Día Internacional del Té

Una combinación de golf y té en Misiones

El 21 de mayo se celebra en todo el mundo una jornada que fomenta la cultura y el consumo de té. Carolina Okulovich, creadora del emprendimiento, dio consejos para una adecuada preparación.

Una tradición extendida en todo el planeta tiene a la Argentina como un actor relevante. Nuestro país está entre los diez mayores productores de té a nivel mundial aunque no forme parte de nuestra idiosincrasia. En cambio, si bien es uno de los principales baluartes de la popularización del té, Inglaterra no lo produce. Dada la fuerte cultura de consumo que tiene, se le llama té inglés a la ceremonia del Five O'Clock.

El 98% de la producción de té de nuestro país se lleva a cabo en Misiones, donde las condiciones climáticas son propicias para el desarrollo de la planta Camellia Sinensis. En dicha provincia, se sitúa La Ruta del Té, un emprendimiento de Carolina Okulovich que se propone fomentar el consumo del té en la Argentina.

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Té que desde 2019 fue establecido el 21 de mayo, El Cronista dialogó con Okulovich acerca de las características del té, las actividades que realizan y sugerencias para la degustación.

-¿Cuáles son las particularidades del té argentino?

-El té producido en Misiones se destaca tanto por su sabor característico como por su color. Una de sus características más llamativas es la transparencia. Presenta la particularidad de una translucencia en taza que lo convierte en una excelente opción para elaborar Ice Tea, motivo por el cual la Argentina es uno de los principales exportadores para el mercado de Estados Unidos.

-¿Cuál es la diferencia entre el té en hebras y el de saquito?

-El té en saquitos nace con el objetivo de simplificar el consumo. La hoja del té se rompe para que entren 2 o 2,5 gramos en el saquito y que, cuando se tira el agua caliente, desprenda color en menor tiempo. El té en hebras, en cambio, tiene una complejidad mayor para su elaboración y requiere mucho cuidado en la materia prima.

-¿En la Argentina se consume mucho té en hebras?

-Desde 2013, en La Ruta del Té volvimos a producir té en hebras para el mercado local, lo cual ya no se hacía, logrando ir aumentando el volumen de elaboración año a año. Incluso, tenemos una actividad que consiste en que las personas vivan la experiencia de cosechar, de elaborar, de sentir los aromas en el proceso y cómo van cambiando. Entonces conocen el proceso desde la planta hasta la taza e intervienen en cada paso de la elaboración.

-¿Los consumidores están interesados en conocer el proceso de elaboración?

-Sí, totalmente. Hay que tener en cuenta los muchos pasos que hay que seguir, que si no los cumplís, no sale. Entonces toda esa vivencia ayuda a que después cuando tengan el producto final, lo valoren de una manera diferente por conocer la elaboración.

-¿En qué varía la producción del té verde y el negro?

-Para hacer té verde, cuando se extrae la hoja de la planta es necesario aplicarle calor para desactivar una enzima que es la que produce la oxidación, y que no se siga oxidando. En cambio, para hacer té negro, luego de extraer la hoja se deja que vaya perdiendo el agua naturalmente y allí comienza el proceso de oxidación. Según el tiempo de oxidación irá tomando color, lo cual también le da sabor.

-¿Qué otras variedades hay?

-Hay muchas variedades de té, ya que si cambiamos el proceso de elaboración de la hoja verde, logramos diferentes tipos. Lo que se conoce como té de boldo y de manzanilla en realidad son infusiones. Por su parte, el chai es una mezcla que tiene de base un té puro con agregados. La parte romántica que tiene el té es la incorporación de sabores, ya sean florales o frutales, entre otras cosas, Está buenísimo porque permite atraer consumidores que no se interesan por el puro. Nosotros actualmente estamos trabajando, tanto en hebras como en saquitos, entre seis y siete blends: Viva Misiones, Chocolate, Black Tango, Masala Chai, Green Tango, Blueberry Dreams y Cinnamon & Rose.

-¿Cuál es la manera adecuada de preparar un té?

-Depende de la variedad que uno prepare. Para el té negro, el agua tiene que estar entre 85 y 90 grados. También es fundamental el tiempo de infusión. Lo aconsejado es entre tres y cuatro minutos. No podemos poner el saquito en la taza e irnos a hacer algo dejándolo veinte minutos porque en ese caso se pone muy fuerte y después quizás no nos gusta. En cuanto al té verde, la temperatura con la que hay que infusionar es un poco más baja (entre 75° y 80°) y sugerimos que sean dos minutos. Obviamente que es sólo una recomendación y después cada uno va encontrando sus gustos.

