Referentes de la economía y las finanzas analizaron los desafíos que enfrenta Argentina para transformar la estabilidad macroeconómica en crecimiento sostenido. Con la participación de Daniel Marx, director ejecutivo de Quantum Finanzas y presidente del Directorio de Edeno; Nadin Argañaraz del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, Luciano Laspina, Director Ejecutivo de Cippec, y Luis Secco, director de Perspectiv@s Económicas, el debate puso el foco en la inversión, el federalismo, las reformas pendientes y el margen de las provincias para ordenar sus cuentas públicas.
En el inicio de la charla Luis Secco señaló que “la macro manda pero no todo es responsabilidad del gobierno nacional, sobre todo cuando hay dispersión con economías regionales a las que les va muy bien y otras no tanto”.
Además se refirió a la cuestión cambiaria y monetaria. “Hoy son el gran foco de incertidumbre. Hay expectativas de conversión cambiaria permanente. Eso hay que terminarlo con un régimen sin controles cambiarios”, agregó.
Por su parte, Laspina sostuvo que la Argentina necesita reformas. “El Gobierno fue eficiente en matar a la Argentina de la brecha y la inflación pero en una economía a dos velocidades, los que crecen son los que tienen estabilidad fiscal, seguridad jurídica, acceso a divisas y baja de impuestos, o sea, los del RIGI. La economía que no está creciendo necesita esas cuatro condiciones”, explicó.
Cambio de reglas
En su intervención, Marx señaló que la Argentina tiene una tradición muy profunda de cambiar las reglas de juego con los cambios de gobierno. “Mientras tengamos personalismos exagerados y desatención del interés común en términos de ser sustentables a mediano y largo plazo, siempre habrá incertidumbre que postergue inversión”, expresó.
Consultado sobre los números fiscales de cierre de este año, Argañaraz sostuvo que en 2026 se está haciendo el mayor recorte de gasto público, un 6% del PBI a nivel nacional.
“Por un lado, un 55% de gasto de jubilaciones y la AUH que crece en relación con la inflación y que tienen el mismo peso que en 2023. Luego, las transferencias no automáticas a las provincias, obra pública, subsidios al transporte, energía y transferencia a universidades que es el gasto que bajó 50% respecto 2023”.
Las tensiones que persisten
Además de la baja de impuestos, la reducción del gasto tuvo un impacto en la recaudación. Por eso, el año que viene “va a haber muchas provincias con déficit fiscal”, indicó.
Sobre el rumbo del Gobierno, Secco sostuvo que tanto los mercados como los argentinos han indicado que es el correcto. “La pregunta que nos hacemos es si las condiciones actuales son las mejores para realizar la transición”.
Sobre el frente financiero, Marx señaló que persisten tensiones en el mercado cambiario y que el superávit primario por sí solo no alcanza para resolverlas, ya que también influyen las reglas de juego y las restricciones de caja.
Al ser consultado sobre su mirada acerca del 2027 en términos cambiarios Laspina sostuvo que, más allá de lo estructural, esto depende de quién sea el candidato opositor. “Debe haber acuerdo sobre un banco central independiente, equilibrio fiscal y respeto por los contratos”, señaló.
Argañaraz concluyó la charla refiriéndose a las cuentas de las provincias. “El año pasado hubo nueve jurisdicciones que pasaron de superávit a déficit y ese número va a aumentar. La pelea por los recursos naturales equivale al 60% de una recaudación de ingresos brutos anual”.
