El 7 de septiembre de 2011, la Presidenta de la Nación durante su primer mandato anunciaba el aumento del 22,7% para la Asignación Universal por Hijo y Embarazo (AUH), pasando de $180 a $270.
Como es imposible criticar al instrumento AUH, salvo los que piensan que levantar el piso de ingresos es incentivar la holgazanería, el reclamo de los gurúes económicos y de la oposición política y mediática se desplaza hacia el tema de la inflación en Argentina. La retórica anti ordena, entonces, diferenciar entre aumento o compensación, ocultando lo verdaderamente importante: que esta discusión era impensable antes de noviembre de 2009, básicamente porque la AUH no existía.
Si bien, la única forma sensata de conocer la evolución del poder de compra de la asignación sería encuestar a los propios perceptores, con un simple ejercicio analizamos esa trayectoria a partir de tres bienes: pan, carne y leche. Para no entrar en la discusión sobre canastas de productos, nos hicimos la siguiente pregunta: ¿cuántos kilos de pan y carne, y litros de leche se podían comprar con $270 en octubre de 2011 y cuántos con $ 340 hoy?
Lo que observamos es que: en 2011 se adquirían 20,8 kg. de pan contra 21,3 kg. actualmente; 7 kg. de carne (cuadril) contra los 7,6 kg. y 67,5 litros de leche en 2011 y 73,9 litros de hoy. O sea que, para todos los casos se verifica que hoy se adquieren más bienes que hace un año atrás.
Este ejemplo no tiene ínfulas de trabajo académico. Las fuentes consultadas han sido el diario La Nación, las estadísticas del IPCV, la página web de ANSES y locales de barrios de la Avenida Asamblea en Capital Federal. Seguramente, el relevamiento carece de una metodología aceptable en términos de cobertura espacial, tamaño de la muestra, etc. pero podría ser un disparador para un trabajo de mayor aliento. La primera salvedad sería que la probabilidad de que existan perceptores de la AUH en el barrio porteño donde se tomaron los datos es muy baja, por lo que suponemos entonces que los volúmenes obtenidos son un piso.
Si bien seguimos creyendo que lo importante de la Asignación es la decisión política de haberla instaurado como un derecho social, también existe en términos de poder de compra -por lo menos para los tres bienes escogidos- una mejora en cuanto al volumen comprado.
Esperamos ansiosos las malas nuevas que se buscarán para hacernos creer que vivimos en el infierno. Siempre estaremos dispuestos a dar el debate sin estridencias y con los datos en la mano.