La petrolera Shell está considerando vender parte o la totalidad de sus participaciones del yacimiento de petróleo y gas no convencional en la cuenca neuquina argentina, según informó la agencia Reuters.
Sin embargo, la operación no está definida y formaría parte de un proceso de evaluación estratégica, por lo que la compañía aún podría optar por retener los activos dentro de su portafolio regional.
En la empresa no quisieron hacer declaraciones ante la consulta de El Cronista.
La venta se produciría luego de la decisión de Shell de retirarse del proyecto de GNL (gas natural licuado) que había firmado con YPF en diciembre de 2024, para la exportación de gas. Allí, se había acordado el desarrollo de la instalación de un buque licuefactor con una capacidad de 6 MTPA (millones de toneladas por año).
Tras la salida de Shell, YPF aceleró el proyecto con otros socios: la compañía italiana ENI y a la empresa árabe Adnoc se sumaron en reemplazo de la angloholandesa, con el objetivo de exportar 12 millones de toneladas anuales hacia 2030.
Shell tiene presencia en la exploración de Gas y Petróleo No Convencional en Vaca Muerta desde 2012. La empresa tiene participación mayoritaria en los bloques Cruz de Lorena (90%), Sierras Blancas (90%), Coirón Amargo S.O. (90%) y Bajada de Añelo, esta última con una participación del 50% y que tiene como socio a YPF.
Además, tiene participaciones minoritarias en otros tres bloques operados por Total Austral e YPF (La Escalonada, Rincón de la Ceniza, Bandurria Sur). Actualmente, la petrolera controla una superficie total de 930 km2 en el yacimiento y mantiene una producción diaria de 54.000 barriles de petróleo, según datos de la empresa.
Entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, la compañía concretó su participación en el proyecto VMOS para el desarrollo del Proyecto de Oleoducto Vaca Muerta Sur, un sistema de oleoductos de exportación de petróleo desde el yacimiento a diferentes regiones.




