

n El grupo de empresas mexicanas adquirieron los títulos a un sindicato de bancos (Credit Suisse, Goldman Sachs, BNP Paribas y Banco Itaú Europa) que habían prestado fondos a Petersen Energía compañía del Grupo Petersen, propiedad de la familia Eskenazi para comprar la participación en YPF. Sin embargo, tras la estatización de la petrolera el grupo argentino incumplió su deuda y, como había adelantado El Cronista, los títulos que estaban en garantía, pasaron a poder de las entidades financieras que los pusieron en venta. Con estos cambios, el paquete accionario de la empresa argentina quedaría con 51% en manos del Estado, 12% Repsol, 10,6% los bancos, 8,4% Slim y el resto en el mercado.











