Después de ganar la licitación por las acciones del Estado en Transener, el grupo Edison ahora va por un nuevo y creciente negocio del mercado eléctrico.

El holding, compuesto por los hermanos Neuss, Inverlat (el fondo dueño de Havanna), Rubén Cherñajovsky y Luis Galli -respectivos dueño y CEO de Newsan-, creó Edison Almacenamiento, sociedad cuya inscripción salió publicada este martes en el Boletín Oficial.

Constituída el 12 de mayo, tiene por objeto la “producción, generación, desarrollo, transporte, distribución y almacenamiento de energía, a través de sistemas convencionales y no convencionales (renovable o no), y su comercialización en los términos y con las limitaciones establecidas en la normativa vigente”, además de todas las actividades necesarias para cumplir con ese propósito.

Consultados, voceros cercanos al grupo confirmaron que la intención de Edison de participar en AlmaSADI, la licitación que lanzó la Secretaría de Energía para instalar baterías de almacenamiento (BESS, por su sigla en inglés) en todo el país, salvo el Comahue y la Patagonia.

A través de Cammesa, la empresa mixta que administra el mercado mayorista eléctrico, el Gobierno licitará hasta 700 megawatts (Mw). La fecha de presentación de las ofertas, que originalmente era el 8 de mayo, se extendió hasta el miércoles próximo (27). La adjudicación será el 8 de julio.

El Gobierno prevé una inversión total estimada en u$s 700 millones. El pago de la energía suministrada será de u$s 10 por megawatt hora (Mwh) y, a partir de 2037, se remunerará a un precio definido en el mercado spot. El precio de la energía consumida será de u$s 20/Mwh.

Edison tuvo su gran debut hace un año. En marzo de 2025, se quedó con el control de un paquete de activos, que incluye la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (Edet), la Empresa Jujeña de Energía (Ejesa), Líneas de Transmisión del Litoral (Litsa) y la hidroeléctrica Cempsa, de Mendoza.

Eran las empresas de Cartellone Energía y Concesiones y Concesiones y Consorcio Empresas Mendoza para Potrerillos, que le pertenecían al grupo Cartellone y, en el marco de su concurso preventivo, habían pasado a manos del fondo BAF Latam Credit. Esta firma, luego, cayó en liquidación en la Justicia de las Islas Caimán, donde está radicado. Como parte de ese proceso, los activos eléctricos argentinos en manos de sus nuevos dueños.

Edison es una sociedad conformada por Woden, el vehículo inversor de los hermanos Juan y Patricio Neuss, Inverlat -holding cuyas caras visibles son Damián Pozzoli, Carlos Giovanelli, Guillermo “Willy” Stanley y su yerno, Federico Salvai- y el dúo Cherñajovsky-Galli, en carácter personal (es decir, sin vínculos de Newsan en este negocio).

Al momento de la adquisición de las distribuidoras, Edison anunció una inversión de u$s 300 millones en cinco años.

Desde entonces, resultó ganador en dos licitaciones claves para el sector eléctrico.

El siguiente paso en la expansión del grupo fue a fines del año pasado. Se quedó con dos de las centrales hidroeléctricas que licitó la Administración de Javier Milei. Edison tuvo las ofertas más competitivas por Alicurá (u$s 162 millones) y el complejo Cerros Colorados (u$s 64 millones). Además de esos u$s 226 millones pagados como precio de adquisición, asumió un compromiso adicional de inversión de u$s 200 millones.

Con el potencial de esas dos generadoras (1050 Mw de Alicurá y 480 Mw de Cerros Colorados), más los 191 Mw que ya tenía en Mendoza, Edison alcanzó un 17% del potencial hidroeléctrico nacional y alrededor del 4% del total de generación eléctrica del país.

Hizo otra expansión fuerte este mes. Asociado en un consorcio con Genneia -el mayor generador de energía renovable del país-, se quedó con el 50% de las acciones que el Estado Nacional tenía en Citelec, la empresa controlante de Transener. La oferta fue de u$s 356,17 millones y superó las de Central Puerto (u$s 301 millones) y Edenor (u$s 230 millones).

Transener está integrada por casi 12.400 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica, si se consideran también los 6228 km que conforman la red de su controlada Transba. El 52% de sus acciones está en manos de Citelec, holding cuya mitad es de Pampa Energía y la otra le pertenecía al Estado Nacional a través de la empresa Enarsa.

El Gobierno licitó esa parte, para lo cual, previamente, el grupo que lidera Marcelo Mindlin se comprometió a no ejercer el first refusal que tenía sobre esa participación.

Por su parte, la licitación de baterías de almacenamiento es una de las formas que encontró la Secetaría de Energía para sostener el sistema eléctrico y mitigar a corto y mediano plazo la posibilidad de cortes ante picos de consumo.

En septiembre, adjudicó 667 Mw para las áreas de concesión de Edenor y Edesur. Tras recibir 27 propuestas, por 1347 Mw, adjudicó contratos a Aluar, Central Puerto, Coral Energía, Genneia, MSU Green Energy, Rowing e YPF Luz, que comprometieron una inversión total superior a los u$s 540 millones, con un precio promedio de adjudicación de u$s 11.619/Mw.

Luego, se sumaron otras dos iniciativas al programa: una de Sullair y otra propuesta más de Rowing.

Esto llevó al total adjudicado de la iniciativa a 713 Mw.

Tras ese éxito, el Gobierno decidió avanzar con la licitación del sistema BESS a otras regiones del país, para darle estabilidad al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). El total de 700 Mw se divide en nodos: Buenos Aires Sur (150 Mw), Centro (100 Mw), La Pampa (50 Mw), Litoral (220 Mw), NEA (250 Mw) y NOA (120 Mw). Las empresas eléctricas de Edison están en el NOA y el NEA.