ESTIMAN QUE EL MERCADO FINALIZAR ESTE AÑO CON UNA BAJA INTERANUAL DE 20%

Las automotrices piden u$s 100 millones más al Gobierno para no vender menos de 600.000 unidades

Los empresarios sostienen que ampliar el cupo hasta los u$s 260 millones mensuales será clave para mantener la producción frente a una caída de Brasil

La industria automotriz atraviesa un mes fundamental para empezar a planificar lo que resta del año. Lo que se defina antes del 1 de julio marcará la agenda de un sector que supo ser pilar del modelo económico

kirchnerista y hoy navega en la tempestad de la escasez de divisas.
"Hoy estamos pidiendo más de los u$s 160 millones mensuales para llegar a un volumen de 600.000 unidades", afirmó ayer Isela Costantini, presidente de la Asociación de Fábricas de la Argentina (Adefa). "Llegamos mejor de lo que creíamos que íbamos a estar a principio de año; el problema sigue siendo Brasil, que no mejora y no sabemos cuánto tiempo vamos a poder sostenernos", agregó la también presidente de General Motors. "Mientras tanto, esperamos la respuesta del Gobierno", dijo.


Costantini conversó con El Cronista en la apertura del Salón del Automóvil de Buenos Aires, que se desarrollará en La Rural hasta el próximo 29 de junio, y donde la situación que atraviesa el vecino país con frenos productivos en la mayoría de las terminales está presente en todos los ejecutivos de las marcas que exponen sus modelos.
La caída de Brasil no sólo tiene como consecuencia que el mercado que absorbe el 80% de las exportaciones de autos de la Argentina baje el ritmo de compra, sino que "vamos a tener una demanda mayor de dólares porque se reduce la entrada de divisas. Estamos en conversaciones con el Gobierno sobre este punto", explicó la ejecutiva. "Estamos pidiendo por lo menos u$s 260 millones por mes", lo que significaría ampliar en u$s 100 millones lo que libera el Gobierno hoy para las terminales.


Respecto de esto, quien mejor lo ejemplificó fue Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina. "El piso es lo que ya tenemos u$s160 millones porque si no hay que pensar que se para todo".


Respecto de Brasil, el titular de la marca italiana reconoció que desde el vecino país le siguen comprando "porque necesitamos de divisas para achicar la deuda contraída, pero hay que ver hasta cuándo vamos a poder seguir manteniendo esta situación".


El otro punto que está en plena discusión es el Impuesto Interno, que debería ser modificado antes del 1 de julio porque si no caería la norma actual, y todos los autos lo deberían pagar. "Sabemos que el impuesto es algo que define directamente la presidente Cristina Kirchner, pero algo se va a modificar, la duda es cuál será el porcentaje".


Mientras Costantini sigue adelante con el Plan Fénix, una nueva unidad que se fabricará en la planta de Rosario y que demandará una inversión de u$s 740 millones, y anunció que la marca operará en el puerto de Rosario para todo lo que es la entrada de componentes.


Se mostró optimista respecto de las próximas decisiones del gobierno para el sector. "No creo que el Gobierno tome una decisión drástica de no liberar dólares". Y aseguró que no vislumbran una crisis para 2015.
En la misma línea, Thierry Koskas, presidente de Renault Argentina, dijo que el mercado para 2015 es de "600.000 unidades", lo que significa una caída de algo más del 20% respecto de las 780.000 de 2014.


Por su parte, Enrique Alemañy, el conductor de Ford en el país y vicepresidente de Adefa, rescató que la política adoptada por el Gobierno de entregar un cupo de dólares para la industria "generó previsibilidad. No sé si alcanza o no, pero generó que cada marca pueda definir su estrategia y prever el semestre".

Tags relacionados