En esta noticia
Eran los años 70. Las fábricas formaban parte del paisaje cotidiano, la producción nacional ocupaba un lugar central y las jugueterías se abastecían, en gran medida, de lo que se fabricaba puertas adentro del país.
En ese escenario creció la familia Schwartz. Sus días transcurrían entre muñecas, moldes, máquinas y largas jornadas de trabajo en la industria del juguete.
Era un tiempo de transformación silenciosa. No cambiaban los productos, pero sí los materiales con los que se hacían.
El plástico comenzaba a abrirse paso, reemplazando insumos tradicionales y prometiendo nuevas posibilidades para una industria que se encontraba en auge.
Fue entonces cuando Simpa entró en escena.
Por aquel entonces, la empresa conocida como Sociedad Importadora de Materia Prima Americana era una firma dedicada a traer desde Estados Unidos insumos plásticos y derivados petroquímicos para abastecer a fabricantes locales.
Para los Schwartz era un proveedor más. Pero, con el paso del tiempo, aquella relación comercial terminó siendo una parte fundamental de su propia historia.
“Mi abuelo era juguetero. Tenía una fábrica de muñecas y juguetes. Como esos productos empezaron a hacerse cada vez más en plástico, Simpa era uno de sus proveedores, por lo que terminó comprando la empresa”, cuenta Martín Schwartz, director regional de la unidad Rodados y representante de la tercera generación familiar.
No fue hasta 1975 que la operación se concretó. En ese momento parecía una decisión lógica para asegurar el abastecimiento de materia prima.
Pero nadie imaginaba que aquella compra sería el punto de partida de un grupo empresario que, décadas después, tendría presencia en múltiples industrias y exportaría vehículos producidos en la Argentina.
De los plásticos a los motores
Los primeros años estuvieron enfocados en fortalecer el negocio petroquímico.
El plástico era un insumo clave para sectores tan diversos como el packaging, la construcción, los electrodomésticos y el consumo masivo. Fue ahí donde Simpa encontró una oportunidad para crecer. La empresa comenzó a expandirse junto con esa transformación industrial y construyó una posición sólida en el mercado local.
Más tarde, durante los años 80 y 90, la familia fue sumando nuevas actividades. Una de ellas fue la comercialización de máquinas y herramientas, que derivó en la creación de Gama, una marca propia que terminó cruzando fronteras y consolidando operaciones en Brasil y otros mercados de la región.
Sin embargo, el gran salto llegaría varias décadas después, de la mano de una industria completamente diferente. La de las motos.
La apuesta que cambió la historia
Para entonces, el grupo llevaba años construyendo capacidades que, sin saberlo, la preparaban para ese salto. Sabía importar, desarrollar redes comerciales, manejar marcas internacionales y brindar servicio técnico. Tenía todo bastante encaminado para entrar en una industria que empezaba a crecer y profesionalizarse en la Argentina.
Y el contexto también acompañaba. A mediados de los 2000, el sector de las motocicletas atravesaba una etapa de expansión.
En 2006, Honda había decidido iniciar la producción local y otras compañías comenzaban a mirar al país como una plataforma de crecimiento para el negocio de las dos ruedas.

Así nació la unidad de Rodados de la familia Schwartz. En 2010 la compañía dio sus primeros pasos en el sector y apenas tres años más tarde inauguró su planta de Campana junto a KTM, marcando su desembarco industrial en este segmento.
A partir de allí comenzó una expansión acelerada que la llevó a sumar marcas internacionales: Royal Enfield, Husqvarna, GasGas, Vespa, Piaggio, Aprilia y Moto Guzzi, entre otras.
La división creció hasta convertirse en una de las más importantes del grupo.

Y hasta aduana propia
Hoy, cinco décadas después de aquella compra que cambió todo, opera en Argentina, México, Perú y Brasil. Representa 16 marcas internacionales de motocicletas y proyecta cerrar 2026 con unas 25.000 unidades vendidas en Argentina. Esto es un crecimiento cercano al 30% respecto del año anterior.
El grupo actualmente opera una planta de 30.000 metros cuadrados en el Parque Industrial Pilar, donde ensambla seis marcas internacionales y concentra cerca del 70% de su volumen de ventas.