-¿El té frío es popular en la Argentina?

-En nuestro país todavía no está instalada la cultura del consumo del té frío. Nosotros la estamos fomentando, pero es un trabajo a largo plazo. En La Ruta del Té le enseñamos a los visitantes a prepararlo y ellos se interesan y empiezan a tomarlo. Además, es súper saludable.

-¿Qué actividades ofrecen al público?

-Contamos con diversas alternativas. Para aquellos que tal vez no están muy informados o vienen en un tour, ofrecemos visitas cortas de una hora mientras que para quienes están interesados disponemos de actividades más intensas de hasta tres días de duración. Recibimos desde chicos de colegios, estudiantes de universidades de gastronomía, sommeliers, blenders que son los que optan por cursos más intensivos. Así que La Ruta del Té está abierta a toda la comunidad porque nuestro objetivo es que conozcan la historia del té, su ingreso a la Argentina, cómo lo elaboramos y demás.


-¿La cultura del té seduce a las generaciones más jóvenes?

-Al empezar a trabajar muy de cerca con escuelas y contarles a los chicos acerca de este producto, su importancia para la economía regional, observamos que comienzan a descubrir que el té es rico. Hay adolescentes que vienen a nuestra Casa de Té a festejar su cumpleaños, los blends les gustan mucho. El hecho de promover la cultura del té genera que otro público vaya incorporando el consumo. Es muy lindo ver eso.

-¿Qué volumen de exportación tiene la industria del té?

-Por encima del noventa por ciento. Estados Unidos es el principal destino, pero también se exporta a Europa (principalmente Alemania), Rusia, Turquía, India y Chile. En volumen, la Argentina tiene la industria de té más importante y tecnológica del mundo. Somos exportadores de maquinaria de recolección de materia prima dado que nuestro país se fue especializando en tecnología porque nos toca competir con otros donde la mano de obra es considerablemente más barata.

-¿Por qué decidieron participar en El Cronista Open Golf?

-En el lugar donde hacemos las actividades de La Ruta del Té se encuentra Camellias Golf, una cancha ubicada en medio de plantaciones de té. Por lo tanto, nos pareció una oportunidad de poder compartir todo esto. Muchos participantes del circuito terminan haciendo el recorrido.

-¿Cómo surgió la idea de hacer la cancha?

-A través de mi hermano, que es un apasionado del deporte. Realmente fue un gran desafío. Para el diseño contratamos a Roberto Serra, alguien muy reconocido en la Argentina. El trabajo comenzó en 2007 y a fines de 2011 ya teníamos los primeros hoyos y empezamos a sumar aficionados porque no teníamos canchas en la zona, la más cercana estaba a 100km. Al día de hoy tenemos un grupo importante de golfistas con hándicap que participan en torneos a nivel nacional.

-¿Cuáles son las particularidades del predio?

-Está situado en un entorno natural que lo hace muy especial. Nos propusimos tener un lugar turístico donde se puede hacer una actividad cultural como La Ruta del Té y sumarle una cancha de golf. Uno recorre los hoyos y ve campos de té. Además, tenemos un restaurante que está emplazado en una vieja fábrica de té que fue restaurada manteniendo la fachada histórica.

-¿Qué características tiene la cancha?

-Son nueve hoyos, par 36, distribuidos en 35 hectáreas. Está conformado por dos par 5, dos par 3 y cinco par 4 con diferentes tee de salida para la segunda vuelta. Posee una zona de Driving y Putting green y dentro de las instalaciones se le ofrece a los jugadores el uso de los vestuarios y un Proshop donde se puede conseguir todos los materiales necesarios para jugar. Además, cuenta con instructores de golf capacitados para jugadores de todos los niveles. El hoyo más sobresaliente es el seis, un par 3 que posee un tee elevado y una laguna que protege al green.

En cada jornada del circuito El Cronista Open Golf 2021, La Ruta del Té entrega el premio al ganador de cada categoría, el cual consiste en un green fee para disfrutar una jornada de golf en Camellias Golf sumado a una excursión sensorial y hospedaje en un hotel cinco estrellas.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios