Whirlpool puso en venta el predio donde operaba su planta productiva de Fátima, en Pilar, destinada a la producción de lavarropas. “Se trata de un paso administrativo derivado de la decisión previamente comunicada”, dijo la empresa.

Ante la consulta de El Cronista, la compañía de electrodomésticos no quiso revelar cuánto pide por el inmueble.

Whirlpool cerró la planta en noviembre del año pasado apenas tres años después de haberla inaugurado. Lo hizo en octubre de 2022, tras una inversión de u$s 52 millones y bajo lo que describía como su planta más moderna del mundo.

Ahora busca desprenderse del activo de 30.000 metros cuadrados (m2). Según trascendió, la venta comprende, además, 120.693 m2 de superficie sin construir y ese espacio tiene potencial para incorporar hasta 50.000 m2 de nuevas edificaciones.

La operación la está llevando adelante Jones Lang LaSalle (JLL), una firma estadounidense especializada en bienes raíces y gestión de inversiones.

El inmueble es el remanente de un proyecto que había sido pensado con una escala mucho mayor a la que finalmente alcanzó. Cuando Whirlpool inauguró la fábrica proyectaba producir hasta 300.000 lavarropas al año y convertir a la Argentina en una plataforma regional de fabricación. La idea era destinar alrededor del 70% de ese volumen a exportaciones, principalmente hacia Brasil.

La planta había sido diseñada para completar un lavarropas aproximadamente cada 40 segundos. De hecho, también había adquirido el terreno lindero con la intención de ampliar sus operaciones a futuro.

El proyecto llegó a mostrar señales de expansión durante su primer año completo de actividad. En 2023, Whirlpool concretó desde Pilar su primera exportación de lavarropas a Brasil en más de 20 años y avanzó con la incorporación de personal para abrir un segundo turno. Para agosto de ese año, la empresa había informado la contratación de 160 trabajadores.

El escenario cambió al año siguiente. En mayo de 2024, en medio de la caída del consumo y de un proceso de reestructuración, Whirlpool eliminó uno de los turnos de la fábrica y recortó unos 60 puestos de trabajo. La planta había llegado a tener alrededor de 400 trabajadores.

Finalmente, en noviembre de 2025 la compañía anunció el cierre definitivo de la operación industrial. La decisión implicó la desvinculación de unos 220 trabajadores y el abandono de su producción local. Sin embargo, la empresa aclaró que la continuidad de Whirlpool en el país no está en revisión.

Actualmente, abastece esa línea mediante importaciones.