En este contexto, fuentes de la empresa confirmaron a El Cronista que acaban de obtener la habilitación de un depósito fiscal dentro de su planta de Pilar, una suerte de aduana interna que le permitirá optimizar operaciones logísticas y potenciar exportaciones hacia mercados como México.
“La mercadería deja de nacionalizarse al arribar al puerto y pasa a nacionalizarse cuando la necesitamos para producir. Nos da una ventaja competitiva muy importante”, señala Schwartz, destacando que esta solución reduce tiempos logísticos y mejora el manejo de inventarios.
El ticket promedio de una moto comercializada por Simpa ronda los $ 15 millones, casi 7 veces por encima del promedio general del mercado.
El rey sigue siendo Royal Enfield
Dentro de ese contexto expansivo, Grupo Simpa mantiene una posición de referencia en los segmentos medio y premium, con una participación cercana al 20% del mercado.
Royal Enfield es, al día de hoy, su principal motor comercial. La marca india patentó 3381 unidades entre enero y agosto de 2026, ubicándose entre las principales marcas de cilindrada media del país. Dentro del ranking de patentamientos, se colocó en el puesto 19° durante el mes pasado.
El desempeño de Royal Enfield está impulsado principalmente por la Himalayan 450 y la Hunter 350, dos de los modelos más demandados de la firma en Argentina. La primera, orientada al segmento adventure, se comercializa actualmente en un rango de entre $ 10.200.000 y $ 11 millones, mientras que la Hunter 350 ronda los $ 6.500.000.
Más abajo aparecen KTM, QJMotor y Moto Morini, con 1428, 1431 y 1151 patentamientos, respectivamente. En el caso de KTM, la familia Duke, encabezada por la 390 Duke, es uno de los pilares de ventas de la marca austríaca. Se ofrece actualmente con precios cercanos a los $ 12 millones para unidades 0 km.
Entre las marcas de origen chino e italiano también sobresalen algunos modelos específicos. QJMotor encuentra gran parte de su volumen en motos de media cilindrada como la SRK 600, que se comercializa alrededor de los $ 14,9 millones, mientras que Moto Morini tiene a la adventure X-Cape 700 a partir de los $ 16 millones.

México, la nueva frontera
El crecimiento de Simpa ya no depende exclusivamente de Argentina. Actualmente cerca del 35% del negocio de Rodados se genera fuera del país.
De hecho, México se transformó en el segundo mercado más importante para la empresa después de Argentina. Y es el mayor mercado de motos de América, con más de dos millones de unidades anuales.
La compañía desembarcó en 2019 y este año planea abrir 10 nuevos locales de Royal Enfield, alcanzando una red de 40 tiendas.
Paralelamente, en Perú, donde ingresó en 2024 mediante la compra de Aquasport, sigue ejecutando inversiones para fortalecer su presencia. Todo forma parte de un programa regional cercano a los u$s 10 millones.

¿El futuro tiene nombre de Nissan?
Como parte de su estrategia de expansión, hay un nuevo negocio que el mercado sigue de cerca y es la posible toma de la operación comercial de Nissan en Argentina.
El proceso dio un paso clave semanas atrás, cuando Nissan firmó un memorándum de entendimiento (MOU) con Simpa y el Grupo Tagle para avanzar en la transferencia de su operación comercial local a una sociedad conjunta.
“Nissan Argentina se encuentra evaluando un cambio en su modelo de distribución en el mercado local, asegurando la continuidad de sus operaciones en el país”, informó la automotriz japonesa, a través de un comunicado.
La marca mantendría su presencia en el país a través de la nueva estructura comercial y su red de concesionarios, que cuenta con cerca de 60 puntos de venta y posventa.
La eventual sociedad estaría integrada en un 90% por Simpa y pasaría a administrar la comercialización de una marca que el año pasado patentó 15.275 vehículos en el mercado local, con una participación del 2,6%. Frontier fue entonces su modelo más vendido, seguido por el SUV Kicks.
Tal como informó El Cronista, desde Simpa reconocen que las negociaciones avanzan favorablemente y que podría haber definiciones antes de fin de año. De concretarse, sería el desembarco formal del holding argentino en el negocio automotor, más allá de las motocicletas.







