Los 30 años del bloque

Alberto Fernández cruzó a Lacalle Pou en la cumbre del Mercosur: "Si somos un lastre que tomen otro barco"

Alberto Fernández se diferenció de Bolsonaro, Lacalle Pou y Abdo Benítez al abordar los cambios en el arancel externo común y las negociaciones con otros bloques

 Lejos de conmemorar los 30 años de la fundación del bloque con una fotografía de unidad, los presidentes del Mercosur dejaron expuesta hoy sin disimulos sus profundas diferencias y la cruda imagen de un bloque que tiene miradas muy opuestas en torno a dos temas centrales para la economía regional: los cambios en el arancel externo común y los plazos dispuestos para avanzar en acuerdos de libre comercio con otros bloques.

Dos gestos expusieron este panorama de Mercosur quebrado en la cumbre virtual de esta mañana. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, abandonó su lugar antes del cierre de la cumbre virtual del Mercosur. Y el presidente Uruguay, Luis Lacalle Pou, se cruzó duramente con Alberto Fernández por haber planteado que "el Mercosur no puede ser un lastre". Así quedó en claro que el Mercosur no tiene mucho para festejar en sus 30 años de vida. Los avances en materia comercial, económico y político son escasos. Las diferencias políticas no logran superar los escollos en materia económica.

En su mensaje virtual Lacalle Pou destacó: "Obviamente que el Mercosur pesa, obviamente que su producción pesa en el concierto internacional, lo que no debe y no puede ser es que sea un lastre. No estamos dispuestos a que sea un corset del que nuestro país no pueda moverse", dijo. Alberto Fernández no lo dejó pasar y arremetió al final de la cumbre: "Si nos hemos convertido en una carga, lo lamento, no queríamos ser una carga para nadie. Una carga es algo que hace que a uno lo tiren de un barco y lo más fácil es bajarse del barco si la carga pesa mucho", dijo.

Este quizás fue el contrapunto más duro y visible de la cumbre por los 30 años del bloque. Pero no fueron las únicas diferencias expuestas en los mensajes presidenciales.

Durante su exposición desde la Casa Rosada, Alberto Fernández admitió el clima de ruptura interno que hay en el bloque con palabra diplomáticas: "sería muy difícil tener una mirada idéntica sobre plazos y prioridades de nuestra agenda externa", dijo.

Para que no quedaran dudas de sus diferencias internas con Brasil o Uruguay en materia de cambios en los porcentajes del arancel externo común del Mercosur el presidente argentino destacó que "no creemos que una reducción del Arancel Externo Común parcial y lineal para todo el universo arancelario sea el mejor instrumento frente a la posibilidad de nuevos acuerdos con otros países".

Esta mirada se contrapone sustancialmente con la de Bolsonaro y Lacalle Pou que plantearon la necesidad de revisar el arancel externo común para reducirlo. "Defenderemos la actualización de tasas del arancel externo común y su reducción", dijo sin vueltas el presidente Brasil para exponer este punto.

Brasil, Uruguay y Paraguay también se suma a la idea de imponer una rebaja del 10% en general para el arancel externo común a fin de hacer más competitiva las exportaciones. No es un tema menor: según datos oficiales, de la veintena de bloques regionales de integración que existen en todo el mundo, las exportaciones del Mercosur son la que menos relación exportaciones/PBI logra: menos de 15% contra más de 30% en el promedio mundial. Además, los niveles de arancelamiento externo de los cuatro países del bloque se encuentra por encima del 9,2 mundial, lo que eleva el costo para operar en comercio exterior.

Sin embargo, Alberto Fernández insistió hoy en su discurso por los festejos de los 30 años del Mercosur que "la propuesta argentina en materia de revisión del Arancel Externo Común se basa en: preservar el equilibrio entre los sectores agroindustriales e industrial, corregir las actuales inconsistencias para lograr un mayor estímulo a la agregación de valor". 

Es decir, la Argentina se mantiene la tesitura de no modificar ni un ápice los porcentajes actuales. Alberto Fernández sólo dejó para el debate técnico del 22 de abril la posibilidad de seguir adelante con este debate. En la Cancillería creen que la presidencia pro témpore del bloque que lidera Buenos Aires podría modificar algún punto de vista en este sentido. En Brasilia y Montevideo lo ven difícil.

Lacalle Pou acompañó a Bolsonaro en su postura. "Hay que revisar los actuales aranceles. No podemos poner un corcet al comercio regional", dijo el presidente de Uruguay. En la misma línea, aunque más moderado, se mostró Abdo Benítez de Paraguay para quien dijo que "las ideologías no deben ser un impedimento para frenar el desarrollo del bloque".

Otro de los puntos donde quedaron expuestas las diferencias abismales de mirada en el Mercosur fue en los tiempos para abordar las negociaciones por acuerdos de libre comercio con otros bloques del mundo.

"En las negociaciones del Mercosur con terceros hay que darnos los tiempos de implementación necesarios a fin de no erosionar nuestras estructuras productivas", dijo Fernández. Se refería a las negociaciones activas que hay con siete contrapartes que comprenden 36 naciones: la Unión Europea, la Asociación Europea de Libre Comercio, Canadá, Corea, Singapur, Líbano e Israel y diálogos exploratorios con Vietnam e Indonesia. La Argentina cree que se debe negociar con mayor cautela y sin apuros para evitar asimetrías.

 El canciller argentino Felipe Solá ratificó el rumbo de la Argentina que se contrapone con el resto de sus socios del bloque al sostener que "han aparecido objeciones jurídico y ambientales que retrasan el acuerdo con la Unión Europea" y destacó que "en el resto de los acuerdos con otros bloques que están en vista". No dio mayores detalles.

En cambio, tanto Bolsonaro como Lacalle Pou insistieron hoy en presionar sobre la administración de Fernández para reformular la estrategia de vinculación con el mundo exterior y acelerar la firma de acuerdos preferenciales para el comercio. La idea de Brasil y Uruguay que acompaña Paraguay es avanzar con flexibilizaciones en las negociaciones con otros bloques y acelerar el acuerdo ya firmado con la Unión Europea.

Lacalle Pou fue el más duro en este aspecto: "sin avances en las negociaciones con otros bloque habrá frustraciones", expuso. Así, reclamó en línea con Brasil una mayor flexibilización a la hora de negociar acuerdos comerciales con Asia.

La eventual incorporación de Bolivia como miembro pleno del bloque que propuso la Argentina no hará más que profundizar a futuro las diferencias del Mercosur. Es que la administración socialista de Luis Arce se encolumna detrás de la Argentina en abierto choque con Bolsonaro y Lacalle Pou. A la vista, poco hubo para festejar en esta cumbre virtual por los 30 años del Mercosur.

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Comentarios

  • GG

    gaston Giachello

    26/03/21

    Decadencia total!!!!

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  • AL

    Anna Lourens

    26/03/21

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  • HM

    Hugo Morand

    26/03/21

    Pobre Albertitere, cuando puede hacer una catarsis ........ demasiados sapos le hace tragar La Poro. Eso si ejemplo de buena educación y modales no.....

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  • ENM

    El Naranjo Mecanico

    26/03/21

    Alberto, ya todos tomaron otro barco desde hace mucho tiempo...

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  • ENM

    El Naranjo Mecanico

    26/03/21

    Uruguay, nuestra provincia 24, con mas PBI per capita que nosotros...

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