

La automotriz francesa podría reabrir hoy su fábrica de la localidad cordobesa de Santa Isabel, luego de dos días con la mitad del personal suspendido. Según informaron ayer voceros de la compañía a medios provinciales, las actividades volverían a la normalidad que se habían frenado desde el martes pasado debido a la falta de piezas de ensamblaje de las unidades por un conflicto aduanero de varios días en Brasil.
Mientras duró la suspención, el personal cobró el 75% de sus haberes. Fueron 900 trabajadores, cerca del 50% del total, los afectados durante la suspención de las actividades, de acuerdo a los anuncios realizados por voceros de Smata. Los voceros gremiales también habían anunciado que se trataría de un inconveniente en el ingreso de material desde Brasil por un problema en la aduana de ese país.
De todos modos, Renault no sería la única compañía afectada. En ediciones anteriores El Cronista, publicó que otra terminal debió ingresar las piezas de Brasil vía aérea y que la falta de insumos hizo que muchos autos salgan incompletos, incurriendo en mayores costos.
El conflicto se generó debido a que los gremialistas brasileños reclaman un aumento salarial de entre el 15 y el 20 por ciento. La protesta sucedió justo después de concluida la huelga de camioneros que paralizó la actividad la semana pasada.
El personal aduanero del Brasil está en huelga por reclamos salariales desde el 16 de julio, lo que obligó a las autoridades de otros organismos federales (sanitarios, agropecuarios, medicinales, etc) a dictar normas de excepción para evitar una virtual paralización del comercio exterior del país vecino.











