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MERVAL

La digitalización de los negocios

Sin dudas estamos asistiendo a un creciente tráfico de documentos electrónicos entre empresas, no muy ordenado y sin normas precisas. Hoy por hoy capitalizado, insuficientemente, por el mail.
Pues si bien esta herramienta nos permite estar conectados, resulta poco efectiva a la hora de tener que intercambiar documentos que tengan que ver procesos de ventas / compras entre distintas empresas.
En la actualidad la inmediatez, la posibilidad de estar conectados y ser efectivos en procesos de intercambio de documentos es clave. En este sentido estar en sincro y conectados minuto a minuto resulta más que efectivo.
Si miramos la interrelación entre empresas clientes y proveedores hasta el siglo pasado vislumbrábamos ‘Fortalezas inexpugnables’. Cada organización estaba cerrada en si misma y su política corporativa tenía que ver con guardar y no ‘abrir’ nada que tuviera que ver con procesos de intercambio hacia otras compañías.
Antes solo se intercambiaban pedidos de cotización, cotizaciones, órdenes de compra, facturas, etc . A ningún directivo se le ocurría pasar el límite de los documentos normados, pidiendo o compartiendo asistencia en sus procesos decisorios o meramente operativos internos. Luego, con el advenimiento y difusión de las técnicas de Management japonesas, aparece el concepto evolutivo de la relación cliente-proveedor hacia el ‘socio de negocios’ y con ello aparece el trabajo colaborativo entre empresas. Se trata de enmarcar la relación en un ámbito de cercanía y mucho conocimiento caracterizado por la concreción de negocios de largo plazo basados en la confianza mutua.
Con esta nueva modalidad las compañías buscaban conocer más y más de su contraparte, y así aparece -casi como una necesidad- el intercambio electrónico de datos, el cual si nos referimos meramente al aspecto tecnológico ya tiene varias décadas de vida, aunque se está masificando en estos últimos años, en estas latitudes.
El paradigma de este cambio, es confiar el reabastecimiento de mercadería al mismo proveedor. No hay un error tipográfico, digo bien, el mismo proveedor. De esta manera el cliente brinda a su proveedor los datos de stock y ventas para que éste -proveedor- determine la cantidad y oportunidad de compra de materiales. Parece algo impensado pero se trata de un concepto de negocios que busca capitalizar la rentabilidad de ambas partes. Se trata del Vendor Managed Inventory.
Esta práctica es solo un ejemplo del creciente uso del trabajo colaborativo. Pero hay muchos más que tienen como fin último trabajar como asociados.
Todas estas ‘innovaciones colaborativas’ requieren precisión, velocidad, integridad y confidencialidad y es aquí donde aparece el importantísimo aporte de la tecnología informática con las técnicas EDI - Intercambio electrónico de documentación-. Aunque suene a slogan televisivo: ‘El futuro ya es hoy’ y estar conectados, ser realmente partners es clave para el avance de negocios exitosos.

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