La evolución de la tecnología en el ámbito corporativo dejó de ser una serie de eventos aislados para convertirse en un proceso de transformación continua. Hace apenas dos décadas, el mercado todavía debatía si el código abierto y las estrategias basadas en comunidades eran un camino viable para las organizaciones.
En la actualidad, esa discusión quedó saldada por la propia dinámica operativa: las compañías más grandes del mundo corren parte de sus sistemas críticos sobre este tipo de plataformas.
Según explicó Diego Sanin, Manager Solution Architect de Red Hat, este fenómeno se observa desde un dispositivo cotidiano, como un televisor, hasta los núcleos de procesamiento más complejos. Para el especialista, eso demuestra que el código abierto se convirtió en una estrategia que sirve tecnología a todo el mercado global.
Sanin planteó que es fundamental comprender que las olas tecnológicas anteriores “no pasaron, sino que funcionan como un impulso acumulativo para lo que vendrá”.
En este sentido, la eficacia con la que una empresa haya construido su arquitectura en el pasado reciente determina su capacidad de respuesta ante los nuevos desafíos. Sanin subrayó que “sin dudas son cimientos para montar mejor la próxima ola”. Hoy, esa nueva etapa está representada por la inteligencia artificial, cuya adopción exitosa depende directamente de la solidez de la infraestructura previa.
No confundir herramienta con oficio
A pesar del protagonismo de los algoritmos, el factor diferencial en el mercado argentino sigue siendo la capacidad de sus profesionales. Para Sanin, existe una oportunidad histórica vinculada a la inteligencia artificial, pero su aprovechamiento depende estrechamente de las personas que puedan construir soluciones y agregar valor real.
El ejecutivo advirtió que resulta vital “no confundir la herramienta con el oficio”, ya que es este último el que aporta la distinción necesaria mediante el criterio humano aplicado a una tecnología cada vez más potente.
La discusión tecnológica, entonces, no se limita a qué herramienta incorpora una compañía. También pasa por la calidad de la arquitectura que construyó antes, la capacidad de adaptarla a nuevas olas de innovación y el talento disponible para convertir esa infraestructura en soluciones concretas de negocio.