Pablo Miedziak, presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), analizó la evolución de la economía y destacó una dinámica de dos velocidades: mientras sectores como energía, minería, agro y economía del conocimiento muestran un fuerte avance, otras actividades todavía enfrentan dificultades. También se refirió a los desafíos de las empresas para refinanciar deudas y acomodar sus flujos de fondos.
Consultado sobre las palabras previas del ministro de Economía, Luis Caputo, dijo: “Fue un mensaje muy positivo y con muchos datos”.
Al hacer referencia a la economía de dos velocidades señaló que hay algunas economías como el agro, la energía, la minería y la industria del conocimiento que cuentan con medidas como el RIGI que impactan favorablemente. “Eso va a hacer que dentro de 5 años Argentina sea un mejor país”, señaló.
Sin embargo, advirtió que hay sectores como las pymes con dificultades frente a un gobierno muy transformador con sectores adaptándose rápidamente al cambio y otros no.
Proyectos de reforma
“Los cuatro sectores a los que les va bien, son los ganadores y faltan algunas cosas para los que les va mal. Se espera una gran reforma impositiva. Ya se hizo la reforma laboral y estamos esperando su impacto. También se agilizó el Estado”, aseguró.
Sobre la morosidad en las empresas, explicó que se trata de un problema complejo ya que hace dos o tres años la Argentina tenía precios atrapados y existía el dólar link. Ese tipo de financiamiento hoy ya no está tan disponible, por lo que cuando llega el momento de rollear esa deuda, algunas empresas tienen dificultades para conseguir un nuevo crédito que les permita pagar el anterior.
A esto se suma que sectores como comercio, industria y textil tienen márgenes más ajustados. Al bajarles el resultado, tienen menos disponibilidad de flujo de fondos y dinero disponible para afrontar sus pagos mes a mes.
Incertidumbre electoral
De cara a 2027, Miedziak advirtió que el escenario electoral podría generar incertidumbre financiera y cambiaria. Señaló que la Argentina atraviesa cambios profundos de modelo económico y que los movimientos pendulares entre gobiernos dificultan la previsibilidad. Como contraste, mencionó el caso de Perú, que mantiene al mismo presidente del Banco Central desde 2006 pese a los vaivenes políticos.
