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Nuevas reformas tributarias: luces verdes, amarillas y rojas

La ley ómnibus 27.260 (Blanqueo, Moratoria y Reparación a Jubilados) establece importantes modificaciones a la legislación vigente.
Luces verdes: se elimina en el impuesto a las ganancias el llamado tributo al dividendo que rigiera desde setiembre de 2013. Nótese que parece haber primado la racionalidad. Deber recordarse que la tributación del accionista quedaba alcanzada a una tasa efectiva del 41,5% por el juego combinado del impuesto societario (35%) más el adicional del 10% sobre la utilidad remanente. Ello nos dejaba fuera de competencia como país en la región. Por ejemplo, la alícuota que aplica Brasil es del 34%. En dos palabras, luego de la vigencia de la reforma la tasa efectiva para el accionista será del 35%. Por otra parte, cuando los sujetos personas humanas obtengan ganancias de fuente extranjera, las diferencias de cambio se considerarán exentas, lo cual es lógico dado que la simple reexpresión en pesos de dichas diferencias no significaba la obtención de renta alguna.
Luces amarillas: en el impuesto sobre los bienes personales se vuelve a considerar un mínimo no imponible creciente ($ 800.000 para 2016 y
$ 950.000 y $ 1.050.000 para 2017 y 2018) y se reducen las alícuotas al 0,75, 0,50 y 0,25% para cada uno de dichos años fiscales; en tanto que la tributación de las acciones baja del 0,5% al 0,25% desde 2016. Pero la mala noticia es que no se decide la eliminación definitiva del gravamen tal como se había propuesto en el proyecto original sino que el tributo seguirá vigente.
Además, se deroga el distorsivo impuesto a la ganancia mínima presunta, pero sólo para ejercicios que se inician desde el 1/1/2019, con lo cual se mantienen sus negativos efectos por un período considerable.
Luces rojas: en general la doctrina ha concluido que la venta por parte de personas humanas de acciones y participaciones que coticen tanto en Bolsas del país como del exterior se hallan exentas del impuesto a las ganancias. Sin embargo, luego de la aludida reforma de 2013, se incorporó un ilegal artículo a la reglamentación (decreto 2334/13) al establecer que solo habrá exención en el caso de cotización en Bolsas del país. El proyecto de ley contemplaba en forma expresa al menos que los denominados ADR quedarían alcanzados por dicha exención. La nueva ley no hace mención al tema con lo que parece indicarse que la idea del actual Gobierno es mantener al respecto la posición del anterior. Queda una pequeña luz de esperanza si el Gobierno decidiera derogar la ilegal norma reglamentaria antes mencionada. Por otra parte la nueva ley crea una Comisión Bicameral para la Reforma Tributaria. Según trascendidos de funcionarios del propio Gobierno, se recomendaría la implantación de un impuesto al enriquecimiento a título gratuito (herencias y donaciones) a nivel nacional. De convertirse en realidad, sería una triste experiencia dado que en un país sin ahorro interno, este tipo de tributos lo único que hacen es desalentarlo.
Por otra parte, si pese a la experiencia negativa de más de 40 años con el impuesto sobre los bienes personales y sus antecesores se decidiera mantenerlo y además implantar el nuevo gravamen estaríamos en presencia de una clara doble imposición con características confiscatorias.

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