Junio se caracteriza por ser un mes de grandes ventas en Londres. Y son el impresionismo y la pintura moderna las estrellas de las subastas. En este marco, buenas han sido la ventas de arte ruso con algunos récords y bastante actividad de los millonarios moscovitas. En los remates que arrancan este miércoles la figura será el ruso Wassily Kandinsky (1866-1944) de quien se subastan nueve obras cuyos valores van de u$s 1 millón a u$s 20 millones de base. Nacido en Rusia, a los 30 años se radicó en Munich y abandonó sus estudios de derecho y economía para dedicarse al arte junto con su amigo Paul Klee. Uno de sus paisajes alpinos de 1910 y de 45x65 cm es la estrella. Se piden u$s 20 millones. En tanto, por sus acuarelas abstractas de 1928 y de 50x30 cm se subastan con base de u$s 1 millón.


De Pablo Picasso se ofrecen 15 trabajos. El más cotizado es El pintor realizado a sus 86 años, y es un lienzo de 100x80 cm y se habla de más de u$s 8 millones.


También se ofrecen cinco obras de Dalí. Una fue un encargada en 1957 por un aficionado a la música. Mide 84x115 cm y se piden u$s 7 millones de base. Hay también 6 esculturas de Henri Moore que serán vendidas en altos precios, ya que por fin los coleccionistas han descubierto la importancia de la tridimensionalidad en el arte.


Hay obras medianas de calidad de Degas; Magritte y Miró. Y son de gran importancia las de Claude Monet, como una vista del Palacio Contarini en Venecia que pintó en 1908. Durante dos meses realizó 37 obras en la Ciudad de los Canales y su marchand, Bernheim-Jeune, le compró 28. Unos años después las expuso en París. Ahora se espera llegar a los u$s 30 millones por esta luminosa pintura del padre del impresionismo. Las otras también se venderán bien y una que sale con u$s 4 millones de base de un puente en Francia duplicará ese valor.


Los precios son altos pero frente a lo que se pagó en mayo en Nueva York por el arte realizado luego de 1945, todo parece más lógico. Los únicos que creemos elevados son los de Kandinsky para sus obras figurativas, sus pinturas abstractas, que coleccionara con fervor la familia Guggenheim, marcan un hito en el arte del Siglo XX, pero estas obras alpinas de pequeño tamaño parecen muy cotizadas, veremos que dice el mercado.