o cesiones de derechos federativos, (2) las transferencias o cesiones de derechos económicos, derivados de derechos federativos y, (3) los préstamos recibidos (onerosos o no) por importes superiores a $ 100.000 o, el equivalente en otras monedas, efectuados en un solo acto o fraccionados en varios actos que en su conjunto superen esa cifra, otorgados por una o varias personas relacionadas, en un período no superior a los treinta (30) días.

AFA y los clubes son sujetos obligados a efectuar reportes sistemáticos a la UIF hasta el día 15 de cada mes, por imperio de la Ley nº 25.246, que reprime con penas de prisión hasta 10 años y multas hasta 10 veces el valor de la operación a quien convirtiere, transfiriere, vendiere o aplicare de cualquier modo, dinero u otros bienes provenientes de un delito en el que no hubiera participado, para dotar a la transacción de la apariencia de un origen lícito.

En un contexto de crisis, las transferencias de fondos a los clubes estarán bajo la lupa del organismo recaudador. El fútbol profesional debe recibir un trato igual que el resto de las actividades, más aún a partir del cepo cambiario que restringe la compra de monedas extranjeras. La economía global impacta en los clubes, que en su gran mayoría arrastran deudas y están limitados para repatriar a jugadores que han emigrado al fútbol europeo u otros destinos, donde cotizan y cobran en euros o dólares.

El presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici fue un adelantado, cuando a poco de asumir dijo: Los contratos los firmamos en pesos, como lo hicimos en la renovación de Falcioni (DT). Haremos lo mismo con los jugadores. Debería estar reglamentado, sería bueno para todos los clubes. En igual sintonía, el presidente de Lanús Nicolás Russo, declaró: Estamos en Argentina, no se puede sostener más esto de que los clubes tengan ingresos en pesos y paguen contratos en dólares. Para Miguel Calello, presidente de Vélez: Todos los jugadores que quieran venir a este club deben saber que van a cobrar en pesos.

La revista Forbes publicó un ranking de 50 clubes más valiosos, con Manchester United a la cabeza, Real Madrid (2º), Barcelona (8º), Arsenal (10º), donde se observa el notable crecimiento de los clubes de EE.UU., que ocupan 6 de los 10 primeros puestos, dejando rezagados a Bayern Munich (11º), AC Milan (27º) y Chelsea (46º).

River Plate para paliar su déficit luego del descenso a la B Nacional, cedió su estadio para 9 recitales del músico Roger Waters, embolsando u$u 3,15 millones, a cuenta de un contrato con una productora de espectáculos por un total de u$s 7 millones. Los pases de futbolistas están en baja por la retracción de la Unión Europea. Sólo aumentaron los derechos de TV, gracias al programa estatal Fútbol para todos, que desde agosto de 2009 ha destinado a la AFA $ 2275 millones. Han desaparecido los balances con superávit de otras épocas, cuando las divisiones inferiores eran una verdadera fábrica de jugadores, hoy corporizada en la Masía del FC Barcelona.

Siguiendo la tesis de Joseph E. Stiglitz -Nobel de Economía 2001- proclive a la intervención del Estado, en oposición a las recetas del FMI y a la auto-regulación del mercado (la mano invisible), vemos que el malestar actual deriva de la globalización del fútbol, donde reina la división entre pocos clubes ricos y muchos pobres, y ello atenta contra la genuina competencia.

Es indispensable que FIFA y sus 208 asociaciones, hagan cumplir las reglas, combatiendo a los corruptos, ineptos e incumplidores crónicos, mediante un mayor control, publicidad y transparencia de los actos, dando prioridad al reparto más equitativo de los recursos disponibles.

Es tiempo de actuar, porque como sostiene el célebre J.M. Keynes en su obra A Tract on Monetary Reform (Londres, 1923): A largo plazo todos estaremos muertos. En esta coyuntura, la pesificación del fútbol tragamonedas se torna irresistible.